viernes, julio 03, 2009

¡HUEVO IZQUIERDO, POR FAVOR!

La fama de mufa de los quemeros está. Quizá haya comenzado cuando se les vino abajo un pedazo de tribuna de hormigón el día de la inauguración del Tomás A. Ducó, medio siglo ha, o partir del asesinato de Héctor Tito Souto, en 1967. Vaya a saberse. La jettatura no es una ciencia exacta, es cierto, pero es dura. Si hasta el gran Ringo Bonavena, qepd y nos acompañe, que fue de la barra y hasta tuvo que poner plata de su bolsillo para comprar un jugador, mandó a plantar ruda macho atrás de los arcos para ver si de casualidad entraba alguna. Tenían una vidriera, tenían, cuando era el que tenía que atacar Huracán. El canchero de entonces fue más allá y se compró un caburé que lo soltaba al pastito mientras la cancha estaba libre y después lo guardaba en su cubil, abajo de las tribunas, al reparito de las ventoleras, no vaya a ser cosa que se cogiera un resfriado...

Estos campeonatos al 50% que se están jugando ahora para la tele los encuentra en un racha que se pellizcan cuando se encuentran por la avenida Caseros, en el Bajo Flores, la Quema u orándole a la Virgen Desatanudos. No lo pueden creer. ¡Y les alcanza con el empate! Hasta Tucho Méndez, Massantonio y el viejo Stábile se van a colgar del travesaño. A algunos se les empezó a soltar la cadena cuando justo que tenían que jugar el partido decisivo al país se le da por hacer elecciones y menos mal que ni el Pingüino ni el Colorado son del Globo. Hubiera sido el colmo. Pero no va que El Modelito se fue a la mismísima, la presidenta se olvidó de hacer el cambio de domicilio y la pobre tuvo que ir y volver en el día hasta el Calafate, con el frío que hace para poder votar, encima no poderlo hacer por el marido que es santacruceño y votaba en Olivos, se mueren dos más de gripe porcina o influenza A, la terminan de renunciar a la ministra de Salud Pública, aparece la Guardia de Infantería contra la epidemiología y estuvieron a un tris de querer jugar el partido sin público.

Hubiera sido el colmo. ¡Pantallas gigantes con barbijo! Desde el 73 que no mojan el pancito y justo a los bichitos ésos, que son mexicanos para colmo, se les da por venir para disfrutar las bondades de la nieve de nuestros inviernos blancos y diga que está TyCSports defendiendo los intereses del pueblo, que si no la ñata sobre el vidrio.

Encima hay constancias de los berracos cuervos haciendo cadenas de oración no sólo por Vélez sino, llegado el caso, que los quemeros tuvieran que festejar a cancha vacía y dar la vuelta olímpica saludando al chancho del influenza. Pero no: anoche hacía tanto frío que hasta los cubitos tiritaban, se las aguantaron hasta haciendo saltos mortales, una en la vida, viejo, una solita, no se puede faltar, y a partir de las 08:00 de hoy, en menos de tres horas, se agotaron las 3 mil populares y 1 mil plateas con que generosamente los del Fortín le dieron a sus dignos rivales en nombre del fair play y que ni siquiera se escuche lo que gritan, si no es que por la epidemia al segundo ¡Daaale, Glooo! no se quedan con las agmídalas al aire.

Lerdos como siempre, ya sea protector solar, viseras, vinchas o lo que sea a la ocasión la pintaron calva para el merchaidising y la creatividad: BAR-BI-JOS con los colores sagrados. Los de Vélez arrancaron primero en un taller de costura de Versailles, total es un pedazo cuadrado de tela blanca y una V cagona color azul, todo a cinco pesos por tapaboca. Los quemeros se las van a ver negras. Estampar el globito de Jorge Newbery no es barato y la mano anda floja. A uno se le ocurrió simplicar y sobre la boca poner una H roja, pero no faltó el pinchaglobos que dijo que eso iba a parecer que tenían la boca cosida.

La HiTech se puede hacer presente con todo y para hacer valer el poder adquisitivo de este retorno a las cavernas que es la Sociedad de Consumo. Como del cuadro que sea, el trapito de mierda baja el volumen del griterío andaban en ponerle un minicrófono adentro y un parlante de salida, o dos, llegado el caso, todo es cuestión de precio, para colgarse de las orejas. Claro, después de dos horas de partido el del al lado queda más boludo que lo de costumbre después de un partido de fútbol, pero todo sea por un campeonato y por el sentimiento.

Por el sentimento, sobre todo.

Todo está bajo control. Ahora sólo falta -ruda macho en la verija, pata e'conejo en el llavero- que llegue el domingo y nos agarramos tal tos, perdón, tal pedo con tetra que a la gripe porcina la van a dejar con un shock hepático o directamente cirrosis.

¡Vamos, Globo, todavía!

¡A los barbi esterilizados, muchachos, vamo! ¡Diez manguito y son los último! ¡Con cambio porque te cobro veinte, yo soy un banco, no soy! ¡Y dejate de protestar que con la paliza que cobró el Pingüino se va a ir hasta Moreno y nos vas a llegar tiempo para chillarle!

¡Ya vienen esterilizados y socios del clú, muchachos! ¡La chancha y los veinte!

sábado, junio 13, 2009

SUICIDIO EN DEFENSA PROPIA

Cuando el 2 de agosto del 2006 la ortodoxia vigente de la Exitocracia lo llevó a invitar al recién llegado de Alemania, ornado de justicieros lauros, Horacio Elizondo, las monigotadas de estos actos hueros hicieron olvidar de todo lo que fuera cultura y que estaba dejando entrar a la realidad por primera vez en la historia del país a la Casa Rosada. También que había llegado ese sitial con el 22% de los votos, llegó a tener el 68% de imagen positiva por el viento de cola y que hoy, a dos semanas de elecciones legislativas, tiene que ir de candidato a diputado por una provincia de Buenos Aires que conoce por el mapa y afrontar el papelón de las candidaturas testimoniales con Daniel Scioli, Nacha Guevara, Moyano, Curto y toda la patota del GBA.

Después del veranito de San Juan, instalado en el sillón de Rivadavia un Poder Ejecutivo de dos plazas para que quepa Cristina, se olvidó que la prensa del stablishment lo mimó el primer tiempo, mientras las cosas iban bien y se zafaba del brete, y que para nada casualmente, después de la gracia de la tarjeta roja a los MCM (Medios de Confusión Masiva) que ilustra a la foto se entró a venir en banda para pegar el culazo de la 125 en marzo del año pasado, inventar a los de la Mesa de Enlace como referentes nacionales, echarse el campo encima y sacar a pasear a los fantasmas del pasado como unitarios y federales, Interior vs Capital, Pancho Ramírez, Estalinao López y otros. Ha amenazado que es él o el 2001. Ojalá. Los salarios se depreciaron el 22%, las veinte principales corporaciones facturan casi el 70% del PBI, la mayoría han sido extranjerizadas, jamás había habido tamaña concentración de la riqueza, la pareja de tortolitos presidenciales se ha enriquecido sin pundonor y junto con su señora y su hijo mayor han llegado al colmo de poner una consultora particular para asesorar a privados con el privilegio de contar con toda la información confidencial del Estado.

Como yapa adelantó las elecciones seis meses, no se sabe a quién se va a votar y del 1º de julio al 10 de diciembre del 2009 se entra en un cono de sombras algo tenebroso. Para colmo es hincha de Racing y es nacido en Río Gallegos. Y en los casi tres años que van del dichoso día que en una piolada le sacó la tarjeta roja a la prensa, hasta la fecha, las canchas y alrededores tienen 37 muertos más, a un promedio de obviamente una docena al año, cuando hasta ahora su ex mejor presidente del país y ahora el odiado mascarón de proa de los '90 había alcanzado el récord máximo de 9,5. Inglaterra, en aquel entonces, sin controles electrónicos, tenía un récord anual que los llenaba de pavura: 6...

Repasemos los números: 22% de los votos en el 2003 para subir con un empujoncito de Duhualde, casi 70% de imagen positiva en los primeros tiempos y la cohorte de adulones donde se hicieron todos kitchneristas, Elizondo que le regala la tarjeta roja con que echó en la final de Alemania a Zidou Zidane, uno de los más grandes entre los grandes, y él, para no ser menos, se la muestra a la prensa para mandarla a los vestuarios antes del tiempo reglamentario, arañaron el 45,5% con algunos garfiazos en los cuartos oscuros con el recurso de afanar la pila de boletas de los contrarios para que suba Cristiana y ahora peludea el 33% en la provincia de Buenos Aires gracias al apoyo de toda la banda.

Si se mira al fútbol, ni hablar de Racing porque ya es terminal, pero no parece casualidad lo que le pasa a River y Boca, sin contar el 6 a 1 que nos comimos con los hermanos bolitas en La Paz a 50 años de la media docena de los checos en Suecia. Con la diferencia que Guillermo Stábile, DT pintado de entonces, como todos los DT de aquella época, no ganaba 150 mil dólares por mes.

Toda una perfomance.

sábado, abril 04, 2009

BOHEMIOS DE PRO

Mauro Martín, capo de La 6 (parte de la 12...), en cana abajo de unas plateas es otra cosa.
DE AMARGO OBRERO A LA CAFUA
Por fin, después de muchos yiros, como en los comienzos, el domingo 29 de marzo del 2009, Atlanta pudo inaugurar su nueva canchita de cemento en la calle Humboldt. Van a caber poco más de 10 mil personas, y ya no está, claro, el viejo y legendario cartel de Amargo Obrero, aquel aperitivo entrerriano de hierbas, en una de las cabeceras, donde entre el barroco ingenuo de la ilustración de la etiqueta no se podía disimular la hoz y el martillo bolche. El posmodernismo le ha dado otro toque. Gracias a un acuerdo con el gobierno porteño del bostero Mauricio Macri, no hubo inconvenientes con la inspección. La aprobación de las obras tardó lo que se tarda en poner el sellito. A cambio (ver el detalles en La Abeja Africana), le tuvieron que dar lugar, abajo de la platea, en un espacio que solía usar como solar la barra brava bohemia, la instalación de una cárcel de contraventores. Pocos días después, el 3 de abril, con un país todavía sacudido por la exequias de Raúl Alfonsín, la discepoleana mixtura se vio completada con la llegada para cumplir un puchito de 12 días de condena del capo de La 6, como le dicen a Mauro Martín, ya que es cabeza de parte de La 12, fraccionada con la estadía todavía en chirona del Rafa Di Zeo.
Con tantos sapos tragados en la historia, los viejos bohemios hicieron caso omiso a este verdadero cambalache fashion. Que se completa con una socia de fuste que se sienta justo en esa platea, ahora con borrachos penados y hasta un barra de linaje debajo de los asientos, para inspirarse en sus poemas, piezas literarias sin margen derecho que luego suelta al ciberespacio desde un sitio en la red.
-¡La puta! -comentó con cierta acritud un tatele del barrio-. Si Mauricio nos hubiera pasado un cacho de la ESMA en una de esas nos salía una nueva Alfonsina Storni o Alejandra Pizarnik.
Cosas vederes, Sancho, cosas vederes...

viernes, noviembre 21, 2008

POLSKA ANIMALS! ANIMALS!

"Ahí están, esos son,/ los están en el jaulón..."

