viernes, agosto 03, 2007

¿QUIEN DA MAS? UN, DOS, TRES...

Momento culminante en un remate cualquiera de hacienda común. Se va a producir una rebelión de los animales. Sobre todo los equinos, los que bajo ningún punto de vista quieren que los consideren y los coticen como jugadores de fútbol. Y tienen razón, qué joder. Algunos argumentaron que encima que tener que aguantar las monturas que encima se las esponsereen las multinacionales y los oligarcas se llenan más de guita a costilla de ellos.

... Y SE FUE EL MARCADOR DE PUNTA SIN BOTINES


El martes 31 de julio pasado, año 2007 de la era cristiana, es un hito histórico. En el fútbol argentino, en el retroceso de la condición humana a la categoría de hacienda rematable y también, por qué, un poquito para el asco.

Con el país objetivamente desquiciado, salvo en los anuncios oficiales en que nos vamos para arriba, con la flamante prohibición de dejar entrar a las canchas al 50% de los visitantes para que haya menos rosca, en el disparate más ridículo de lo mucho y muy ridículo que es la dirigencia futbolera marcándole el camino a la política, se procedió al remate de un jugador de fútbol.

Sin comentarios ni melodramas. Ferrocarril Oeste fue presentado por los '80 como la institución modelo bajo la batuta de Santiago Leyden, que hasta por eso fue ministro de los militares genoicidas. Después se vino a la mierda. Sin anuncios. Ni licitaciones. Ni gritando "¡Guarda abajo!" Nada. Se vino a la mierda. Un tal Mascardi, que fuera jugador del club y después intermediario de jugadores, con familiares dirigentes, no. Pero el viejo F.C.O., los verdes de Caballito, sí.

A la mismísima mierda se fueron.

Y la culminaron este martes 31 cuando en subasta pública, por orden judicial, con martillero público y todo, remataron al ser humano Emmanuel de Porras, de nacionalidad argentina, 25 años, que pesó en la balanza con las medias puestas unos 81 kgs., le fue bajado el martillo por 70 mil dólares a un club italiano de tercera división. Los nuevos compradores no se lo quisieron llevar puesto, así que todavía está en discusión cómo lo van a embalar o si lo van a llevar como equipaje no acompañado, si Dios, los radares y el INDEC así lo permiten.

Ahora, nada de truchadas, de dejarse la guita en el placard del baño o el baúl del auto. No. La orden vino pipí cucú con
todo el amparo de la ley de Argentina, por orden del del Juzgado Nacional en lo Comercial Nº 13, mal rayo te parta, cuernitos por las dudas.

Por infomaciones confidenciales, de fuentes inobjetables, podemos adelantarles a nuestros oyentes, si nos oyen, que en los próximos treinta (30) días sale en Villa Lugano un aguatero un poquito excedido de peso, sin base, pero con un pique formidable; dos alcanzapelotas de 18 años, nivel secundario, un luz para hacer tiempo para cuando el local va ganando 1 a 0, en lote, con una base de 25 mil rupias de cualquier país, esto está para cualquier cosa.

Ahora, si quieren a un ferretero de Sarandí, más malo que araña con cría, pero una luz para los números, se lo regalos a valor FOB y puesto en puerto.

Por la puta madre, ¿será todo cierto o el tintóleo de cartón no cayó y ya estamos en el deliriums tremens?

viernes, abril 06, 2007

ME PARECE QUE HE VISTO UN GATITO

Todo un modelo de contacta deportiva.

INCONCEBIBLE Y PAGADO, TODO UN PROFESIONAL

El último martes 3, en el Chateau Carreras de Córdoba, durante el partido que iba Belgrano 1-Velez 0, ya se sabe lo que son los alcanpelotas, tirar la boca lejos, hacer tiempos, las mañas piolas que nos han hecho famoso en todo el mundo. El árbitro ya habia echado a uno de los pibes y en otra incidencia de juego, el irascible y matón Gastón Sessa, (a) El Gato, que viene a los arañazos con todo el mundo, barajó de volea una que no le alcanzó muy bien, el pibe Facundo Heredia, de 15, le dio de lleno en la cara y lo se sentó de culo.

No pasó nada. Algunos jugadores piratas lo quisieron fajar. La tribunda enronqueció puteándole. Con el médico a la cabeza, los asistentes del Belgrano lo amenazaron hasta con aplicarle con la pena del potro, pero en la Argentina no pasa nada. Al terminar el partido, con contento con lo realizado El Gato se agarró los genitales, meneándolos ostensible, para que hubiese dudas, frente a las cámaras de tevé y el público del palco oficial.

Pero en la Argentina nunca pasa nada. El pibe le dio una lección ni siquiera tomándose la molestia de buchonearlo a la policía, la que tuvo que actuar de oficio por el gesto que vio hasta el tablero electrónico. El Tribunal de Disciplina no tomó ninguna medida por que el árbitro no informó nada, ya que estaba en una partida de tute cabrero en Villa Carlos Paz y la CD velezana le redujo el 30% del contrato.

Todo se sigue pudriendo lentamente.

miércoles, marzo 21, 2007

PENSAMIENTOS AL AIRE (I)


EL RECOPILADOR DE estos regurguitos del pensamiento tablonero es un caso terminal. No sólo hincha fanático de un cuadrito que en cuqlquier momento no existe más, sino que encima es periodista y trabaja en una publicación cultural. No tenemos constancia que tenga pie plano. Pero por ahí debe andar.Pasarse los años, con un anotador y una birome en los más insòlitos gallineros, arrancando fraternales expresiones como "Che, grandote al pedo, ¿viniste a la chacán a hacer los debere, viniste?" jamás lo arredaron. Lejos de ello, su pasión recopiladora ha llevado que el del quiosco de la esquina de Aldo Bonzi donde vive haya tenido que abrir una sucursal por la guita que lleva ganada. ¡Esas son pasiones! ¡No la de los chabones que van a putear jugadores o apedrear a la cana! Esperen con ansiedad y síndromes de abstinencia la segunda entrega porque es mucho peor.


¡No servís ni pa’muñequito de estacionamiento!

