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martes, octubre 05, 2010

¡OIA! ¡TIENE DOS PELOTAS!



UN OTORRINO AQUÍ, POR FAVOR

No hay nada que hacerle: el deporte une a los pueblos. O los hace cagar a patadas, que es más o menos lo mismo. Es lo que acaba de pasar en La Paz, en obvia referencia al nombrecito de la capital boliviana, donde el equipo del mismísimo presidente Evo Morales decidieron dirimir en un amisto con su similar capitaneado por el alcalde capitalino. A los 5' al primer magistrado lo revolearon de un patadón y Su Excelencia, ni lerdo ni perezoso, se levantó y decidió retribuir las gentilezas con un rodillazo en lo que las buenas costumbres llaman el bajo vientre y los groseros, lisa y llanamente los huevos. Todo un ejemplo. Los de amarillo pertenecen a los altos de la puna y los verdes, los del Evo, son del oriente bajo y petrolero, levantisco y separatista. Algunos asesores en materia diplomática sugirieron que la revancha se jugara bajo el marco del tute cabrero.