GALLINA, TE ENCONTRAMOS LA GRAN SOLUCION GRAN
¡Por fin! No podía ser que los quilombos en las canchas no tuvieran una salida como la gente. Y tuvo que ser Made in Polish, un sufrido pueblo que jamás se ha privado de nada, durante 60 años más cerca de la URSS que de Dios, que tuvo la suerte de disfrutar un holgado socialismo de la mano con un gran cine después de sufrir los progroms y otras delicias de los nazis, para finalmente caer de culo en lo mejor del capitalismo y regocijarse en las ventajas del mercado y su libertad de iniciativa como pegarle una patada en la bóveda del paladar al hermano más preciado y la libre competencia como es incendiarle la fábrica al que nos viene jodiendo con precios más bajos.
Tenían que ser ellos porque no se han privado de nada. Hasta se dieron el lujo de darle a la humanidad alguien como Karol Józef Wojtyła, centrodelantero del Club de Fútbol Cracovia, más conocido entre la plebe como Juan Pablo II, un Santo Padre que desde 1981 la emprendió contra el perro comunismo no escatimando sacrificios para que el neoliberalismo se quedara solo con el banquete, la chancha y la máquina de hacer chorizos, algo que logró esplendorosamente, hay que reconocerlo, y cuando quiso reaccionar y dijo no abuséis, hijos míos, la gula es pecado mortal, ya los Reagan, la familia Bush y la Tatcher se estaban dando el banquete a cuatro carrillos, andá a cantarle a Gardel, contale a otro que los recursos naturales son infinitos, esta joda se acaba y hay que disfrutarla y si después hay otra vida, bueno, la conversamos, tendremos algunos ahorrillos en las islas Caimán, Luxemburgo, Mónaco o qué sé yo, hasta Cuba, llegado el caso.
Tampoco se puede ser tan perfecto.
El caso fue que si no hubiera sido por la sotana Su Santidad, que así y todo la escolaseaba que era un contento, un pareja con su compatriota Grzegorz Lato, por ejemplo, hubieran hecho historia. Claro que otra pero el fulbo también es una religión, qué joder, y Karol la movía como los dioses, perdón por la herejía, por el catolicismo y el fulbo son monoteístas, son, y a uno se le escapa en el apuro.
Pero a lo que vamos es que de un pueblo creyente y futbolero, que culturalmente rescató lo mejorcito de la ocupación nazi, salió la gran solución para las barra bravovich que tienen por esos pagos. Las instantáneas logradas por MM, nuestro corresponsal exclusivo e indoblegable en los alrededores de Varsovia, antes que el dogor que está rompiendo el alambre del techo consiguiera sus fines y lo sacaran cagando, campo afuera, con una santas intenciones que ni el Bambino Veira cuando jugaba para San Lorenzo, con toda la plenitud de su artillería para los chanfles, asistido por el Narciso Doval, criaturita e'Dios, qepd, nos muestran la alegría de Los Muchachos (¿cómo se dirá en polaco?) durante un encuentro de la división de ascenso en la tierra del sindicalista Lech Walesa, de Solidaridad, háganse una idea lo que llegaría a ser esto con la lucha de clases con los perros comunistas en el poder.
Santo remedio. En el entretiempo, unos gorutas entrenados del Operativo Especial, con unos pinchos largos de fierro, le ensartan un sanguchito con salame de Cracovia (si no, ¿de dónde iba a ser, salame?), una buena regada con los bomberos para apagarle la sed y refrescarlos, y al que se quiere hacer el loquito, nada de balas de goma de alto impacto, sino fusiles con mira telescópica y en los proyectiles una dosis doble de calmante como para dormir a una pareja de elefantes enfurecidos y en celo.
Santo remedio.
¿Cómo van a cometer la infamia de tirarle gases lacrimógenos a un pueblo que se la ha pasado llorando, por hache, por be o por judíos? No. Hay que aplicar sin temores las ventajas del capitalismo de Solidaridad que han sabido conseguir junto al premio Nobel que le dieron a Lech, querido, el pueblo está contigo.
Por eso, como una contribución patriótica, ahora se lo ofrecemos al sufrido ex referí/comisario/abogado Mario Gallina, del COMUNPRESERF o como se diga, de la provincia de Buenos Aires, que está loco con los circuitos electrónicos, los vagos que se le escapan como lagartijas, el secuestro de colectivos y la frula, la frula, macho, que circula como si fuera el megashopping de un cartel colombiano.
Y lo hacemo señor, tordo, comi, lo que sea, antes que aparezca un sociolotudo más ladrón que comadreja y más ligero que avestruz con patineta, sin contar que tiene más hambre que el Pacman y no va a haber decanato de la UBA que llegue a satisfacerlo, hasta Veterinaria no para, Pedicuria, lo que venga, todo para él, y se lo venda como original porque es capaz de enrollarle la boa al más pintado. También para que un joven doKumentalista, intrépido hasta las náuseas, sin asco para chapotear sobre los charcos de sangre de la escalinata de la Puerta 12, vaya y lo filme (¿cómo que no hay más películas de celuloide y se dice grabar?) justo en el momento del patriótico acto de inauguración, cortando las cintitas celestiblancas, junto a un deportista de ley como Danielito Scioli, campeón de campeones en impresiones especiales para el cono sur de los torneos de off shore, el tordo Bilardo que se tome un rato libre de enseñarle a la nueva selección de Maradona a usar el alfiler de gancho y retome la sudada tarea de ser ministro de Deportes provincial.
Van a estar todos. Guillermo Moreno, con perdón de la expresión, y el K-Níbal Fernández ni te cuento. Mauricio Macri va a putear a lo loco al perderse la exclusiva con el entorno de sus corporaciones de industrializar semejante invento y seguir llenando la bolsa de los Espacios Públicos, babeando de impotencia por no poder meter adentro a todos los cartoneros, linyeras, pibes de la calle y villeros que le cagan cuanto negocio se le ocurre.
No me digan que va a ser una satisfacción ver babeantes, agarrados al alambrado, al hincha caracterizado El Rafa, los hermanitos Slancker, José María A..., perdón, Julio Hum..., perdón, todos los negros villeros esos que le quitan al pueblo la fiesta más linda que hay y, de paso, un negocio que ni te cuento, sobre todo para la Mafia Rusa, que compra jugadores argentinos y hasta la gira de la selección, pronto el edificio de Viamonte al 1300 para poner el sauna soñado, bingo, máquinas tragaperras hasta en los techos de Tribunales, etc. ¿O por qué te creés que los tienen a los polacos enardecidos enjaulados? Estos polish loquitos, donde a más de uno le quedan ideas rojitas en la cabeza, ahora quieren más encima una mojada de pancito o aunque sea un cachito de la rodaja del de Cracovia, válgame Dios, ¿o nos enseñaron que todos los hombres éramos iguales ante el Supremo y ya como que estamos podridos de esperar?
No vayan a decir que no estamos progesando a pesar de la recesión de la gran puta que se viene. El capitalismo se viene en banda, es cierto, quién puede ponerlo en duda, pero nosotros estamos abajo, estamos...
¡Ave, Gallina! Los que van a ser enjaulados te saludan...

miércoles, noviembre 19, 2008

QUE EL BAMBINO LA METE, LA METE

Al mejor cazador se le escapa la liebre. Acá el cronista gráfico lo cogió in fraganti. También supo y dar y recibir, como todo caballero del balompié. Ahora, entre nos, el de la bocha como bola de billar, no parece La Brujita, che?




ENTRADOR EL HOMBRE, ¿NO?

TITULO ORIGINAL DE LA INFO

Goleador nato: "Estuve con 600 o 700 mujeres."

Antonio Cassano es uno de los grandes capo cañonieri de Italia y un personaje controvertido por su forma de vivir. Sus goles dejaron huella en Bari, Roma, Real Madrid y en la selección de su país. Hoy, a los 26 años, se encuentra en la Sampdoria y decidió presentar su autobiografía Lo digo todo.

En el libro habla sobre sus amoríos, los técnicos y su vida de pequeño. Entre las frases que más se destacan está su sinceridad al contar por qué le cambió la vida el fútbol. "Si no hubiera sido por aquel gol al Inter en 1999, ahora quizá sería un ladrón o un tironero, en definitiva un delincuente . Fui pobre, pero tengo que precisar que no he trabajado en mi vida, quizá porque tampoco sé hacer nada", cuenta El Bambino.

Sobre su vida personal, se sabe que a las estrellas del fútbol las mujeres suelen acercarse y él lo cuenta: "Cuatro novias en once años son pocas. Pero he tenido muchas aventuras, 600 o 700. He jugado grandes partidos después de haber practicado sexo".Y hasta da un ejemplo: "Después del Roma-Juventus que ganamos por 4-0, me dieron las seis de la mañana con una de las muchas amigas que tenía entonces . En Madrid era todavía más fácil porque residía en un hotel y podía invitar a quien quisiera y luego devolverla al corazón de la noche. Tenía un camarero amigo. Su obligación era subirme tres o cuatro croissants después de haber hecho el amor. Quedábamos en la escalera y hacíamos el cambio. Él se llevaba a la chica y yo me quedaba con los bollos. Sexo y comida, la noche perfecta", relata Cassano en su libro.

También se acuerda de los entrenadores y de las discusiones que tuvo con todos ellos. "En Tarragona, Capello me tuvo calentando todo el segundo tiempo junto a Ronaldo y no me puso. En el vestuario le dije: Eres un hombre de mierda. Eres más falso que el dinero del Monopoly". Pero no es el único al que le dedica unos párrafos, ya que en la Roma también tuvo sus disputas. "A Del Neri no se le entendía un carajo. Todo lo que decía tenía dos caras. A Gentile lo detestaba. Con Fascetti es con el único que no me he peleado".

[N. de la R.: esta erótica información apareció textual en la edición online de INFOBAE.COM del miércoles 12 de noviembre de este año. Lo que en la redacción de esta bitácora dejó del tomate a varios, además del récord, fue el efecto afroasiático y reponedor que tendrían las medialunas y desde entonces el carrito del cafetero delibery trae verdaderos cargamentos, de manteca o de grasa, lo mismo da, a pesar, no jodamos, que el sobrenombre del rompecorazones le hace fruncir el tugets a más de uno. ¿O no? Ahora, no habían pasado 24 hs. que el erudito Olé, en su edición sólo para Hinteletuales, daba a conocer que el muchacho se casa pronto con una jugadora de waterpolo... ¡de 17 años! Propio una bambina, ¿cherto?]

viernes, noviembre 07, 2008

¡CUIDADO QUE ESTAN SUELTOS Y SE REPRODUCEN!


¿DONDE QUERES QUE TE META EL PUNTINAZO?
Uno ya se tendría que haber acostumbrado a sobrevivir en esta sociedad de mierda. Pero no hay caso: las liendres y los sabañones acechan. Si una vez, hace un tiempo, ya me mataron en Montevideo, a los 71 años, luego de una gloriosa trayectoria cívica, ahora tendría que estar contento que me pongan al lado del gran Hueso Houseman, ladero del Loco Corbatta, otro de los grandes Nº 7 de este país. Pero los del sitio ése saben de fulbo tanto como de capar monos y apenas si recortaron la gacetilla, les da lo mismo la hasta ahora mayor masacre en un estadio que He Man, aprendieron grandecitos a doblar esquinas. Del tema Puerta 12 deben sospechar que hasta tenía picaporte. Y que el glorioso cineasta marketinero no entrevistó a la doctora Palumbo, quien con su marido ya muerto se jugaron por 70 de los 71 familiares de deudos, ni mu. Ni la agachada ni quiénes fueron y son los Palumbo. Y que en cambio la mujer, la viuda, que conserva en su casa una fotocopia de la causa, que casi metieron en cana con el finado a toda la AFA por extorsionar con el dolor ajeno, llora la amargura ante tanta ingratitud cuando fue el cine y se encontró con que los que tenían cámara eran los leguleyos de River Plate, tu glorioso nombre, haciendo un pastiche para amnistiar a La Banda, sobre todo, y también a la Policía Federal que los puso bajo la obediencia debida, entendió de una vez para siempre que ya se le habían probado todas las pilchas que va a dejar. River y Boca son vacas que todavía dan leche; los Palumbo & Co. que vayan a tocar timbres a las bóvedas, ya fueron, basta de romanticismos boludos, en los fondos de inversión no admiten sentimientos.
El grado de desinformación de la red sólo es comparable a la cantidad de virus que tiene. De todo tipo. Troyanos, bombas lógicas y hasta de dos patas con un procesador de TXT en la mano. Arrasan y arrebatan todo como lo mejor de las barras bravas, como lo que son, integrando lo que Mario Vargas Llosa les dijo en 1998: son parte del residuo que ha dejado el neoliberalismo, una civilización bárbara o unos bárbaros civilizados. Tachar lo que no corresponda. [Amílcar Romero, volante con proyección de Sportivo Pedal de San Rafael, Mendoza, club del que es socio e hincha el Cleto Cobos]

jueves, octubre 30, 2008

¿YA ENTONCES CAMPAÑAS ANTIARGENTINAS?

Una secuencia de la imagen televisiva y el primer gol frente a Grecia. Hizo época y roncha. Mejor ni hablar que una imagen vale más que millones de palabras. Ya estaba todo dicho. Como el brazalete de capitán. Después vendría Nigeria y la amputación de piernas. Más toda la maquinaria de justificar.