(Cancha de Liniers, Atlético Lugano - Juventud Unida, Torneo Apertura de 1ª C 1998/99. De un enojado hincha de Lugano al Asistente).

¡Gordo, vomitá el Fitito!

(Justo José de Urquiza - General Lamadrid, Torneo Apertura de 1ª C 1997. Dicha a Oscar Gil, ex delegado de General Lamadrid quién, luego del ascenso que consiguió Lamadrid en esa temporada, bajó 45 kilos, subiéndolos al año siguiente).

¡Ay, ella, la réfara de línea!

(Cancha de Liniers. Otro encolerizado hincha, esta vez de Deportivo Paraguayo, también al asistente de modales confusos).

¡Nito, Nito, cantate una de Sui Generis! (Cancha de Almirante Brown, el local contra Douglas Haigh de Pergamino, Torneo Nacional B 1994/1995. Un hincha del mirasol se burla de su técnico Nito Veiga ante la mala campaña)

¡Lo sacastes al 9 que es el fulbo mismo! ¡No tenés sangre ni en, ni en, ni en, ni en la cara tenés!

(Cañuelas - Deportivo Merlo, Torneo Apertura de 1ª C 1996. Un enfurecido hincha de local, disconforme con el cambio de un defensor en lugar de Sebastián Colombo se tildó a la hora del reclamo y le salió eso).

¡Rodando llegás más rápido!

(Cancha de Ferro Carril Urquiza, Atlético Lugano - Sportivo Barracas, Torneo Apertura de 1ª D 1999. Un hincha de Sportivo Barracas le indicó al médico local, algo excedido de peso (bastante, diríamos), cómo llegar más velozmente al lugar donde se encontraba el jugador lesionado).

¡Operate de las cataratas, ciego!

(Chacarita Juniors - Banfield, Torneo Reducido por el 2º ascenso a 1ª A de la temporada 1997/98. Un hincha del tricolor de San Martín, enojado ante la pasividad del árbitro Claudio Martín en controlar el juego brusco imperante en el campo de juego).

¡Vayan a comer perro, hijos de puta!

(Chacarita Juniors - Juventud Antoniana (Salta), 2ª final del Torneo Reducido por el 2º ascenso a 1ª A de la temporada 1998/99. Un hincha de Chacarita cabreado por las burlas de los salteños, ante el corte de luz que se dió en el primer tiempo).

¡Arquero, necesitás un plano!

(Chacarita-Instituto Atlético Central Córdoba (Córdoba), Torneo Apertura de 1ª A 1999. Un simpatizante funebrero alude así a la desorientación que mostró el arquero Saccone en los primeros minutos de su apresurado debut en la 1ª del Funebrero (ingresó debido a la expulsión del titular, Jorge Vivaldo)).

¡Sos un caso de psicoanálisis! ¡Estás enfermo!

(Temperley - Deportivo Armenio, Torneo de 1ª B 1990/91. Un hincha de Temperley se desahogaba con el jugador Gustavo Vitulano, del gasolero del sur).

¡Heladero, para mí uno de Angora!

(Rosario Central - Boca Juniors, Torneo Apertura de 1ª A 1998. Un hincha de Boca al vendedor ambulante).

¡Paraguayo, no le diste nada al mundo! Lo único eran las naranjas, pero cada vez vienen más agrias. (Ituzaingó - Deportivo Paraguayo, Torneo Apertura de 1ª C 1998. Un veterano hincha del verde del oeste, en una despectiva alusión a la colectividad guaraní).

¡Muchachos, ahora que tienen el agua vayan a comprar fichitas para la máquina de jabón!

(Talleres (Remedios de Escalada) - General Lamadrid, Torneo Clausura de 1ª B 1999. Un simpatizante de Lamadrid tildaba de sucios a los hinchas locales en una lluviosa tarde).

WM (de cuerpo presente)


jueves, marzo 15, 2007

EN EL ARCO, UNA GARANTIA

El susodicho el día que le bajaron la perpetua, tranquilo como cuando le iban a patear un penal. Ahora quiere ser maestro de pichones aspirantes a crack.

LA GARZA QUE DESPLAZO EL PATO

A fines del año pasado recuperó la libertad Oscar Sosa, más conocido por los alias de Cacho o La Garza, segundo del Gordo Valor (¡todo un valor!) y condenado a cadena perpetua. Por qué salió en libertad no vamos a explicarlo porque si ya el fútbol es un quilombo, meterse con los Tribunales se corre el riesgo de ir a ocupar la vacante que dejó después de casi dos décadas.

La Garza está libre, y listo. Tiene 51 pirulos, blanqueado el pelo y volvió a campanear un cacho e'sol en la vereda, después de ser uno de los pocos tipos que tuvo sobre la mesa y pudo sopesar un millón de dólares. Tal cual: un palito verde. Para elongar y volver a estar en estado se hizo unos trotecitos por los canales, particularmente con alguien sensible para estos temas como Mauricio Goldfarb, (a) Mauro Viale, ex relator de fútbol del Canal 7 del Proceso y después menemista recalciltrante, donde explicó que como todo ex convicto, después de medio centenar de asaltos a camiones blindados y amasijos a custodios, como todo ex convicto buscaba reinsertarse en la vida social normal.

Claro, para eso, hay que trabajar. Y él quería volver al viejo laburo, al que tuvo que dejar de prepo porque lo patearon, allá por fines de los '60, cuando era arquero de la primera de Quilmes y apareció un pibe de las inferiores, un tal Matildo Ubaldo Fillol y lo pusieron al pibe y a él lo mandaron al banco.

Al de suplentes, se entiende, no al Nación. A pesar de que El Pato debutó en la cancha de Boca comiéndose media docena contra Huracán, se quedó él y la Garza del banco (de suplentes) agarró para el rubro blindados (con guita adentro). Ahora se paseaba por los canales porque quiere poner una escuelita de fútbol (sic) y le pedía a los padres que confiaran en él, con todo lo que sabía en la materia y los años que estuvo en cana practicando, les podía enseñar un kilo y tres pancitos a los purretes.

No es que uno quiera echar tierra pero la movida es dura. La Garza se la va a ver como frente a Corbatta o el tucumano Albrecht cuando pateaban penales. No es fácil. Y tampoco fácil que el Pato le dé una mano. Ni siquiera una pata...

La Garza Sosa contó con gran simpatía que efectivamente luego de una de sus correrías tuvo un millón de dólares sobre la mesa de la que era su casa.

-Y hasta lo pesé -confesó.

Interrogado acerca de cuánto pesa semejante fangote de guita, dijo con el mismo tono:

-Once kilos cuatrocientos gramos exactamente -dijo.

¿No sobró un medio kilito, Garza, para hacer bitácoras en la red que sean pipí cucú?

Pero, bueno, gauchos no faltan en la pampa y el desafío está. El padre que quiera que el hijo salga un buen arquero, tiene la opción. Si falla, no hay garantías, viejo, esto no es una oferta de Garbarino, ¿estamos?

lunes, marzo 12, 2007

¿NO QUIEREN TAMBIEN LA CONSTITUCIÓN?


Es cierto. Con Rosas y Videla vivíamos mejor.

Y DESPUES DICEN QUE SON LIBERALES


Pedro Pompilio, el verdadero factótum de Boca, está que estrila porque los pendejos y sus padres se avivaron que los curraban, que virtualmente los reducían a la servidumbre, y ejercen la patria potestad y se llevan a los chicos a jugar donde quieren y mejor les oferten.

Ante las cámaras de TyC, este último fin de semana, el hombre de Macri, clamó por una reforma del Código Civil (¡!) para cortar el drenaje creciente de los que ejerciendo sus derechos buscan sus mejores oportunidades entre las leyes de la oferta y la demanda, escapando a esa virtual reducción a la servidumbre que establecen los feudales estatus de la AFA, que convierten a los menores en ganado de dos pies.

Se les está volando la gallina de los huevos de oro y eso que para variar los jueces correspondientes no han puesto toda la carne al asador porque a los menores no se los puede explotatar comercialmente por más que los candidatos y las locutoras de tevé clemen por los pobrecitos que limpian parabrisas en la 9 de Julio.

¿No querían neoliberalismo? ¿No querían Sociedad de Consumo?

Aquí la tienen. Toda para ustedes. Con el terror de los tarambanas de los legisladores que nunca faltan que efectivamente propugnen y consigan reformar el Código Civil para que River y Boca sigan explotando menores como si fueran borregos.


LAS GALLINAS NO SOLO COMEN MAIZ


Don Mario debería probar con Beldent, mejor.
TRAGARLO, NUNCA

El ex árbitro, abogado y titular del CoProSeDe, más caliente que mono con tricota, ante las cámaras de tevé, con el bolonqui que le venían armando a despecho de toda la tecnología, se despachó con una para el bronce:

-Yo masticaré vidrio, pero no lo trago -dijo.

A presentes y después televidentes se les debe haber hecho dificultoso tragar saliva, salvo para aquellos que recuerden cuando un aborigen jujeño, en La Tacita de Plata, cuando todavía arbitraba, lo bajó como a un chingolo con un par de boleadoras, cuyos efectos no pasaron del susto, por suerte, pero algunos creen que se trata de un bolazo con efecto retatardatorio.

domingo, diciembre 10, 2006

CHE, ¿POR QUE NO USAS ANTEOJOS?



CON TAL DE FALTARLE el respecto al público el fútbol argentino jamás ha escatimado en gastos e iniciativas creadoras. En agosto de 1944, a poco de la primer tragedia en River con apenas 9 víctimas a las que le echaron la culpa por maleducadas y las cagaron a palos y las puertas estaban cerradas y los bretes puestos, como en 1968, hubo una huelga de árbitros y la AFA, ni lerda ni perezosa, se tiró a la pileta y a todo aquel cristiano que pasara por Viamonte al 1300 y no tuviera otra cosa que hacer podría hacer, por ejemplo, anotarse para referí, le daban un pito y una libretita y listo. Los diarios de la época consignan que fueron unos cuantos a aprovechar la volada.

Uno de los entusiastas fue Mario Pajoni, la había escolaseado de lo lindo en Platense y en la selección y encima estaba recibido de médido pediatra. Total, una más, con lo que gustaba el fútbol. Fue y se anotó. Había tenido que largar la práctica del fútbol por la miopía creciente y usaba culos de botella, pero eso no fue obstáculo.

El 5 de agosto debutó como árbitro en Atlanta-San Lorenzo. Ganaron los bohemios. Al fin de semana siguiente le tocó Talleres de Remedios de Escala y Central Córdoba. Algo vio porque le echó uno a los locales. Pero los locales se le echaron todos encima y a pesar que veía poco, el pobre, patitas para qué quiero, primero llegar a los vestuarios para desempañar los lentes.

En el camino lo cazaron el DT y uno de los masajistas. Le dieron para que tuviera y lo internaron en el nosocomio más cercano. El domingo 3 de setiembre se produjeron dos acontecimientos: dirigió Racing-Chacarita, se sacó la única foto como referí con anteojos y todo. Pero no volvió a dirigir porque los huelguistas levantaron el paro y en el fútbol argentino chicatos no se aceptan, nene.

UN PAYASITO CON UN PITO


¿TE DISTE CUENTA CATEANO A QUIEN PLANCHASTE DE UN PELOTAZO EN LA NUCA?

El 30 de abril de 1969, en el Estadio Centenario, duante un nocturno Nacional-Peñarol por la Copa Libetadores, el marcador de punta izquierdo de los aurinegros, Omar Caetano, al rechazar con todo con pelota, planchó de jeta en el medio de la cancha al árbitro del partido.

Caetano era famoso por patear como una mula o las mulas eran famosas por patear como Caetano, eso la ciencia charrúa todavía no lo ha determinado. Lo dejó mosca, panza abajo y no había forma de hacerlo reaccionar. Los 65 mil presentes se cagaron de risa y hasta ovacionaron la epopeya, bastante pelotuda a simple vista, si no se tenían los otros elementos del código.

Al que había tumbado en la vida real era un comisario de policía. Esta bien. Se lo tienen merecido. Pero para cagarse de risa de esa manera o eran todos oligos o el taquero no era un taquero cualquiera.