CHAMPÚ FUTBOLERO A FULL

En medio de la consternación, con declaraciones en contra y las que están a favor en realidad rogando que sea más que nada un síntoma de su recuperación total, pero mutis de su capacidad para dirigir de una a la selección nacional, si bien han recordado profusamente su viaje al fondo del pozo nadie sacó a la luz el no menos famoso doping que dio positivo después del partido contra Nigeria, en una seleccionado dirigido por Alfio Basile y un equipo paralelo de personal trainers para la excepción de la regla que ni el Coco ni Don Julio pudieron justificar. Bueno, ahora sí, tranquilidad: forman parte del elenco estable, con sueldo, está todo bien.

El reportaje exclusivo del matemático, profesor, periodista y sobrio Adrián Paenza, a 360 mil dólares la exclusividad que le había pagado Canal 13 al astro reincidente, fue realmente conmovedor. De todos modos, mucho más conmovedora porque era una certificación más, innecesaria, de la caída inexorable. Y la famosa, itálica e histriónica conclusión: "Me han cortado las piernas". Y los juramentos repetidos de inocencia, haciéndolo por las hijas, siempre pegando abajo del cinturón, recurriendo al sentimentalismo, no a la racionalidad.

La Industria Argentina de la Excusa, que nunca ha entrado en recesión y sigue en alza, hizo correr la pobre inocencia de sus asistentes ad hoc, los que fueron a una farmacia de los yanquis subdesarrollados, donde tienen los letreros en inglés, y como los muchachos apenas si yes, todo argentino básico, manotearon el tarro equivocado. Después hasta hubo una novela, a cargo del stablishment y de funcionarios menemistas que como secretarios de prensa mandaron a sus hijos al Mundial 90 como si fueran también del staff de la Rosada, total paga el Estado en la Patria Privatista, y por lo menos intentaron que en la ficción se tratara de una conspiración bien craneada de la CIA.

Tan bien hecha que hasta fue cierta y no necesitó de plomazos on demand.

La efedrina fue mediáticamente descubierta y propalada a toda voz en agosto pasado, cuando tres cuerpos aparecieron profesionalmente ejecutados y maniatados en un zanjón de General Rodríguez. Se sigue diciendo que eran empresarios. Uno de ellos tenía 600 cheques voladores y los únicos dos con fondos habían sido los destinado a la campaña presidencial de la doctora Cristina Fernández de Kitchner. En realidad, el empresariado se restringía en los hechos, en un caso, a enlace y gestión de los bagayos de todo tipo del truchaje medicamentoso, sobre todo con entes estatales, en otro un simple empleado de farmacia y en el tercero un allegado a funcionarios de la Aduana para que los paquetes salieran seguro con rumbo a México. El vaciamiento argentino es tal que actualmente hay políticos jóvenes, lúcidos y que todavía conservan las manos limpias, que insólitamente aseguran que Argentina ha dejado de ser un país de paso para ser estación productora de droga. Es aterrador un país donde la gente no gobierna sino a través de sus representantes y que éstos sean tan supinamente ignorantes de lo obvio, público y manido. Argentina terció fuerte en la transa global de drogas sobre todo después del Mundial 78, produjo una alteración hasta del 30% en los precios y hasta se dijo que uno de los motivos por los cuales el Departamento de Estado les quitó el colchón a la milicada genocida fue semejante e inadmisible intromisión. El golpista boliviano coronel Mesa se guardó en una de las cocinas de La Rioja, más precisamente en los cerros cerca de Chamical, que sobrevivieron lo más chotas del retorno a la gobernación del Chango de Anillaco y siguieron como si nada. El contrabando ideológico del país de paso fue ejercido hasta por el famoso comisario Angel Pirker, en pleno alfonsinismo, hasta que tuvo que hacer un aro ante las declaraciones públicas del hoy integrante de los Tribunales de Casación, doctor Pedro David, por entonces penalista asesor de la ONU en Ginebra, y precisamente de paso por Buenos Aires para una reunión sobre el tema, dijo que había que pararla con esos eufemismos. Un fenómeno como el narcotráfico, explicó, que existe solamente en todo el mundo gracias a la corrupción de los estados, no iba a venir a corromper argentinos para seguir de largo y no hacerse de unos pesos abriendo una nueva sucursal como estaba abierta. Ya que estaba, se quedaba, como hacía en todos lados. Por aquel entonces, el producto terminado del cartel de Roberto Suárez, en Santa Cruz de la Sierra, cuadruplicaba el precio al hacer estación en Salta, Córdoba y Buenos Aires y antes de salir los remanentes, unas 400 toneladas anuales, sobre todo para España e Italia. ¿Semejante cantidad en el culo de pobres bolivianos adentro de condones metidos en los rectos o en los estómagos, donde los jugos gástricos jugaban malas pasadas y perforaban las cápsulas, provocando muertes horribles?

Sin embargo, aunque nos creemos la mar de piolas, somos un reservorio de chitrulos. Compramos buzones a granel y nos pasamos discutiendo el color. Basta ver los guarismos en cada acto eleccionario y los que salen elegidos y reelegidos.

Lo que el análisis antidoping de la conspiradora CIA dio en aquel tristemente célebre torneo del Gran País del Norte es que había sido un cóctel de efedrina, dejando de lado que simultáneamente los morochos de Nigeria nos hicieron la boleta y le dieron de baja a toda la selección. En realidad, encontraron cinco (5) sustancias prohibidas que se hicieron públicas detalladamente en su momento y todas apuntando en un mismo sentido. La AFA de Don Julio se hizo eco de la confabulación y lo retiró de la competición para que no lo trituraran. El se encargaría de manejar los hilos secretos desde adentro. Así y todo, la FIFA, con vicepresidentes amigos y todos los Caballos de Troya que se quieran en sus asientos más privilegiados, le dio otros 15 meses de suspensión y 15 mil dólares de multa.

Pero el asunto es que no era la primera ni iba a ser la última. Y todo lo inadmisible y enervante, además de lo ético, es tener que aceptarlo y metabolizarlo en un deportista de semejante nivel, naturalmente superdotado y como tal erigido en modelo social. En marzo del 91, jugando para el Nápoles de la camorra, le habían encontrado directamente cocaína y le dieron los primeros 15 meses. En agosto del 97, peludeando penosamente sus últimos pasos en una cancha de fútbol, con un ascético Mauricio Macri en la presidencia del club, como una nueva figura con vistas a la Casa Rosada inventada por el menemismo, quien dijo que prefería que se fuera de Boca antes de verlo caer muerto sobre el verde, otra vez un doping positivo y, ahí sí, el adiós cuasi definitivo a los botines y un desbarranque tan total como patético.

Y todo esto ha sido sepultado en el galponcito del fondo que tiene Argentina y en cuya puerta hay un cartel que dice:

PAIS DEL NO ME ACUERDO

Ahora de lo que se trata, otra vez, es de patear la pelota a la tribuna, ver qué catzo pasa y si ganamos, genios. Pero si perdemos, el boletón va a ser indexado, no lo va a salvar ni Guillermo Moreno con su nuevo sistema métrico decimal y los guarismos del INDEC, y todo el mundo va a decir que lo sabía, que estaba escrito, otra vez nos vendieron pescado podrido, etc., etc., etc. El populismo y el exitismo son dos de las enfermedades más letales y terminales que ha contraído la Argentina. La piedad cristiana superlativa de la que hacemos gala ya está diciendo que está recuperado totalmente, aunque el galeno Carlos Salvador Bilardo, en los papeles el nuevo jefe en este engendro, haya insistido anoche, ante las cámaras de TN, con el condicional "si es que se recuperó". Amén de la desesperación nacional por encontrar aprobación en cualquier figurón del mundo y lo mejor que se haya conseguido es que ni hablaron de sus condiciones para ser DT sino que se encargaron todos -todos sin excepción- fue desear que se trate de un síntoma de su retorno definitivo a la vida normal y útil.

Todo el beneficio de inventario anterior sin tomar en cuenta que en la Argentina el fútbol es una cuestión de Estado desde 1930 por lo menos, dejando de lado alguna aventurita de este estilo en el benemérito general Julio Argentino Roca como presidente de la república, y que se trata de un país futbolero donde todo lo que empieza deportivo no tarda en devenir político. Y que en el colmo de los colmos se trata de un personaje que acertadamente alguna vez dijo que los argentinos somos "un país que vive de fútbol." No del fútbol o con el fútbol sino de, que no es lo mismo.

¡Chofer! ¡Bajamos en la otra!

DE BALCARCE 50 A VIAMONTE AL 1300, SIN ESCALAS INTERMEDIAS

El Tordo quiso ser presidente en el 2000, gastó cantidad de guita y sus ayudantes le perdieron la carpeta con los afiliados. Ahora se conforma con la AFA, pero presidente de algo.
¿NO LE VEN CIERTO AIRE A PINOCHO?

Anoche, en a Dos Voces de TN, Carlos Salvador Bilardo se sinceró.

Bueno, es una manera de decir.

Por lo pronto, sin ponerse colorado, aseguró que el llamado del Trompa lo cogió por sorpresa el lunes y sus manemistas amigos dijeron que le había anunciado a Daniel Scioli hace quince días que renunciaba para volver a la AFA.

Una.

Dos es que quiso aclarar cómo va a ser el Colegiado grondoniano y armó tal galleta que casi hay que llamar a los bomberos. Con su pensamiento concreto, señaló una mesa de tres, con el que te jedi, el dueño de la pelota y él, tirando cada uno lo suyo, y al final el de Villa Fiorito que hace lo que quiere.

Tres. Eso seguro, pero hay que ver cuántas cagadas le van a permitir, con esa Santísima Trinidad donde lo dúctil, dar el paso atrás, el brazo a torcer y aceptar la opinión de los demás no es la característica más relevante..

Fue un poco macabro verlo defenderse como gato entre la leña cuando lo apestillaron de qué manera, por más genial que haya sido como jugador, como DT de Mandiyú y Racing dejó bastante que desear y es mucho más su histrionismo itálico que dar indicaciones tácticas y estratégicas precisas.

Lo que ratificó es que viene con los suyos, es decir, los dos de la efedrina USA '94.

También confesó que estaba peleado con Grondona, que se encerraron en una pieza y se dijeron de todo. Ahora va todo macanudo. Y que quiere SER PRESIDENTE DE LA AFA. Pero con Julio en la FIFA.

En resumen, el fútbol argentino acaba de quedar en manos de TRES ITALIANOS de pura cepa.

A la gritería, soltame que lo amatzo, io te voglio bene y besos de padrinos hay que darlos por descontados.

Los creyentes pueden ir rezando. Preferentemente a la Virgen Desatanudos.


jueves, octubre 23, 2008

DE BOHEMIOS A CARCELEROS

Sin las últimas remodelaciones, a la izquierda, debajo de las plateas que dan la espalda a Humboldt, se reciclaron las instalaciones para la gayola posmoder.

A LA CHACAN, POR FANA O TRAVESAÑO

No jodamos: la noticia no le gustó a nadie por más que la imponderable capacidad de sobreadaptación del argentino medio, sobre todo si es porteño, trate de defenderse como gato entre la leña. Desde hace dos meses, en medio de los remodelaciones que el viejo Atlanta, nacido años ha en Constitución y que supo de yiros varios, hasta varar en su actual lugar, donde le compró los terrenos a Chacaritas Juniors, debajo de las plateas altas que dan la espalda a Humboldt, la entrada marcada por el 350 lleva a una escalera y ésta a una petit cárcela, muy monona, con camas turcas y baños nuevitos, todo atendido por hombres del Servicio Penitenciario Federal.

Fue una concesión gratuita de la CD que preside Alejandro Kortz al Gobierno de la Ciudad que encabeza el boquense Mauricio Macri a cambio del hoy yo por vos, mañana vos por mí, que cuando llegue diciembre y haya que habilitar oficialmente las nuevas instalaciones, con la Petit Alcatraz incluida, los burócratas municiaples no le anden buscan pelos a la bola de billar. Allí serán alojados contraventores por pelearse en la calle, mamarse hasta convertirse en Alcohólico Anónimo por no acordarse ni cómo se llama, travestis (travesaños en la jerga) que se salieron del ghetto establecido para menear las siliconas y otras artificiosidades, en suma, todo aquel infractor de las normas impuestas que ande entre los 5 y 30 días de arresto.