Se trataba de Alejandro Otero, (a) El Payasito, por el flequillo que usaba y la pilcha a los James Bond cuando andaba en funciones. Su cargo era nada menos que Jefe de Enlance e Ingeligencia de la Policía de Montevideo. ¿Querés una traducción? El encargado de soplarle la nunca a los Tupas, a los que sus propios colegas vendidos al imperialismo le serruchaban el piso y al que la CIA no le creía ni la hora oficial porque El Payasito era cana, soplapitos, agente de integencia, pero fundamentalmente uruguayo, no sé si se entiende.


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NO DAR POR EL PITO MAS QUE LO QUE VALE



"LOS ARBITROS SON EL CANCER DEL FUTBOL"

Con todas las cosas que hay que hacer en la vida abrir una bitácora para putear a un árbitro de todas la formas, incluso tratarlo de señor, chavales, es como mucho.

Haced de vuestro culo un teatro chino, si queréis, pero basta de darle al pito, sevillanos.

Que puede causar acostumbramiento, hombre.

Habésis entronizado al pito y el tío debe estar todos los días en Internet, abriendo la banda ancha y el blog, baboseando, para ver qué nueva guarrada me pusieron estos tíos.

O en todo caso, organizar un torneo de putear referís, a nivel global, y el que gana se lo lleva a su casa.

Vale, majos, poned una palangana, un poco de té de malva tibio y unos baños de asiento. Es también recomandable hacerse de un banderín solferino y mientras lo agitan con fruición repetir con toda la voz:

-Soy un gilipollas.

Y luego agregar:

-Pero amateur. Los duros se los lleva él y por cada puteada le suben el caché.

viernes, diciembre 08, 2006

LOS PERUANOS SON DE LO PEOR, VEA

En un esfuerzo sin precedentes, haciendo periodismo en serio sin ser bocones, acá está la primicia con lo afanado.

SIN PITO Y EN PATA

El periódico La Patria, de Oruro, hermana república de Bolivia, bajo el título Arbitros peruanos deciden no dirigir partidos de fútbol, públicó el viernes 6 de octubre del 2006, una noticia que te hace fruncir todo.

Sobre todo si sos árbitro peruano.

Los susodichos tomaron la drástica medida los hinchas de Deportivo Municipal (¿?) agredieron a un colega y por tal motivo los profesionales del pito del también hermano país n o van a dirigir los partidos donde juegue esa indeseable institución de la Segunda División local (¿?), luego de que el colegiado David Morales fuera atacado el domingo anterio al 6 de octubrre por los seguidores de ese equipo.

Cabe destacar, por editarse esto en Argentina, que en ningún momento se habla de alementos ajenos al fútbol o delincuentes disfrazados de hinchas. ¡Ojo al piojo!

La decisión fue anunciada el 5 de octubre del 2006 por el presidente de la Asociación Peruana de Arbitros de Fútbol, Winston Reátegui, a la emisora Radioprogramas del Perú.

Morales fue atacado el domingo por un grupo de supuestos seguidores (seguro que por acá debe andar metido un argentino o directamente Julio Humberto) del Municipal, uno de los más tradicionales equipos peruanos (¡chocolate por la noticia!), que actualmente lidera la liga de ascenso a la primera división.

El árbitro fue emboscado por unas quince personas (no olvidemos que se trata de supuestos seguidores y hasta en una de esas son personas y todo) cuando abandonaba el estadio municipal del distrito limeño de Chorrillos, acompañado por el juez de línea César Escano y un dirigente.

Los hinchas fanáticos acusaron a Morales de haber permitido el empate (¡qué hijos de puta, con gente así no se puede!) de 1-1 del Olímpico, al supuestamente ceder un exceso de tiempo extra, por lo que lo atacaron a patadas y le arrojaron piedras (Animals!), obligándolo a refugiarse en un automóvil.

-Me metí al carro, mis piernas quedaron afuera -clamó el bombero de negro-. Pero me golpearon la pierna derecha y me robaron los zapatos.

¡Qué cabrones! ¡Eso no se hace!

A lo que añadió el sin pito y en pata, como palo de gallinero:

-Volaban piedras, pensé que me iban a matar -relató el juez al diario deportivo El Bocón, sic, esto ya nos supera, no es joda, lo juramos sobre la colección encuadernada de Olé.

Tras este incidente, la Asociación de Arbitros ha decidido no volver a dirigir al Municipal, a la vez que ha protestado por la falta de protección policial para los jueces y que por favor en la próxima no les afanen los boxer porque se mete El Bocón y ahí sí que se arma, eh.

martes, octubre 24, 2006

CANAS ERAN LOS DE ANTES


NI A UNA VACA DE CERCA LE PEGABA
Transcripción literal de uno de los pancitos de la columna El sport de cada día, que no es lo mismo que Deporte's Today, firmada por Campagnale (¿Edmundo, el fundador de La Oral Deportiva?) en la celebérrima Crítica de Natalio Botana del 10 de agosto de 1944, que descerraja sin asco y todo sic como sigue, incluso el uso de las comillas:

NUESTRO ACTIVO CORRESPONSAL EN CAPILLA DEL MONTE nos expresa mediante el envío de su crónica semanal al gran riesgo que corrieron los jugadores del club Huracán que visitaron Valle Hermoso para disputar un encuentro "amistoso" con Racing de dicho lugar. Faltaban escasamente nueve minutos para finalizar y en momentos que Huracán llevaba ventaja en el score, se produjo un corner que no pudo ser ejecutado por cuanto surgiendo de entre los espectadores locales, un "verdadero hincha" hizo tres disparos de revólver que, felizmente, por tratarse de un pésimo tirador, no dieron en el blanco. Intervino un agente de policía cuya misión sólo fue la de apaciguar al irascible deportista [¡no, basta!, confesamos que el resaltado es nuestro, pero pará que nosotros bajamos en Cosquín, nene, nos está dando la resolana en la mollera] y cuando los muchachos de Huracán trtaron de alejarse del pueblo, fueron objeto de una insólito ataque consistente en una lluvia de piedras, no obstante ir acompañados en el camión por dos empleados policiales.

Ahora, un equipo glorioso como El Globito de Jorge Newbery, Massantonio, Ringo, Stábile, Ricardo, Brindisi, Houseman, El Inglés Babington, en mionca y por el Valle de Punilla, ni un miserable doble camello con aire acondicionado de Flecha Bus, dan ganas de ponerse a llorar e ir a misa e hincarse a rezar. Aunque no estuvimos ahí, el cana cordobés que entró con la única misión de apaciguar a un verdadero hincha, pésimo tirador, de profesión conocida deportista, no jodan, si no trabajan ya para Hortensia, se quería levantar a la hermanita del que con el bufoso, a diez metros, era capaz de errarle al Uritorco donde todavía no aterrizaban OVNIs porque el pobrecito de José de Zer, el introductor del periodismo con disnea, no había podido ir porque aún era un pendejo y el padre no lo dejaba salir solo de noche, menos para trabajar en el canal de Alejandro Romay y en ese noticiero que era un aguantadero.

Y encima los cagaron a cascotazos en un insólito ataque. Unos provincianos resentidos de mierda. ¿Qué iba a decir el mundo cuando se enterara? Animals?

Digan que nosotros tenemos amigos y corresponsales en todo el mundo de en serio, que Crítica ni qué carajo, como el Massa, que es una ídem, vive en Parque Chas pero esto no le impide seguir siendo un insufrible de quemero (el menor de los defectos, a decir verdad, para qué andar cameleando), con tanta mala suerte que nunca encontró manera de inflarle los globos para los cumpleaños a la nena porque del fanatismo se pasaba de rosca, se le explotaban, y a la final le dolían los mofletes de tanto darle, pero con gente así se hace patria y cuando se enteró de este baldón a la memoria sacrosanta, fue y entró a rebuscar en la cantidad de diarios y revistas de guarda al pedo, para regocijo de la pulgas, y nos mandó la formación oficial del Huracán en aquel entonces, una legión de héroes intocables a la que los negroides de la Mona Jiménez y De la Sota no trepidaron en cagar a cascotazos y hasta a tiros, indios de utilería, si nunca habían usado otra cosa que hondas y flechas.

Anoten, che, anoten, no vaya a ser cosa que se les borre de la memoria y la RAM también:

Barrionuevo; Marinelli y Alberti; Corzo, El Colorado Giúdice y Tittonel; Salvini, Tucho Méndez (de pie, irrespetuosos), Mellone, Baldonedo y Rodríguez.

Pero si es como para ponerse a llorar, la puta madre. Con razón entraron a bajar OVNIs y el pobrecito de Josecito De Zer, qepd, tener que andarlos corriendo con una bolsa mojada.




lunes, septiembre 11, 2006

¡QUE VOLUMEN AL TONO!


¡UY, DIO! ¡LA VIEJA VE LOS COLORE!


"La historia de la violencia en el fútbol argentino tuvo un nuevo capítulo para que su negra página sea más negra todavía." JULIO MARINI

Olé, setiembre 11, encima día de luto si los hay.


Che, no sean así, parecen barrabravas, parecen. Llamen al SAME o al Santa Lucía de urgencia que se le hizo un coágulo en el mother a la tarjeta graficadora que es on board y no tienen arreglo, no tienen.

viernes, septiembre 01, 2006

AL CURA LORENZO LO VAN A DEGRADAR A LAICO

Enmarcados, los dos terrenos en cuestión por las actuales autoridades de los Santos que son Gauchos.

LOS CUERVOS QUE SON GAUCHOS SE TOMARON TODO EL TOTIN

La hipótesis de la socióloga gringa Janet Lever, en cuanto a que hay una locura propia del fútbol y con origen epidemiológico en la Argentina, no es tan disparatada. Después de haber soportado y ovacionado a Fernando Miele, para terminar echándolo por chorro, las actuales autoridades de San Lorenzo de Almagro, encabezadas por Raúl Savino, no contentos con las siete pepas que les obsequiaron los bosteros el ultimo domingo en el Nuevo Gasómetro del Parque Almirante Brown, donde además tienen el Polideportivo, ahora se les ha dado por querer comprarle la playa de estacionamiento a Carrefour que da sobre la avenida La Plata, recuperar una plaza de la parte de atrás del megashopping, donde por fin el gobierno de la ciudad iba a levantar a una escuela para chicos con problemas de aprendizaje, y volver a erigir un engendro sentimental del viejo gallinero tamaño baño en el lugar, añorando al viejo Gasómetro, para lo cual piensan desarmar como un Mecano o un Rasti el que hizo levantar el hoy innombrable, expulsado y procesado Fernando Miele, hasta no hace mucho prócer máximo.


Lo del reclamo del terreno que actualmente es plaza e iba a hacer escuela, con todo el tramiterío ya listo y donde hasta habían llegado a la exigencia de hacerla pintar azulgrana para mantener el espíritu del club, ya se pasa de pasionismo futbolero y entra en otros confines. Casi seguro que el clientelismo político, el año electoral, la demagogia, la falta de estatura histórica y lo cagones que son nuestros políticos le van a lugar al delirio y hasta van a inaugurar las nuevas instalaciones con un discurso donde van a demostrar históricamente que el cura Lorenzo Massa fue más grande que Domingo Faustino Sarmiento.


Lo de recauchutar el viejo Gasómetro, desarmando el nuevo y volviéndolo a levantar en la playa de estacionamiento, entra en lo preocupante y causa vergüenza ajena. Ojalá se deba al humillante traspié del domingo, cuando el histórico paternalismo sobre Boca decidió dar fin abruptamente y tuvieron que ir a buscarle siete veces la bocha al fondo de la red. Esto se agrega al delirio platense de Felipe Solá en carrera electoral regalándole terrenos fiscales a Estudiantes para que mantenga su vieja cancha cuando Eduardo Duhalde se patinó 60 millones de dólares en un Estadio Unico donde juegan equipos zonales de la D y dan recitales Los Nocheros. Otro en carrera presidenciable, discípulo nada menos que de Alberto J. Armando por parte de padre y el Chango de Anillaco por parte de madre, el ingeniero Mauricio Macri, actual presidente de Boca Jrs., no contento con los éxitos históricos obtenidos en su momento con La Candela y la Ciudad Deportiva, más el bochinche con el gobierno porteño por los regalitos de algunos terrenos de Casa Blanca no quieren dar lugar a que abran calles porque quieren todo para ellos, encima se le ha ocurrido la peregrina idea de hacer otro Estadio Unico, pero esta vez en la capital, preferiblemente en Puerto Madero para sacarse la baranda y la pobreza del Riachuelo, y a un costo de 100 millones de dólares, no la cagada pobretona de los platenses y tener un escenario exclusivo para jugar los superclásicos con River.