La espìna de pescado que tienen en el gañote los bohemios, últimamente viviendo solamente de glorias pasadas y recuerdos, trata de salir como peludo en la escarcha y resignarse que eso antes estaba ocupado por parte de la barra brava que incluso llegaron a cagarse a tiros justo frente a la puerta donde hoy entran y salen corredores de picadas, ex mamados más frescos que una lechuga o algunos machucados en reyertas callejeras. En el país del mal menor, lo que no se termina de entender era por qué tenían que soportar, lo mismo que los ojos verdes de nacimiento o la caspa, que el enclave y/o recoveco entre el frío hormigón tuviera que ser el bulo gratis de Los Muchachos. ¿Derechos adquiridos?

Como tampoco faltan los extremistas y los de mal de todos, consuelo de tontos, inmediatamente se remiten al destino que sufrió el Estadio Nacional de Santiago desde las últimas horas del 11 de setiembre de 1973. Otros, más graciosos, echan salmuera en la herida recordando en que se trasmutó el Viejo Gasómetro para darle lugar a un megamarket francés. Lo que todos tratan de esquivar es que ese predio, a muy pocos metros de la avenida Corrientes, pegado a una estación del ex FF.CC. San Martín y muy cerca de la Chacarita, hace rato que tiene los ojos puestos en los amigos de los grandes negocios a costas de la res pública. Nadie dice que haya sido echado al olvido el paso vehicular subterráneo y erigir cuatro o cinco torres de departamento. Multiplíquese por una media del precio del metro cuadrado y váyase calculando a qué anillo, si el 14 o el 15, del GBA puede ir a parar todo en cualquier momento.

También están los racionales ilustrados que aseguran que una gayola disimulada como son las ex asociaciones jurídicas sin fines de lucro devenidas en sociedades anónimas que protegen el accionar de asociaciones ilícitas, al decir de un ex juez y catedrático de Derecho Penal de la UBA, tiene en ese lugar uno de los máximos ejemplos de la irracionalidad que prima en la vieja Reina del Plata: una de las cinco vías férreas que la cortan como una pastafrola, hecho único en el mundo y un manjar para el atascamiento del tráfico y accidentes de todo tipo, más la concresión del viejo sueño inmigrante de la casita propia hecho realidad en que cada club tiene su estadio propio, rodeado de viviendas residenciales y donde los vecinos, aparte de ver depreciada su propiedad, por lo menos una vez cada dos semanas se convierten en rehenes de Operativos Especiales y aluviones de especímenes fundamentalistas que no desentonan tanto con los nuevos pensionistas contraventores.

Desalojados sin causa judicial alguna, Los Muchachos se tuvieron que mudar unos metros más allá. Todo detenido tiene horarios para ejercicios físicos y a partir de diciembre, cuando el estadio recupere su actividad normal, para decirlo de alguna manera, no debería asombrarse que a los internos se los vea trotar junto al primer equipo, patear para ayudar en el entrenamiento a los arqueros o jugarse un picadito porque a uno de los bandos les falta uno.

El pragmatismo fashion ha ganado una gran batalla. El fútbol dio otro paso hacia la última morada que tiene su estación anterior en la tele, ya sea de aire o codificada.


martes, octubre 14, 2008

ESO SI, SIEMPRE CONVIENE REFORZAR BIEN LA ULTIMA LINEA, POR LAS DUDAS

video

En partidos apretados, cuando nuestra defensa se ve superada por contrataques muy veloces de los contrarios, siempre conviene tener algún chabón cerca del arco, fuera de los límites de la cancha, por las dudas. Como en derecho, lo que abunda no daña, ¿no?

viernes, septiembre 19, 2008

COMO SI FUERA CARNAVAL, ¿VISTES?

El sorongo tecnológico para ponerlos a raya.

CHAU, FULBO, CHAU

Anoche, en Lomas de Zamora, donde Chacarita Jrs., de visitante, le ganó al local Los Andes, el fútbol volvió a dar un paso bastante grande en el camino que lleva a su exterminio total de la mano de la tecnología y la Industria del Espectáculo. El árbitro del encuentro, señor Luis Alvarez, por orden de la AFA y acuerdo de la asociación respectiva, entró munido de un aerosol que aparte de contaminar el medio ambiente, como todos los demás, arroja una espuma tipo crema de afeitar. Su presunta funcionalidad consiste para que en cada tiro libre cercano al área pueda marcar en el piso los nueve pasos reglamentarios, algo así como los 9,15 mts., que establece el reglamento y en el cual todos los jugadores se cagan olímpicamente, lo mismo que en la comisión entreanada de hacer fules tácticos.

El adminículo ya fracasó hace dos años en Brasil. El resultado, lejos de amilanar a las autoridades locales, fueron un acicate más. ¿O somos argentinos? A todo esto, en nombre de la vieja fórmula edípica que un capitán nunca da malas nuevas a sus subalternos, ninguno de los comunicadores sociales especializados en llevar la estadística de a cuántos volantes de contención se les encarnó una uña en el pie izquierdo, never jamás recordar que en febrero de 1972, en un cuadrangular amistoso por la Liga de Río Cuarto, el referí Agustín Basso fue muerto a patadas en la cabeza cuando quiso expulsar a los infractores de la medida y lo reputearon de arrib a a abajo. Algunas almas pías que aunque parezca mentira asistían al encuentro quisieron ayudarlo a salir y se desplomó muerto, encontró un cerrado aplauso por parte de los 300 concurrentes que habían abonado su correspondiente entrada.

A todo esto se omite que el juego es el más formidable formador de cultura, incluso antes que el tabú del incesto, pero estas son pavadas que figuran en los libros y nadie se doctora en antropología para ir a la cancha y menos para ser barrabrava. La inconducta, indisciplina y demás de los jugadores argentinos, salvo a la hora de firmar los contratos, es casi tan vieja como la pelota. Pocos días antes del aerosol un marcador de la primera de Independiente, el club de los Grondona y los Moyano, cazó del gañote a uno de los jueces de línea para que sacara la lengua y ver si estaba empachado. En el Tribunal de Penas todavía están estudiando la sanción, no vaya a ser cosa que cometan una injusticia con el pobrecito.

Sólo como cereza del postre, aparte del escudito oficial con el fondo amarillo Vaticano y los laureles, abajo el adminículo lleva la expresión en inglés fair play, que algunos traducen como juego limpio, pero que según la Enciclopedia Británica y otros impresos inútiles por el estilo, viene del fondo de los tiempos con un fuerte contenido ético y no sólo para regir en los deportes o en la econnomía liberal.

lunes, julio 28, 2008

Y ESO QUE TODAVIA NO HICIERON EL POSGRADO

Publicado en Viva el 27/7/08



martes, abril 08, 2008

ESPEJITO, ESPEJITO...


El clásico de la ciencia ficción, ya definitivamente en el banco.



¿Quién es más lindo? ¿El pito o yo?


Arthur C. Clarke y el fútbol

Hay hombres que viven un paso adelante que el resto de los mortales o, tal vez, sólo se trata que sus pensamientos nacen y se reproducen, uno tras otro, hasta la última exhalación. Arthur C. Clarke, que murió ayer en Sri Lanka a los noventa años de edad, es un ejemplo de cómo una mente brillante también puede caer en las oscuridades de la perversión. Autor de más de 90 obras literarias fue un escritor de ciencia ficción y un reconocido divulgador científico. Anticipó en sus trabajos el fenómeno de Internet, la telefonía celular y el desarrollo aerospacial. Dos hechos lo catapultaron a la popularidad: la película 2001. Odisea del espacio, que dirigió Stanley Kubrick, en 1968 -basada en el cuento El Centinela-; el otro hito fue su participación en la transmisión de la cadena estadounidense CBS cuando la misión Apolo llegó a la Luna en 1969, tarea que repitió con las Apolo XII y XV. Recibió el título de Caballero del Reino Unido por su obra y sus servicios en la Real Fuerza Aérea durante la Segunda Guerra Mundial, tras superar una denuncia de la prensa británica que lo sindicó como pederasta.

Un ligero caso de insolación es un cuento que Clarke publicó en 1958 y que, cincuenta años después, sorprende por su actualidad. Se refiere a la corrupción y la política en un país sudamericano con una mirada anglosajona que asocia a cualquier estado latinoamericano con un designio de país bananero. Clarke recurre al fútbol para referirse a la violencia que, tal como la sufrimos en la Argentina, poco tiene que envidiarle a la historia de esta obra. Hasta la Vista es una ciudad andina, capital de Perivia, enclavada a casi tres mil metros sobre el nivel del mar. Allí hay un estadio de fútbol, con capacidad para cien mil personas, que es escenario de un partido anual frente al seleccionado de la vecina república de Panagura. La mitad de los espectadores de ese trascendental clásico son miembros del Ejército periviano que, al toque de un clarín convierten en una pira de cenizas al árbitro del encuentro –que jugaba con un chaleco antibalas debajo del uniforme negro- después de varios desaciertos en sus fallos. Los militares usaron unos lujosos programas color plata –al estilo de las publicaciones que los clubes europeos entregan a los espectadores- para reflejar la luz del sol: "Nunca supe, hasta entonces, cuánta energía hay en la luz solar: en cada metro cuadrado de superficie iluminada hay más de un caballo de fuerza. La mayor parte del calor que caía sobre un lado del gran estadio fue desviado hacia la pequeña superficie que ocupaba el difunto árbitro. Incluso si pensamos en todos los programas que no apuntaban correctamente, el árbitro debe haber interceptado un calor de por lo menos mil caballos de fuerza. No puede haber sentido mucho: fue como si lo hubieran tirado en un horno. Estoy seguro que nadie, excepto don Hernando, sabía lo que iba a suceder, a sus bien instruidos fanáticos se les había dicho que el referí solamente sería cegado y puesto fuera de acción por el resto del partido. Pero también estoy seguro que nadie tuvo remordimientos. En Perivia juegan al fútbol con pasión." Ya con un juez más dócil, el local remontó un par de tantos en contra con ¡catorce goles! No en vano el dicho dice que "el dos a cero es el peor resultado".

Pero el cuento no termina ahí ya que tiene un epílogo acorde a un hombre formado en los valores de la monarquía parlamentaria británica, y digno de un scketch del Yéneral González –el personaje que parodiaba a un dictador sudamericano que lucía una banda cruzada al pecho como atributo presidencial con la leyenda "Tus amigos"-, que encarnaba el cómico Alberto Olmedo, en su programa televisivo "No toca botón".

Los funcionarios que se encargan de la seguridad en el fútbol, especialmente el ex árbitro Javier Castrilli, deberían incluir entre sus hipótesis de conflicto que un día soleado y "apto para los deportes al aire libre", se puede convertir en un infierno. Tal vez suceda cuando los barrabravas lean a Arthur C. Clarke y se digan que la realidad bien puede superar a la ficción.






Marcelo Massarino
Jueves 20 de Marzo de 2008.

lunes, diciembre 31, 2007

EL FULBO LLEGO A LA DIPLOMACIA


El benfamín Jorgito, ni un pelo de tonto
LOS YOMA SON UN POLIRRUBRO


Cosa de despedir el año como se debe, de México DF llegó la buena nueva que Jorge Yoma, el menemista arrepentido que se pasó al kirchnerismo, actualmente embajador en la tierra de los cuates, ha decidido abrir una nueva sucursal y se va a decir a la transa de jugadores. Ocurre que para el astuto hombre de sangre árabe por allí hay una tirria de aquellas contra los dirigentes argentinos y sus manos del ganado de dos pies y River y el Cholo Simeone necesitan a Sebastián Abreu, (a) El Loco, un uruguayo que supiera tener su cuarto de hora en San Lorenzo hace unos años.


Como México es un país altamente subdesarrollado y el fulbo está mezclado con la política, los que traban la transacción del glorioso retorno del yoruga a La Banda de Aguilar e Israel son altos hombres de gobierno y de la diplomacia, por lo que decidió tomar cartas en el asunto y también, de paso, como son varios los casos, hacer de todo un paquete e interponer sus buenos oficios patriotas y mejorar las relaciones, que para eso están los diplomáticos. ¿O no?


No es el único vínculo Fulbo-Yoma, un clan que ha tenido intensas actividades fundamentales en la vida argentina, como la secretaría privada del Chango de Anillaco, darle en 24 horas el pasaporte nacional al traficante de todo Monzer Al Kazar y el tráfico de armas, entre otras cosas. Por ejemplo, Emir, no el más lindo ni el más simpático, cuya secretaria privada Lourdes terminó suicidándose después de hablar demasiado y de ser la mujer de Mariano Cúneo Libarona, el abogado que empezó su rutilante carrera intengrando este staff, tiene una impresionante residente en La Brava, la famosa playa de Punta del Este, a metros de donde levantó su ranchito don Julio Humberto Grondona, el califa de la AFA. Refresco viene, chapuzón va, los dos se asociaron en varios proyectos inmobiliarios de envergadura en la Reina del Plata. Además, Emir ha sabido tener otros papeles rutilantes como el famoso Yomagate o Swiftgate, de donde tuvieron que bajarlo de un hondazo porque el Departamento de Estado se lo quería comer crudo. Un noble italiano, a cargo de una tradicional y más noble corporación italiana, a cargo de las más nobles tareas que un italiano noble puede tener en estos casos desde el primer peronismo, tuvo la suerte de tratar con Emir ni bien su cuñado se estaba terminando de calzar la banda presidencial: "Nunca en vida había visto una cosa igual", dijo el itálico con noble. "Es insaciable."


Y ahora, nada de pantaloncitos cortos y el acre olor del aceite verde, ha hecho ingreso al fiel Jorge, el que parecía el más díscolo frente a los designios clánicos, el de jugarla solo y por las puntas, ex diputado y senador, tanto da con su ex cuñado como en contra de su ex cuñado, para finalmente alinearse en el 2003 con el santacruceño en el rejunte que se produjo para ponerlo en la Casa Rosada con el 22,7% de los votos y el país ya casi en llamas.


La noticia, para que se vaya el 2007 donde la nota relevante fue el asentamiento de un matrimonio de la gloriosa JotaPe como algo así de una aristocracia plebeya con carteras Louis Vuitton como signos de status para dejar atrás delirios como Perón-Evita, la Patria Socialista, es que el embajador Jorge Yoma ha ingresado a los negocios del fulbo con el placet azteca y del Palacio San Martín.


Y ahora entra en la cancha Jorge, el que parecía el más díscolo con los designios clánicos, ex diputado y senador, alineado junto al santacruceño en el rejunte que hizo para llegar hasta la Casa Rosada.


El rubro fulbo, en manos de un turco, con el cargo de embajador y justo en la sede de Televisa de los Canosa apunta como una jugada más que jugosa. Si no sonara medio groncho, un bife chorizo a punto de la política con la billetera o la billetera de la política, el orden de los factores no altera el producto.


viernes, agosto 03, 2007

¿QUIEN DA MAS? UN, DOS, TRES...

Momento culminante en un remate cualquiera de hacienda común. Se va a producir una rebelión de los animales. Sobre todo los equinos, los que bajo ningún punto de vista quieren que los consideren y los coticen como jugadores de fútbol. Y tienen razón, qué joder. Algunos argumentaron que encima que tener que aguantar las monturas que encima se las esponsereen las multinacionales y los oligarcas se llenan más de guita a costilla de ellos.

... Y SE FUE EL MARCADOR DE PUNTA SIN BOTINES


El martes 31 de julio pasado, año 2007 de la era cristiana, es un hito histórico. En el fútbol argentino, en el retroceso de la condición humana a la categoría de hacienda rematable y también, por qué, un poquito para el asco.

Con el país objetivamente desquiciado, salvo en los anuncios oficiales en que nos vamos para arriba, con la flamante prohibición de dejar entrar a las canchas al 50% de los visitantes para que haya menos rosca, en el disparate más ridículo de lo mucho y muy ridículo que es la dirigencia futbolera marcándole el camino a la política, se procedió al remate de un jugador de fútbol.

Sin comentarios ni melodramas. Ferrocarril Oeste fue presentado por los '80 como la institución modelo bajo la batuta de Santiago Leyden, que hasta por eso fue ministro de los militares genoicidas. Después se vino a la mierda. Sin anuncios. Ni licitaciones. Ni gritando "¡Guarda abajo!" Nada. Se vino a la mierda. Un tal Mascardi, que fuera jugador del club y después intermediario de jugadores, con familiares dirigentes, no. Pero el viejo F.C.O., los verdes de Caballito, sí.

A la mismísima mierda se fueron.

Y la culminaron este martes 31 cuando en subasta pública, por orden judicial, con martillero público y todo, remataron al ser humano Emmanuel de Porras, de nacionalidad argentina, 25 años, que pesó en la balanza con las medias puestas unos 81 kgs., le fue bajado el martillo por 70 mil dólares a un club italiano de tercera división. Los nuevos compradores no se lo quisieron llevar puesto, así que todavía está en discusión cómo lo van a embalar o si lo van a llevar como equipaje no acompañado, si Dios, los radares y el INDEC así lo permiten.

Ahora, nada de truchadas, de dejarse la guita en el placard del baño o el baúl del auto. No. La orden vino pipí cucú con
todo el amparo de la ley de Argentina, por orden del del Juzgado Nacional en lo Comercial Nº 13, mal rayo te parta, cuernitos por las dudas.

Por infomaciones confidenciales, de fuentes inobjetables, podemos adelantarles a nuestros oyentes, si nos oyen, que en los próximos treinta (30) días sale en Villa Lugano un aguatero un poquito excedido de peso, sin base, pero con un pique formidable; dos alcanzapelotas de 18 años, nivel secundario, un luz para hacer tiempo para cuando el local va ganando 1 a 0, en lote, con una base de 25 mil rupias de cualquier país, esto está para cualquier cosa.

Ahora, si quieren a un ferretero de Sarandí, más malo que araña con cría, pero una luz para los números, se lo regalos a valor FOB y puesto en puerto.

Por la puta madre, ¿será todo cierto o el tintóleo de cartón no cayó y ya estamos en el deliriums tremens?

viernes, abril 06, 2007

ME PARECE QUE HE VISTO UN GATITO

Todo un modelo de contacta deportiva.

INCONCEBIBLE Y PAGADO, TODO UN PROFESIONAL

El último martes 3, en el Chateau Carreras de Córdoba, durante el partido que iba Belgrano 1-Velez 0, ya se sabe lo que son los alcanpelotas, tirar la boca lejos, hacer tiempos, las mañas piolas que nos han hecho famoso en todo el mundo. El árbitro ya habia echado a uno de los pibes y en otra incidencia de juego, el irascible y matón Gastón Sessa, (a) El Gato, que viene a los arañazos con todo el mundo, barajó de volea una que no le alcanzó muy bien, el pibe Facundo Heredia, de 15, le dio de lleno en la cara y lo se sentó de culo.

No pasó nada. Algunos jugadores piratas lo quisieron fajar. La tribunda enronqueció puteándole. Con el médico a la cabeza, los asistentes del Belgrano lo amenazaron hasta con aplicarle con la pena del potro, pero en la Argentina no pasa nada. Al terminar el partido, con contento con lo realizado El Gato se agarró los genitales, meneándolos ostensible, para que hubiese dudas, frente a las cámaras de tevé y el público del palco oficial.

Pero en la Argentina nunca pasa nada. El pibe le dio una lección ni siquiera tomándose la molestia de buchonearlo a la policía, la que tuvo que actuar de oficio por el gesto que vio hasta el tablero electrónico. El Tribunal de Disciplina no tomó ninguna medida por que el árbitro no informó nada, ya que estaba en una partida de tute cabrero en Villa Carlos Paz y la CD velezana le redujo el 30% del contrato.

Todo se sigue pudriendo lentamente.

miércoles, marzo 21, 2007

PENSAMIENTOS AL AIRE (I)


EL RECOPILADOR DE estos regurguitos del pensamiento tablonero es un caso terminal. No sólo hincha fanático de un cuadrito que en cuqlquier momento no existe más, sino que encima es periodista y trabaja en una publicación cultural. No tenemos constancia que tenga pie plano. Pero por ahí debe andar.Pasarse los años, con un anotador y una birome en los más insòlitos gallineros, arrancando fraternales expresiones como "Che, grandote al pedo, ¿viniste a la chacán a hacer los debere, viniste?" jamás lo arredaron. Lejos de ello, su pasión recopiladora ha llevado que el del quiosco de la esquina de Aldo Bonzi donde vive haya tenido que abrir una sucursal por la guita que lleva ganada. ¡Esas son pasiones! ¡No la de los chabones que van a putear jugadores o apedrear a la cana! Esperen con ansiedad y síndromes de abstinencia la segunda entrega porque es mucho peor.


¡No servís ni pa’muñequito de estacionamiento!

(Cancha de Liniers, Atlético Lugano - Juventud Unida, Torneo Apertura de 1ª C 1998/99. De un enojado hincha de Lugano al Asistente).

¡Gordo, vomitá el Fitito!

(Justo José de Urquiza - General Lamadrid, Torneo Apertura de 1ª C 1997. Dicha a Oscar Gil, ex delegado de General Lamadrid quién, luego del ascenso que consiguió Lamadrid en esa temporada, bajó 45 kilos, subiéndolos al año siguiente).

¡Ay, ella, la réfara de línea!

(Cancha de Liniers. Otro encolerizado hincha, esta vez de Deportivo Paraguayo, también al asistente de modales confusos).

¡Nito, Nito, cantate una de Sui Generis! (Cancha de Almirante Brown, el local contra Douglas Haigh de Pergamino, Torneo Nacional B 1994/1995. Un hincha del mirasol se burla de su técnico Nito Veiga ante la mala campaña)

¡Lo sacastes al 9 que es el fulbo mismo! ¡No tenés sangre ni en, ni en, ni en, ni en la cara tenés!

(Cañuelas - Deportivo Merlo, Torneo Apertura de 1ª C 1996. Un enfurecido hincha de local, disconforme con el cambio de un defensor en lugar de Sebastián Colombo se tildó a la hora del reclamo y le salió eso).

¡Rodando llegás más rápido!

(Cancha de Ferro Carril Urquiza, Atlético Lugano - Sportivo Barracas, Torneo Apertura de 1ª D 1999. Un hincha de Sportivo Barracas le indicó al médico local, algo excedido de peso (bastante, diríamos), cómo llegar más velozmente al lugar donde se encontraba el jugador lesionado).

¡Operate de las cataratas, ciego!

(Chacarita Juniors - Banfield, Torneo Reducido por el 2º ascenso a 1ª A de la temporada 1997/98. Un hincha del tricolor de San Martín, enojado ante la pasividad del árbitro Claudio Martín en controlar el juego brusco imperante en el campo de juego).

¡Vayan a comer perro, hijos de puta!

(Chacarita Juniors - Juventud Antoniana (Salta), 2ª final del Torneo Reducido por el 2º ascenso a 1ª A de la temporada 1998/99. Un hincha de Chacarita cabreado por las burlas de los salteños, ante el corte de luz que se dió en el primer tiempo).

¡Arquero, necesitás un plano!

(Chacarita-Instituto Atlético Central Córdoba (Córdoba), Torneo Apertura de 1ª A 1999. Un simpatizante funebrero alude así a la desorientación que mostró el arquero Saccone en los primeros minutos de su apresurado debut en la 1ª del Funebrero (ingresó debido a la expulsión del titular, Jorge Vivaldo)).

¡Sos un caso de psicoanálisis! ¡Estás enfermo!

(Temperley - Deportivo Armenio, Torneo de 1ª B 1990/91. Un hincha de Temperley se desahogaba con el jugador Gustavo Vitulano, del gasolero del sur).

¡Heladero, para mí uno de Angora!

(Rosario Central - Boca Juniors, Torneo Apertura de 1ª A 1998. Un hincha de Boca al vendedor ambulante).

¡Paraguayo, no le diste nada al mundo! Lo único eran las naranjas, pero cada vez vienen más agrias. (Ituzaingó - Deportivo Paraguayo, Torneo Apertura de 1ª C 1998. Un veterano hincha del verde del oeste, en una despectiva alusión a la colectividad guaraní).

¡Muchachos, ahora que tienen el agua vayan a comprar fichitas para la máquina de jabón!

(Talleres (Remedios de Escalada) - General Lamadrid, Torneo Clausura de 1ª B 1999. Un simpatizante de Lamadrid tildaba de sucios a los hinchas locales en una lluviosa tarde).

WM (de cuerpo presente)


jueves, marzo 15, 2007

EN EL ARCO, UNA GARANTIA

El susodicho el día que le bajaron la perpetua, tranquilo como cuando le iban a patear un penal. Ahora quiere ser maestro de pichones aspirantes a crack.