Cuando el viejo y entrañable pedagogo escocés Alexander Watson Hutton compró una quinta atrás de Plaza Constitución para el Buenos Aires High School y la enseñanza de fútbol a gran escala, separado del loquero de Vieytes por las vías del FF.CC. Sud, la gente de entonces no estaba tan equivocada cuando se burlaba cancheramente y decía que no se sabía quiénes estaban más chifulos, si los que babeaban contra las alambradas, tapados con togas grises como harapos o los sportmen que se cagaban a patadas corriendo con vestimentas estrafalarias como desaforados, atrás de una pelota de cuero inflada con aire.


Hay una diferencia esencial: estos ni siquiera corren una pelota y están para el chaleco.

MILLONARIOS ERAN LOS DE ANTES

Aspecto que va a ofrecer pronto el Monumental de Nuñez con su nueva marca en el orillo para las jornadas de gala de Futsal.

TODO VA MEJOR

El Club Atlético River Plate, fundado en 1901 por el padre del fútbol argentino, el escocés Alexander Watson Hutton, con jóvenes masones de la burguesía boquense y origen español y judío, después de haber figurado quinto en el orden mundial de estas instituciones, está en la lona. Se encuentra a punto de vender la marca y el nombre del estadio para salvarse de la bancarrota total. Coca-Cola le ha ofrecido 40 millones de dólares para ponerle su nombre al Monumental que lleva por ahora el nombre de Antonio Vespucio Liberti, el dirigente que por los '30, con generosos dineros oficiales, por supuesto, lo hizo levantar en terrenos bajos rellenos con basura.

Con la forma original de una herradura con la boca abierta hacia la isla Martín García, la pésima disposición por planos de ingenieros diplomados de sus escaleras a la segunda planta con acceso por la avenida Figueroa Alcorta agravó las dos masacres mayores del fútbol argentino, en 1944 y 1968, que recaudaron un total de 80 víctimas, todas pertenecientes al público visitante, como corresoonde. El bill de indemnidad de que goza el fútbol hizo que nunca la Municipalidad, hasta el día de hoy, inspeccionara los errores por la vista gorda hecha a los planos originales. Habían dispuesto, por fin, hacerlo el 25 de junio de 1968, casi un cuarto de siglo después, pero a la policía y los bosteros se les dio por hacer la masacre de la Puerta 12 y la suspendieron hasta nuevo aviso. La milicada del Proceso le tuvo que adosar de prepo unos caracoles para que la FIFA le diera el V°B° para ser la sede de apertura y cierre del Mundial 78.


Sobrepasados siempre de gastos con respecto a los ingresos, de manera tal que dirigentes, jugadores y técnicos rellenen sus faltriqueras, ahora está tocando fondo y si sigue así va a terminar en otro megashopping, al estilo San Lorenzo de Almagro, pero cerca de la costa, mucho mejor ubicado. Por los '90, cuando su actual presidente formaba parte de la comisión que presidía Alfredo Dávicce, no tuvieron mejor idea que abrirse a la generosa enseñanza privada argentina y poner la primer Escuela para Dirigentes del Fútbol, una tecnicatura terciaria de tres años de duración, para no se sabe enseñarles qué a quiénes. El propio Aguilar fue un egresado de la primer promoción. No parece ser un buen argumento publicitario si pensamos en el nivel intelectual de los que todavía están adentro y lo poco y nada que todavía les queda por fundir. Aparte, el objetivo era formar gerenciadores para los clubes chicos y acaparar ideológicamente buena parte de la conducción pro vaciamiento total del fútbol argentino y enriquecimiento de la actividad privada. En una de esas, sería mejor que la cierren y reabran con la especialidad en cartoneo.

Los millonarios que se ganaron ese mote por haber pagado el primer palo en moneda nacional para comprar al artillero Bernabé Ferreyra hoy no tienen ni para comprar al contado un matagatos y exportan a su barra brava, Los Borrachos del Tablón, al Mundial 2006 de Alemania. Lo hemos dicho y repetido. No nos cansaremos de hacerlo: desde fines de los '50, gracias a la implantación de la entonces llamada economía de mercado en el fútbol, papel en el que fue figura rutilante y pionera justamente Liberti, la pasión de multitudes le viene marcando el paso de lo que le va a pasar poco después al país. Y no se curan. Mucho menos aprenden. Con un Estadio Unico al pedo en La Plata, Macri quiere resucitar los fracasos de La Candela y la Ciudad Deportiva levantando otro en la Capital Federal y por Boedo el pedo futbolero quiere traer de nuevo el Gasómetro a donde está Carrefour.

¡S.O.S.!


jueves, agosto 31, 2006

FULBO & GUERRA QUIMICA

CRIATURITA E'DIOS

La tecnología de punta llegó a la violencia del fútbol argentino el sábado 27 de noviembre de 1993, tras un meritorio y traspirado empate entre Almirante Brown e Instituto Atlético Central Córdoba. Los de La Gloria de La Docta habían llevado exactamente 26 parciales; los dueños de casa, un poco más, no mucho, porque la cancha les queda cerca y ese día, a esa hora, no queda cosa peor por hacer.

Los protagonistas no se retiraron cansados: se fueron también aburridos, pero de ellos mismos. El minúsculo destacamento cordobés, en la gran tribuna para los visitantes, quiso ponerle cierta gritería al triunfal empate, pero era tal la apatía que la barra local, Los Mirasoles, precursores en materia de presentar listas propias para llegar a la Comisión Directiva, ni siquiera se tomaron el trabajo de injuriarlos o denigrarlos.

Nada valía la pena.