LA GARZA QUE DESPLAZO EL PATO

A fines del año pasado recuperó la libertad Oscar Sosa, más conocido por los alias de Cacho o La Garza, segundo del Gordo Valor (¡todo un valor!) y condenado a cadena perpetua. Por qué salió en libertad no vamos a explicarlo porque si ya el fútbol es un quilombo, meterse con los Tribunales se corre el riesgo de ir a ocupar la vacante que dejó después de casi dos décadas.

La Garza está libre, y listo. Tiene 51 pirulos, blanqueado el pelo y volvió a campanear un cacho e'sol en la vereda, después de ser uno de los pocos tipos que tuvo sobre la mesa y pudo sopesar un millón de dólares. Tal cual: un palito verde. Para elongar y volver a estar en estado se hizo unos trotecitos por los canales, particularmente con alguien sensible para estos temas como Mauricio Goldfarb, (a) Mauro Viale, ex relator de fútbol del Canal 7 del Proceso y después menemista recalciltrante, donde explicó que como todo ex convicto, después de medio centenar de asaltos a camiones blindados y amasijos a custodios, como todo ex convicto buscaba reinsertarse en la vida social normal.

Claro, para eso, hay que trabajar. Y él quería volver al viejo laburo, al que tuvo que dejar de prepo porque lo patearon, allá por fines de los '60, cuando era arquero de la primera de Quilmes y apareció un pibe de las inferiores, un tal Matildo Ubaldo Fillol y lo pusieron al pibe y a él lo mandaron al banco.

Al de suplentes, se entiende, no al Nación. A pesar de que El Pato debutó en la cancha de Boca comiéndose media docena contra Huracán, se quedó él y la Garza del banco (de suplentes) agarró para el rubro blindados (con guita adentro). Ahora se paseaba por los canales porque quiere poner una escuelita de fútbol (sic) y le pedía a los padres que confiaran en él, con todo lo que sabía en la materia y los años que estuvo en cana practicando, les podía enseñar un kilo y tres pancitos a los purretes.

No es que uno quiera echar tierra pero la movida es dura. La Garza se la va a ver como frente a Corbatta o el tucumano Albrecht cuando pateaban penales. No es fácil. Y tampoco fácil que el Pato le dé una mano. Ni siquiera una pata...

La Garza Sosa contó con gran simpatía que efectivamente luego de una de sus correrías tuvo un millón de dólares sobre la mesa de la que era su casa.

-Y hasta lo pesé -confesó.

Interrogado acerca de cuánto pesa semejante fangote de guita, dijo con el mismo tono:

-Once kilos cuatrocientos gramos exactamente -dijo.

¿No sobró un medio kilito, Garza, para hacer bitácoras en la red que sean pipí cucú?

Pero, bueno, gauchos no faltan en la pampa y el desafío está. El padre que quiera que el hijo salga un buen arquero, tiene la opción. Si falla, no hay garantías, viejo, esto no es una oferta de Garbarino, ¿estamos?

lunes, marzo 12, 2007

¿NO QUIEREN TAMBIEN LA CONSTITUCIÓN?


Es cierto. Con Rosas y Videla vivíamos mejor.

Y DESPUES DICEN QUE SON LIBERALES


Pedro Pompilio, el verdadero factótum de Boca, está que estrila porque los pendejos y sus padres se avivaron que los curraban, que virtualmente los reducían a la servidumbre, y ejercen la patria potestad y se llevan a los chicos a jugar donde quieren y mejor les oferten.

Ante las cámaras de TyC, este último fin de semana, el hombre de Macri, clamó por una reforma del Código Civil (¡!) para cortar el drenaje creciente de los que ejerciendo sus derechos buscan sus mejores oportunidades entre las leyes de la oferta y la demanda, escapando a esa virtual reducción a la servidumbre que establecen los feudales estatus de la AFA, que convierten a los menores en ganado de dos pies.

Se les está volando la gallina de los huevos de oro y eso que para variar los jueces correspondientes no han puesto toda la carne al asador porque a los menores no se los puede explotatar comercialmente por más que los candidatos y las locutoras de tevé clemen por los pobrecitos que limpian parabrisas en la 9 de Julio.

¿No querían neoliberalismo? ¿No querían Sociedad de Consumo?

Aquí la tienen. Toda para ustedes. Con el terror de los tarambanas de los legisladores que nunca faltan que efectivamente propugnen y consigan reformar el Código Civil para que River y Boca sigan explotando menores como si fueran borregos.


LAS GALLINAS NO SOLO COMEN MAIZ


Don Mario debería probar con Beldent, mejor.
TRAGARLO, NUNCA

El ex árbitro, abogado y titular del CoProSeDe, más caliente que mono con tricota, ante las cámaras de tevé, con el bolonqui que le venían armando a despecho de toda la tecnología, se despachó con una para el bronce:

-Yo masticaré vidrio, pero no lo trago -dijo.

A presentes y después televidentes se les debe haber hecho dificultoso tragar saliva, salvo para aquellos que recuerden cuando un aborigen jujeño, en La Tacita de Plata, cuando todavía arbitraba, lo bajó como a un chingolo con un par de boleadoras, cuyos efectos no pasaron del susto, por suerte, pero algunos creen que se trata de un bolazo con efecto retatardatorio.

domingo, diciembre 10, 2006

CHE, ¿POR QUE NO USAS ANTEOJOS?



CON TAL DE FALTARLE el respecto al público el fútbol argentino jamás ha escatimado en gastos e iniciativas creadoras. En agosto de 1944, a poco de la primer tragedia en River con apenas 9 víctimas a las que le echaron la culpa por maleducadas y las cagaron a palos y las puertas estaban cerradas y los bretes puestos, como en 1968, hubo una huelga de árbitros y la AFA, ni lerda ni perezosa, se tiró a la pileta y a todo aquel cristiano que pasara por Viamonte al 1300 y no tuviera otra cosa que hacer podría hacer, por ejemplo, anotarse para referí, le daban un pito y una libretita y listo. Los diarios de la época consignan que fueron unos cuantos a aprovechar la volada.

Uno de los entusiastas fue Mario Pajoni, la había escolaseado de lo lindo en Platense y en la selección y encima estaba recibido de médido pediatra. Total, una más, con lo que gustaba el fútbol. Fue y se anotó. Había tenido que largar la práctica del fútbol por la miopía creciente y usaba culos de botella, pero eso no fue obstáculo.

El 5 de agosto debutó como árbitro en Atlanta-San Lorenzo. Ganaron los bohemios. Al fin de semana siguiente le tocó Talleres de Remedios de Escala y Central Córdoba. Algo vio porque le echó uno a los locales. Pero los locales se le echaron todos encima y a pesar que veía poco, el pobre, patitas para qué quiero, primero llegar a los vestuarios para desempañar los lentes.

En el camino lo cazaron el DT y uno de los masajistas. Le dieron para que tuviera y lo internaron en el nosocomio más cercano. El domingo 3 de setiembre se produjeron dos acontecimientos: dirigió Racing-Chacarita, se sacó la única foto como referí con anteojos y todo. Pero no volvió a dirigir porque los huelguistas levantaron el paro y en el fútbol argentino chicatos no se aceptan, nene.

UN PAYASITO CON UN PITO


¿TE DISTE CUENTA CATEANO A QUIEN PLANCHASTE DE UN PELOTAZO EN LA NUCA?

El 30 de abril de 1969, en el Estadio Centenario, duante un nocturno Nacional-Peñarol por la Copa Libetadores, el marcador de punta izquierdo de los aurinegros, Omar Caetano, al rechazar con todo con pelota, planchó de jeta en el medio de la cancha al árbitro del partido.

Caetano era famoso por patear como una mula o las mulas eran famosas por patear como Caetano, eso la ciencia charrúa todavía no lo ha determinado. Lo dejó mosca, panza abajo y no había forma de hacerlo reaccionar. Los 65 mil presentes se cagaron de risa y hasta ovacionaron la epopeya, bastante pelotuda a simple vista, si no se tenían los otros elementos del código.

Al que había tumbado en la vida real era un comisario de policía. Esta bien. Se lo tienen merecido. Pero para cagarse de risa de esa manera o eran todos oligos o el taquero no era un taquero cualquiera.

Se trataba de Alejandro Otero, (a) El Payasito, por el flequillo que usaba y la pilcha a los James Bond cuando andaba en funciones. Su cargo era nada menos que Jefe de Enlance e Ingeligencia de la Policía de Montevideo. ¿Querés una traducción? El encargado de soplarle la nunca a los Tupas, a los que sus propios colegas vendidos al imperialismo le serruchaban el piso y al que la CIA no le creía ni la hora oficial porque El Payasito era cana, soplapitos, agente de integencia, pero fundamentalmente uruguayo, no sé si se entiende.


eq

NO DAR POR EL PITO MAS QUE LO QUE VALE



"LOS ARBITROS SON EL CANCER DEL FUTBOL"

Con todas las cosas que hay que hacer en la vida abrir una bitácora para putear a un árbitro de todas la formas, incluso tratarlo de señor, chavales, es como mucho.

Haced de vuestro culo un teatro chino, si queréis, pero basta de darle al pito, sevillanos.

Que puede causar acostumbramiento, hombre.

Habésis entronizado al pito y el tío debe estar todos los días en Internet, abriendo la banda ancha y el blog, baboseando, para ver qué nueva guarrada me pusieron estos tíos.

O en todo caso, organizar un torneo de putear referís, a nivel global, y el que gana se lo lleva a su casa.

Vale, majos, poned una palangana, un poco de té de malva tibio y unos baños de asiento. Es también recomandable hacerse de un banderín solferino y mientras lo agitan con fruición repetir con toda la voz:

-Soy un gilipollas.

Y luego agregar:

-Pero amateur. Los duros se los lleva él y por cada puteada le suben el caché.

viernes, diciembre 08, 2006

LOS PERUANOS SON DE LO PEOR, VEA

En un esfuerzo sin precedentes, haciendo periodismo en serio sin ser bocones, acá está la primicia con lo afanado.

SIN PITO Y EN PATA

El periódico La Patria, de Oruro, hermana república de Bolivia, bajo el título Arbitros peruanos deciden no dirigir partidos de fútbol, públicó el viernes 6 de octubre del 2006, una noticia que te hace fruncir todo.

Sobre todo si sos árbitro peruano.

Los susodichos tomaron la drástica medida los hinchas de Deportivo Municipal (¿?) agredieron a un colega y por tal motivo los profesionales del pito del también hermano país n o van a dirigir los partidos donde juegue esa indeseable institución de la Segunda División local (¿?), luego de que el colegiado David Morales fuera atacado el domingo anterio al 6 de octubrre por los seguidores de ese equipo.

Cabe destacar, por editarse esto en Argentina, que en ningún momento se habla de alementos ajenos al fútbol o delincuentes disfrazados de hinchas. ¡Ojo al piojo!

La decisión fue anunciada el 5 de octubre del 2006 por el presidente de la Asociación Peruana de Arbitros de Fútbol, Winston Reátegui, a la emisora Radioprogramas del Perú.

Morales fue atacado el domingo por un grupo de supuestos seguidores (seguro que por acá debe andar metido un argentino o directamente Julio Humberto) del Municipal, uno de los más tradicionales equipos peruanos (¡chocolate por la noticia!), que actualmente lidera la liga de ascenso a la primera división.

El árbitro fue emboscado por unas quince personas (no olvidemos que se trata de supuestos seguidores y hasta en una de esas son personas y todo) cuando abandonaba el estadio municipal del distrito limeño de Chorrillos, acompañado por el juez de línea César Escano y un dirigente.

Los hinchas fanáticos acusaron a Morales de haber permitido el empate (¡qué hijos de puta, con gente así no se puede!) de 1-1 del Olímpico, al supuestamente ceder un exceso de tiempo extra, por lo que lo atacaron a patadas y le arrojaron piedras (Animals!), obligándolo a refugiarse en un automóvil.

-Me metí al carro, mis piernas quedaron afuera -clamó el bombero de negro-. Pero me golpearon la pierna derecha y me robaron los zapatos.

¡Qué cabrones! ¡Eso no se hace!

A lo que añadió el sin pito y en pata, como palo de gallinero:

-Volaban piedras, pensé que me iban a matar -relató el juez al diario deportivo El Bocón, sic, esto ya nos supera, no es joda, lo juramos sobre la colección encuadernada de Olé.