Como siempre, los últimos en retirarse fueron las autoridades del campo. Estaba a punto de ingresar al túnel el línea Rubén Cevallos cuando la lona que supuestamente los progege de agresiones mayores fue sigilosamente corrida y por el huequito alcanzaron a ver a un chiquilín de unos 12 años, más o menos, que a la altura de la cara tenía algo en la mano y.... ¡pffff!

La nube gaseosa, blancuzca, le dio justo en el ojo derecho.


-Era una especie de gas paralizante que casi lo tumba -le contó después a los periodistas, en los vestuarios, el árbitro Alejandro Sliwa-. Por suerte, pudo recuperarse enseguida.

miércoles, agosto 30, 2006

ANTES QUE NADA, LA BOCHA, VIEJO

AL FULBO SE LO LLEVA EN EL ALMA

A la derecha, la leyenda del Gato cuando era realidad abajo de los palos.

Una noche al final de los ’60, ya con los dichosos campeonatos nacionales incluidos, con el legendario Edgardo El Gato Andrada todavía en el arco, en la cancha anterior al estadio mundialista, Rosario Central perdía 1 a 0, los tenía a los mendocinos en un arco, el empate se negaba a llegar y Orlando El Turco Soip y El Alemán, conspicuos integrantes de Los Guerreros del Infierno, como se denominaba uniformemente por entonces a la barra local, decidieron hacer su ingreso al campo de juego y darle al juez del encuentro, señor Ricardo Bozolino, hasta liquidarlo o por lo menos dejarlo bien estropeado.

Así de sencillo. Sin vueltas.

Ya habían traspuesto la alambrada, también la línea de cal, estaban propiamente adentro del campo mismo de juego, cuando con El Gato totalmente adelantado, estacionado casi cerca del medio de la cancha, se viene como una tromba un contraataque y el que traía la bocha tiró un globo que desde la salida misma traía destino de red. Esto es, 2 a 0, y a dormir.

Los dos bravos dudaron un instante. Era algo crucial y ellos eran gente de palabra. Para colmo, los estaba mirando todo el estadio.

-Dejala, total... -alcanzó a recomendar El Alemán.

La mitad canalla de Rosario (la otra mitad es leprosa), sin embargo, todavía recuerda con orgullo la solvencia con que El Turco, cuando ya El Gato volviendo desesperado tenía los ojos como huevos fritos y el resto de la defensa miraba sin entender nada, mucho menos los contrarios, el ciudadano Orlando Soip, nativo de la ex Chicago Argentina, decíamos, con el estilo sin igual y la solvencia de los grandes zagueros de esta tierra, la bajó de pecho y nada de reventarla a la tribuna, sino que salió jugando y se la dio al 6 de los de Arroyito, Alberto Fanessi aquella noche, después abogado y DT de varios equipos, para que siguiera con el partido como si nada.

El árbitro, como es obvio, ajeno a la circunstancia que prácticamente le había salvado el pellejo, anuló la jugada ante la indignación de la visita que reclamaba airadamente su derecho al goal interruptus. Y la policía, que no tuvo ningún problema ni intervención aparatosa, se limitó a tomar de un brazo a cada uno de los bravos y llevarlos mansa, cansinamente para el túnel, mientras éstos, con la mano libre en alto agradecían la ovación general de los cuatro costados que también forma parte del imborrable recuerdo.

UN PITO DE SEIS LUCES



¡ARRIBA LAS MANOS!


Pero en materia de tallarla de guapo, lo que se dice guapo con todas las letras, también estuvo lejos de ser un innovador y para colmo llegaba varias décadas tarde. En el fragoroso partido que disputaron Platense y Alvear, el 5 de agosto de 1923, por la liga de aquel entonces, ambos merodeando el fondo y necesitando una victoria tanto como el aire. El árbitro era Francisco Maffioli y la visita, aprovechando que no había tres leyes especiales contra la violencia en los estadios, una Secretaría de Estado especial y operativos de órdago, directamente se metieron a la cancha para fajar no al de negro porque vestían de saquito sport y gorra. Al ver que la cosa era tan seria como despareja el que había sido designado como blanco, haciendo honor al apellido, como ya decían las crónicas policiales, extrajo un arma de fuego de entre sus ropas y puso a los delincuentes disfrazados de hinchas (¿ya les dirían así?) con los pies en polvorosa. Una vez cada uno en su lugar, el señor Maffioli prosiguió el encuentro como lo indican las normas de la civilización y la sana competencia deportiva entre caballeros.

¡Y EN ESTE RINCON...!

MENOS MAL QUE NO LE DIO CON EL PITO


En 1959, en el viejo estadio San Martín de Mar del Plata, se enfrentaban los dos taitas del puerto, Aldosivi y Talleres Fútbol Club. A los 35’ del segundo tiempo los primeros iban cómodos 3 a 1 cuando Vinagra, el 8 del equipo del pescadito en el escudo y para colmo con una rabona, les mete el cuarto. Las tribunas eran un hervidero, prácticamente miti y miti las parcialidades. Faltarían 5’ para los tres pitazos finales cuando un tal Sánchez, el 5 de Talleres, no caracterizado futbolísticamente por las sutilezas y el fair play, le sale al cruce al autor de la canchereada y le metió tal patadón que el grito de dolor del golpeado, según testimonios de algunos presentes, como el caso de José Luis Ponsico, todavía pichón de periodista, se escuchó por lo menos desde el faro de Punta Mogotes y los primeros festones de la corriente de Humboldt, océano adentro.

El árbitro eran Juan Regis Brozzi, un internacional traído especialmente desde Buenos Aires dada la envergadura e importancia del encuentro. Era un época que no había tarjetas, y entonces el de negro fue primero hasta donde estaba el caído para ver si todavía respiraba y una corroborado in visu e in situ que por lo menos asesinato todavía no era, lo encaró al autor del cuasi intento de homicidio y con el gesto clásico de entonces, brazo derecho en alto, le marcó el camino anticipado al túnel, como ya habían trillado los comentaristas especializados. El sancionado, lejos de acatar mansamente como lo estipulan las reglas sagradas, ahí nomás se le puso en guardia y lo entró a fintear para boxearlo. Ante el asombro de los 25 mil presentes y los jugadores, incluso el que parecía agonizar y resucitó para no perderse un espectáculo bastante poco frecuente como ése, el juez se guardó el pito en el bolsillo y también armó la guardia. Sánchez, ortodoxamente, lo punteó de izquierda y atrás le mandó un zapallazo abierto, de derecha, como para decapitarlo, pero el otro, con un hábil esguince, lo hizo pasar de largo y le puso por adentro un impecable gancho ascendente en la punta de la pera que lo planchó de espaldas por toda la cuenta. Le tuvieron que contar con almanaque y tirarle varias bolsas de goma con agua, de las que las nonas usaban en las noches de invierno para los pies, porque era una época que no había ni bidones y los que usaban las de lona para saciar la sed de los players eran los clubes porteños pudientes.