Tras este incidente, la Asociación de Arbitros ha decidido no volver a dirigir al Municipal, a la vez que ha protestado por la falta de protección policial para los jueces y que por favor en la próxima no les afanen los boxer porque se mete El Bocón y ahí sí que se arma, eh.

martes, octubre 24, 2006

CANAS ERAN LOS DE ANTES


NI A UNA VACA DE CERCA LE PEGABA
Transcripción literal de uno de los pancitos de la columna El sport de cada día, que no es lo mismo que Deporte's Today, firmada por Campagnale (¿Edmundo, el fundador de La Oral Deportiva?) en la celebérrima Crítica de Natalio Botana del 10 de agosto de 1944, que descerraja sin asco y todo sic como sigue, incluso el uso de las comillas:

NUESTRO ACTIVO CORRESPONSAL EN CAPILLA DEL MONTE nos expresa mediante el envío de su crónica semanal al gran riesgo que corrieron los jugadores del club Huracán que visitaron Valle Hermoso para disputar un encuentro "amistoso" con Racing de dicho lugar. Faltaban escasamente nueve minutos para finalizar y en momentos que Huracán llevaba ventaja en el score, se produjo un corner que no pudo ser ejecutado por cuanto surgiendo de entre los espectadores locales, un "verdadero hincha" hizo tres disparos de revólver que, felizmente, por tratarse de un pésimo tirador, no dieron en el blanco. Intervino un agente de policía cuya misión sólo fue la de apaciguar al irascible deportista [¡no, basta!, confesamos que el resaltado es nuestro, pero pará que nosotros bajamos en Cosquín, nene, nos está dando la resolana en la mollera] y cuando los muchachos de Huracán trtaron de alejarse del pueblo, fueron objeto de una insólito ataque consistente en una lluvia de piedras, no obstante ir acompañados en el camión por dos empleados policiales.

Ahora, un equipo glorioso como El Globito de Jorge Newbery, Massantonio, Ringo, Stábile, Ricardo, Brindisi, Houseman, El Inglés Babington, en mionca y por el Valle de Punilla, ni un miserable doble camello con aire acondicionado de Flecha Bus, dan ganas de ponerse a llorar e ir a misa e hincarse a rezar. Aunque no estuvimos ahí, el cana cordobés que entró con la única misión de apaciguar a un verdadero hincha, pésimo tirador, de profesión conocida deportista, no jodan, si no trabajan ya para Hortensia, se quería levantar a la hermanita del que con el bufoso, a diez metros, era capaz de errarle al Uritorco donde todavía no aterrizaban OVNIs porque el pobrecito de José de Zer, el introductor del periodismo con disnea, no había podido ir porque aún era un pendejo y el padre no lo dejaba salir solo de noche, menos para trabajar en el canal de Alejandro Romay y en ese noticiero que era un aguantadero.

Y encima los cagaron a cascotazos en un insólito ataque. Unos provincianos resentidos de mierda. ¿Qué iba a decir el mundo cuando se enterara? Animals?

Digan que nosotros tenemos amigos y corresponsales en todo el mundo de en serio, que Crítica ni qué carajo, como el Massa, que es una ídem, vive en Parque Chas pero esto no le impide seguir siendo un insufrible de quemero (el menor de los defectos, a decir verdad, para qué andar cameleando), con tanta mala suerte que nunca encontró manera de inflarle los globos para los cumpleaños a la nena porque del fanatismo se pasaba de rosca, se le explotaban, y a la final le dolían los mofletes de tanto darle, pero con gente así se hace patria y cuando se enteró de este baldón a la memoria sacrosanta, fue y entró a rebuscar en la cantidad de diarios y revistas de guarda al pedo, para regocijo de la pulgas, y nos mandó la formación oficial del Huracán en aquel entonces, una legión de héroes intocables a la que los negroides de la Mona Jiménez y De la Sota no trepidaron en cagar a cascotazos y hasta a tiros, indios de utilería, si nunca habían usado otra cosa que hondas y flechas.

Anoten, che, anoten, no vaya a ser cosa que se les borre de la memoria y la RAM también:

Barrionuevo; Marinelli y Alberti; Corzo, El Colorado Giúdice y Tittonel; Salvini, Tucho Méndez (de pie, irrespetuosos), Mellone, Baldonedo y Rodríguez.

Pero si es como para ponerse a llorar, la puta madre. Con razón entraron a bajar OVNIs y el pobrecito de Josecito De Zer, qepd, tener que andarlos corriendo con una bolsa mojada.




lunes, septiembre 11, 2006

¡QUE VOLUMEN AL TONO!


¡UY, DIO! ¡LA VIEJA VE LOS COLORE!


"La historia de la violencia en el fútbol argentino tuvo un nuevo capítulo para que su negra página sea más negra todavía." JULIO MARINI

Olé, setiembre 11, encima día de luto si los hay.


Che, no sean así, parecen barrabravas, parecen. Llamen al SAME o al Santa Lucía de urgencia que se le hizo un coágulo en el mother a la tarjeta graficadora que es on board y no tienen arreglo, no tienen.

viernes, septiembre 01, 2006

AL CURA LORENZO LO VAN A DEGRADAR A LAICO

Enmarcados, los dos terrenos en cuestión por las actuales autoridades de los Santos que son Gauchos.

LOS CUERVOS QUE SON GAUCHOS SE TOMARON TODO EL TOTIN

La hipótesis de la socióloga gringa Janet Lever, en cuanto a que hay una locura propia del fútbol y con origen epidemiológico en la Argentina, no es tan disparatada. Después de haber soportado y ovacionado a Fernando Miele, para terminar echándolo por chorro, las actuales autoridades de San Lorenzo de Almagro, encabezadas por Raúl Savino, no contentos con las siete pepas que les obsequiaron los bosteros el ultimo domingo en el Nuevo Gasómetro del Parque Almirante Brown, donde además tienen el Polideportivo, ahora se les ha dado por querer comprarle la playa de estacionamiento a Carrefour que da sobre la avenida La Plata, recuperar una plaza de la parte de atrás del megashopping, donde por fin el gobierno de la ciudad iba a levantar a una escuela para chicos con problemas de aprendizaje, y volver a erigir un engendro sentimental del viejo gallinero tamaño baño en el lugar, añorando al viejo Gasómetro, para lo cual piensan desarmar como un Mecano o un Rasti el que hizo levantar el hoy innombrable, expulsado y procesado Fernando Miele, hasta no hace mucho prócer máximo.


Lo del reclamo del terreno que actualmente es plaza e iba a hacer escuela, con todo el tramiterío ya listo y donde hasta habían llegado a la exigencia de hacerla pintar azulgrana para mantener el espíritu del club, ya se pasa de pasionismo futbolero y entra en otros confines. Casi seguro que el clientelismo político, el año electoral, la demagogia, la falta de estatura histórica y lo cagones que son nuestros políticos le van a lugar al delirio y hasta van a inaugurar las nuevas instalaciones con un discurso donde van a demostrar históricamente que el cura Lorenzo Massa fue más grande que Domingo Faustino Sarmiento.


Lo de recauchutar el viejo Gasómetro, desarmando el nuevo y volviéndolo a levantar en la playa de estacionamiento, entra en lo preocupante y causa vergüenza ajena. Ojalá se deba al humillante traspié del domingo, cuando el histórico paternalismo sobre Boca decidió dar fin abruptamente y tuvieron que ir a buscarle siete veces la bocha al fondo de la red. Esto se agrega al delirio platense de Felipe Solá en carrera electoral regalándole terrenos fiscales a Estudiantes para que mantenga su vieja cancha cuando Eduardo Duhalde se patinó 60 millones de dólares en un Estadio Unico donde juegan equipos zonales de la D y dan recitales Los Nocheros. Otro en carrera presidenciable, discípulo nada menos que de Alberto J. Armando por parte de padre y el Chango de Anillaco por parte de madre, el ingeniero Mauricio Macri, actual presidente de Boca Jrs., no contento con los éxitos históricos obtenidos en su momento con La Candela y la Ciudad Deportiva, más el bochinche con el gobierno porteño por los regalitos de algunos terrenos de Casa Blanca no quieren dar lugar a que abran calles porque quieren todo para ellos, encima se le ha ocurrido la peregrina idea de hacer otro Estadio Unico, pero esta vez en la capital, preferiblemente en Puerto Madero para sacarse la baranda y la pobreza del Riachuelo, y a un costo de 100 millones de dólares, no la cagada pobretona de los platenses y tener un escenario exclusivo para jugar los superclásicos con River.


Cuando el viejo y entrañable pedagogo escocés Alexander Watson Hutton compró una quinta atrás de Plaza Constitución para el Buenos Aires High School y la enseñanza de fútbol a gran escala, separado del loquero de Vieytes por las vías del FF.CC. Sud, la gente de entonces no estaba tan equivocada cuando se burlaba cancheramente y decía que no se sabía quiénes estaban más chifulos, si los que babeaban contra las alambradas, tapados con togas grises como harapos o los sportmen que se cagaban a patadas corriendo con vestimentas estrafalarias como desaforados, atrás de una pelota de cuero inflada con aire.


Hay una diferencia esencial: estos ni siquiera corren una pelota y están para el chaleco.

MILLONARIOS ERAN LOS DE ANTES

Aspecto que va a ofrecer pronto el Monumental de Nuñez con su nueva marca en el orillo para las jornadas de gala de Futsal.

TODO VA MEJOR

El Club Atlético River Plate, fundado en 1901 por el padre del fútbol argentino, el escocés Alexander Watson Hutton, con jóvenes masones de la burguesía boquense y origen español y judío, después de haber figurado quinto en el orden mundial de estas instituciones, está en la lona. Se encuentra a punto de vender la marca y el nombre del estadio para salvarse de la bancarrota total. Coca-Cola le ha ofrecido 40 millones de dólares para ponerle su nombre al Monumental que lleva por ahora el nombre de Antonio Vespucio Liberti, el dirigente que por los '30, con generosos dineros oficiales, por supuesto, lo hizo levantar en terrenos bajos rellenos con basura.

Con la forma original de una herradura con la boca abierta hacia la isla Martín García, la pésima disposición por planos de ingenieros diplomados de sus escaleras a la segunda planta con acceso por la avenida Figueroa Alcorta agravó las dos masacres mayores del fútbol argentino, en 1944 y 1968, que recaudaron un total de 80 víctimas, todas pertenecientes al público visitante, como corresoonde. El bill de indemnidad de que goza el fútbol hizo que nunca la Municipalidad, hasta el día de hoy, inspeccionara los errores por la vista gorda hecha a los planos originales. Habían dispuesto, por fin, hacerlo el 25 de junio de 1968, casi un cuarto de siglo después, pero a la policía y los bosteros se les dio por hacer la masacre de la Puerta 12 y la suspendieron hasta nuevo aviso. La milicada del Proceso le tuvo que adosar de prepo unos caracoles para que la FIFA le diera el V°B° para ser la sede de apertura y cierre del Mundial 78.


Sobrepasados siempre de gastos con respecto a los ingresos, de manera tal que dirigentes, jugadores y técnicos rellenen sus faltriqueras, ahora está tocando fondo y si sigue así va a terminar en otro megashopping, al estilo San Lorenzo de Almagro, pero cerca de la costa, mucho mejor ubicado. Por los '90, cuando su actual presidente formaba parte de la comisión que presidía Alfredo Dávicce, no tuvieron mejor idea que abrirse a la generosa enseñanza privada argentina y poner la primer Escuela para Dirigentes del Fútbol, una tecnicatura terciaria de tres años de duración, para no se sabe enseñarles qué a quiénes. El propio Aguilar fue un egresado de la primer promoción. No parece ser un buen argumento publicitario si pensamos en el nivel intelectual de los que todavía están adentro y lo poco y nada que todavía les queda por fundir. Aparte, el objetivo era formar gerenciadores para los clubes chicos y acaparar ideológicamente buena parte de la conducción pro vaciamiento total del fútbol argentino y enriquecimiento de la actividad privada. En una de esas, sería mejor que la cierren y reabran con la especialidad en cartoneo.