A todo esto las tribunas estallaron en un rugido de júbilo y en medio de la ovación querían que siguiera la pelea y la cortaran con esa pavada del fútbol.


lunes, agosto 21, 2006

TESTOSTERONA & FUTBOL

El jugador velezano en lo suyo, lejos de los flashes y de pisar el palito.

COMETE ESTE CARAMELITO

Ayer, previo al comienzo del encuentro que en La Paternal el local perdió con Vélez, la trasmisión en directo de TyC comenzó con un aborto de nota del defensor visitante Fabián Cubero a cargo del farandulero de campo Tití Fernández. Como el clima alcagüete y cholulo está convulsionado debido a que el deportista está en un cuerpo a cuerpo amoroso con la modelo Nicole Neuman, todavía en brazos de su marido legal, el bueno del comunicador social en su nueva faz de esta Sociedad de Consumo que todo lo percude, gatilló de arranque anunciándole que era no sólo la figura de su club, sino del fútbol argentino.


El muchacho no pudo reprimir lo que en la tribuna los mal hablados llaman cara de orto. Componiéndose lo mejor posible respondió que bueno, eran cosas de la prensa, lo suyo era el fútbol. Bordeando la vergüenza ajena, Tití Fernández, que es coconductor de un engendro futbolero de entrenimiento después de Fútbol de 1a. intitulado Chau, domingo, en nombre propio y de todo el equipo de tramisión le hizo entrega al jugador de un envoltorio pequeño, en papel brillante, y le dijo que ese caramelito era para que se lo comiera él, cuando todo el mundo sabe qué significa el giro comerse un caramelito.

Cubero volvió a mostrar su indocilidad, molestia, falta de cintura para estas lides totalmente fronterizas y por debajo de las bajezas orales de los barrabravas, y ni bien agarró la golosina, casi con brusquedad, se lo puso en el bolsillo del saco del piola televisivo, mientras le decía: "Gracias. Pero tenemelo vos hasta que termine el partido."


Fue francamente lamentable. Cuando en algún momento un nochero de la primera de Independiente, el equipo del patrón del fútbol argentino, andaba con una lamentable rumbera y le rompía el hocico a piñas cada dos por tres, todos estos piolas guardaban silencio en nombre de que el deporte es una cosa y la vida privada es otra.


La farandulización del deporte y la deportivización de la política están dando sus frutos. El desempleo, la contaminación, el analfabetismo, la falta de futuro, la saturación de la producción energética y la venta a destajo de los recursos naturales son apenas unas muestra.

domingo, agosto 20, 2006

EL HOMBRE DEL PILOTO BLANCO


EL GORDO MUÑOZ, ETERNO EN EL ALMA DE SU PUEBLO

José María Muñoz, (a) El Gordo o El relator de América, hizo historia. Mejor no detallar de qué tipo. Fue un obediencia debida, hombre encuadrado de civil dentro del Edificio Libertador toda su vida y de hecho, con su trayectoria, resaltó la esencia bélica del deporte. Pero la anécdota que se quiere recordar aquí tuvo lugar durante el Campeonato Metropolitano de 1972, todo bajo la correspondiente dictadura de turno, cuando Boca y Lanús jugaban en la Bombonera bajo la lluvia. A los 35´ le regalan un penal a los locales Boca estando el partido 2 a 2. Los granates se le van encima al humo al árbitro, un bombero sin uniforme de entonces.

El partido estuvo suspendido 10’ por los despelotes.

Dante Zavatarelli tuvo un lugar preponderante en ese equipo de trabajo. Sobre todo por la rareza de su nivel cultural, su presencia impecable y pulcra, el culto al moñito que no se lo sacaba ni para ir al Caballeros, tal vez de algún modo concordante con la moralina de su Comandante en Jefe que se enroqueció pregonando los buenos modales en las canchas argentinas, como cuando se trenztrenzo en desigual polémica con Clemente de Clarín, previo al Mundial 78, por el uso de los papelitos.

Torturas, secuestros y asesinatos, sí, puede ser, pero todo con prolijidad. Y Zavatarelli, siempre empilchado como un dandy, hacía cancha, césped. Un adelantado para el periodismo de la época. En medio de semejante despelote y bajo la lluvia, como todo hombre con conciencia profesional del oficio, mojándose hasta los tuétanos, micrófono en mano, estaba cuando sumo a un metro de los acontecimientos, procurando que no saliera al aire los diálogos académicos entre los jugadores y algunos recuerdos familiares para el árbitro.

Las preocupaciones de Muñoz en el medio del despelote eran otras porque en aquella época, como en anteriores y ahora, adentro de una cancha, hay de todo. Incluso los jugadores a cargo del partido. Y el Gordo era un pulcro de las buenas costumbres. Quería lo imposible: que los argentinos mantuvieran un buen comportamiento y sobre todos los extranjeros dijeran que además de los bifes de cuadril, éramos bien educados.

-¿ Zavatarelli? -largó el "Gordo" al aire en un momento dado.

-Sí, José María –respondió al toque el bueno del Dante porque allí reinó siempre el orden y la disciplina cuartelera

-El hombre del piloto blanco –dijo Muñoz-. Ese señor alto que está al lado del referí, seguramente un particular de los tantos que siempre hay y que no tienen que estar, ¿qué tiene que hacer ese señor de la cancha? Hay que terminar con los particulares que ingresan al campo de juego. Averigüe quién es y me lo dice.

-Soy yo, Muñoz -respondió Dante Zavatarelli sin dejar pasar un segundo, con tono neutro, también para la historia.