Los millonarios que se ganaron ese mote por haber pagado el primer palo en moneda nacional para comprar al artillero Bernabé Ferreyra hoy no tienen ni para comprar al contado un matagatos y exportan a su barra brava, Los Borrachos del Tablón, al Mundial 2006 de Alemania. Lo hemos dicho y repetido. No nos cansaremos de hacerlo: desde fines de los '50, gracias a la implantación de la entonces llamada economía de mercado en el fútbol, papel en el que fue figura rutilante y pionera justamente Liberti, la pasión de multitudes le viene marcando el paso de lo que le va a pasar poco después al país. Y no se curan. Mucho menos aprenden. Con un Estadio Unico al pedo en La Plata, Macri quiere resucitar los fracasos de La Candela y la Ciudad Deportiva levantando otro en la Capital Federal y por Boedo el pedo futbolero quiere traer de nuevo el Gasómetro a donde está Carrefour.

¡S.O.S.!


jueves, agosto 31, 2006

FULBO & GUERRA QUIMICA

CRIATURITA E'DIOS

La tecnología de punta llegó a la violencia del fútbol argentino el sábado 27 de noviembre de 1993, tras un meritorio y traspirado empate entre Almirante Brown e Instituto Atlético Central Córdoba. Los de La Gloria de La Docta habían llevado exactamente 26 parciales; los dueños de casa, un poco más, no mucho, porque la cancha les queda cerca y ese día, a esa hora, no queda cosa peor por hacer.

Los protagonistas no se retiraron cansados: se fueron también aburridos, pero de ellos mismos. El minúsculo destacamento cordobés, en la gran tribuna para los visitantes, quiso ponerle cierta gritería al triunfal empate, pero era tal la apatía que la barra local, Los Mirasoles, precursores en materia de presentar listas propias para llegar a la Comisión Directiva, ni siquiera se tomaron el trabajo de injuriarlos o denigrarlos.

Nada valía la pena.

Como siempre, los últimos en retirarse fueron las autoridades del campo. Estaba a punto de ingresar al túnel el línea Rubén Cevallos cuando la lona que supuestamente los progege de agresiones mayores fue sigilosamente corrida y por el huequito alcanzaron a ver a un chiquilín de unos 12 años, más o menos, que a la altura de la cara tenía algo en la mano y.... ¡pffff!

La nube gaseosa, blancuzca, le dio justo en el ojo derecho.


-Era una especie de gas paralizante que casi lo tumba -le contó después a los periodistas, en los vestuarios, el árbitro Alejandro Sliwa-. Por suerte, pudo recuperarse enseguida.

miércoles, agosto 30, 2006

ANTES QUE NADA, LA BOCHA, VIEJO

AL FULBO SE LO LLEVA EN EL ALMA

A la derecha, la leyenda del Gato cuando era realidad abajo de los palos.

Una noche al final de los ’60, ya con los dichosos campeonatos nacionales incluidos, con el legendario Edgardo El Gato Andrada todavía en el arco, en la cancha anterior al estadio mundialista, Rosario Central perdía 1 a 0, los tenía a los mendocinos en un arco, el empate se negaba a llegar y Orlando El Turco Soip y El Alemán, conspicuos integrantes de Los Guerreros del Infierno, como se denominaba uniformemente por entonces a la barra local, decidieron hacer su ingreso al campo de juego y darle al juez del encuentro, señor Ricardo Bozolino, hasta liquidarlo o por lo menos dejarlo bien estropeado.

Así de sencillo. Sin vueltas.

Ya habían traspuesto la alambrada, también la línea de cal, estaban propiamente adentro del campo mismo de juego, cuando con El Gato totalmente adelantado, estacionado casi cerca del medio de la cancha, se viene como una tromba un contraataque y el que traía la bocha tiró un globo que desde la salida misma traía destino de red. Esto es, 2 a 0, y a dormir.

Los dos bravos dudaron un instante. Era algo crucial y ellos eran gente de palabra. Para colmo, los estaba mirando todo el estadio.

-Dejala, total... -alcanzó a recomendar El Alemán.

La mitad canalla de Rosario (la otra mitad es leprosa), sin embargo, todavía recuerda con orgullo la solvencia con que El Turco, cuando ya El Gato volviendo desesperado tenía los ojos como huevos fritos y el resto de la defensa miraba sin entender nada, mucho menos los contrarios, el ciudadano Orlando Soip, nativo de la ex Chicago Argentina, decíamos, con el estilo sin igual y la solvencia de los grandes zagueros de esta tierra, la bajó de pecho y nada de reventarla a la tribuna, sino que salió jugando y se la dio al 6 de los de Arroyito, Alberto Fanessi aquella noche, después abogado y DT de varios equipos, para que siguiera con el partido como si nada.

El árbitro, como es obvio, ajeno a la circunstancia que prácticamente le había salvado el pellejo, anuló la jugada ante la indignación de la visita que reclamaba airadamente su derecho al goal interruptus. Y la policía, que no tuvo ningún problema ni intervención aparatosa, se limitó a tomar de un brazo a cada uno de los bravos y llevarlos mansa, cansinamente para el túnel, mientras éstos, con la mano libre en alto agradecían la ovación general de los cuatro costados que también forma parte del imborrable recuerdo.

UN PITO DE SEIS LUCES



¡ARRIBA LAS MANOS!


Pero en materia de tallarla de guapo, lo que se dice guapo con todas las letras, también estuvo lejos de ser un innovador y para colmo llegaba varias décadas tarde. En el fragoroso partido que disputaron Platense y Alvear, el 5 de agosto de 1923, por la liga de aquel entonces, ambos merodeando el fondo y necesitando una victoria tanto como el aire. El árbitro era Francisco Maffioli y la visita, aprovechando que no había tres leyes especiales contra la violencia en los estadios, una Secretaría de Estado especial y operativos de órdago, directamente se metieron a la cancha para fajar no al de negro porque vestían de saquito sport y gorra. Al ver que la cosa era tan seria como despareja el que había sido designado como blanco, haciendo honor al apellido, como ya decían las crónicas policiales, extrajo un arma de fuego de entre sus ropas y puso a los delincuentes disfrazados de hinchas (¿ya les dirían así?) con los pies en polvorosa. Una vez cada uno en su lugar, el señor Maffioli prosiguió el encuentro como lo indican las normas de la civilización y la sana competencia deportiva entre caballeros.

¡Y EN ESTE RINCON...!

MENOS MAL QUE NO LE DIO CON EL PITO


En 1959, en el viejo estadio San Martín de Mar del Plata, se enfrentaban los dos taitas del puerto, Aldosivi y Talleres Fútbol Club. A los 35’ del segundo tiempo los primeros iban cómodos 3 a 1 cuando Vinagra, el 8 del equipo del pescadito en el escudo y para colmo con una rabona, les mete el cuarto. Las tribunas eran un hervidero, prácticamente miti y miti las parcialidades. Faltarían 5’ para los tres pitazos finales cuando un tal Sánchez, el 5 de Talleres, no caracterizado futbolísticamente por las sutilezas y el fair play, le sale al cruce al autor de la canchereada y le metió tal patadón que el grito de dolor del golpeado, según testimonios de algunos presentes, como el caso de José Luis Ponsico, todavía pichón de periodista, se escuchó por lo menos desde el faro de Punta Mogotes y los primeros festones de la corriente de Humboldt, océano adentro.

El árbitro eran Juan Regis Brozzi, un internacional traído especialmente desde Buenos Aires dada la envergadura e importancia del encuentro. Era un época que no había tarjetas, y entonces el de negro fue primero hasta donde estaba el caído para ver si todavía respiraba y una corroborado in visu e in situ que por lo menos asesinato todavía no era, lo encaró al autor del cuasi intento de homicidio y con el gesto clásico de entonces, brazo derecho en alto, le marcó el camino anticipado al túnel, como ya habían trillado los comentaristas especializados. El sancionado, lejos de acatar mansamente como lo estipulan las reglas sagradas, ahí nomás se le puso en guardia y lo entró a fintear para boxearlo. Ante el asombro de los 25 mil presentes y los jugadores, incluso el que parecía agonizar y resucitó para no perderse un espectáculo bastante poco frecuente como ése, el juez se guardó el pito en el bolsillo y también armó la guardia. Sánchez, ortodoxamente, lo punteó de izquierda y atrás le mandó un zapallazo abierto, de derecha, como para decapitarlo, pero el otro, con un hábil esguince, lo hizo pasar de largo y le puso por adentro un impecable gancho ascendente en la punta de la pera que lo planchó de espaldas por toda la cuenta. Le tuvieron que contar con almanaque y tirarle varias bolsas de goma con agua, de las que las nonas usaban en las noches de invierno para los pies, porque era una época que no había ni bidones y los que usaban las de lona para saciar la sed de los players eran los clubes porteños pudientes.

A todo esto las tribunas estallaron en un rugido de júbilo y en medio de la ovación querían que siguiera la pelea y la cortaran con esa pavada del fútbol.


lunes, agosto 21, 2006

TESTOSTERONA & FUTBOL

El jugador velezano en lo suyo, lejos de los flashes y de pisar el palito.

COMETE ESTE CARAMELITO

Ayer, previo al comienzo del encuentro que en La Paternal el local perdió con Vélez, la trasmisión en directo de TyC comenzó con un aborto de nota del defensor visitante Fabián Cubero a cargo del farandulero de campo Tití Fernández. Como el clima alcagüete y cholulo está convulsionado debido a que el deportista está en un cuerpo a cuerpo amoroso con la modelo Nicole Neuman, todavía en brazos de su marido legal, el bueno del comunicador social en su nueva faz de esta Sociedad de Consumo que todo lo percude, gatilló de arranque anunciándole que era no sólo la figura de su club, sino del fútbol argentino.


El muchacho no pudo reprimir lo que en la tribuna los mal hablados llaman cara de orto. Componiéndose lo mejor posible respondió que bueno, eran cosas de la prensa, lo suyo era el fútbol. Bordeando la vergüenza ajena, Tití Fernández, que es coconductor de un engendro futbolero de entrenimiento después de Fútbol de 1a. intitulado Chau, domingo, en nombre propio y de todo el equipo de tramisión le hizo entrega al jugador de un envoltorio pequeño, en papel brillante, y le dijo que ese caramelito era para que se lo comiera él, cuando todo el mundo sabe qué significa el giro comerse un caramelito.

Cubero volvió a mostrar su indocilidad, molestia, falta de cintura para estas lides totalmente fronterizas y por debajo de las bajezas orales de los barrabravas, y ni bien agarró la golosina, casi con brusquedad, se lo puso en el bolsillo del saco del piola televisivo, mientras le decía: "Gracias. Pero tenemelo vos hasta que termine el partido."


Fue francamente lamentable. Cuando en algún momento un nochero de la primera de Independiente, el equipo del patrón del fútbol argentino, andaba con una lamentable rumbera y le rompía el hocico a piñas cada dos por tres, todos estos piolas guardaban silencio en nombre de que el deporte es una cosa y la vida privada es otra.


La farandulización del deporte y la deportivización de la política están dando sus frutos. El desempleo, la contaminación, el analfabetismo, la falta de futuro, la saturación de la producción energética y la venta a destajo de los recursos naturales son apenas unas muestra.

domingo, agosto 20, 2006

EL HOMBRE DEL PILOTO BLANCO


EL GORDO MUÑOZ, ETERNO EN EL ALMA DE SU PUEBLO

José María Muñoz, (a) El Gordo o El relator de América, hizo historia. Mejor no detallar de qué tipo. Fue un obediencia debida, hombre encuadrado de civil dentro del Edificio Libertador toda su vida y de hecho, con su trayectoria, resaltó la esencia bélica del deporte. Pero la anécdota que se quiere recordar aquí tuvo lugar durante el Campeonato Metropolitano de 1972, todo bajo la correspondiente dictadura de turno, cuando Boca y Lanús jugaban en la Bombonera bajo la lluvia. A los 35´ le regalan un penal a los locales Boca estando el partido 2 a 2. Los granates se le van encima al humo al árbitro, un bombero sin uniforme de entonces.

El partido estuvo suspendido 10’ por los despelotes.

Dante Zavatarelli tuvo un lugar preponderante en ese equipo de trabajo. Sobre todo por la rareza de su nivel cultural, su presencia impecable y pulcra, el culto al moñito que no se lo sacaba ni para ir al Caballeros, tal vez de algún modo concordante con la moralina de su Comandante en Jefe que se enroqueció pregonando los buenos modales en las canchas argentinas, como cuando se trenztrenzo en desigual polémica con Clemente de Clarín, previo al Mundial 78, por el uso de los papelitos.

Torturas, secuestros y asesinatos, sí, puede ser, pero todo con prolijidad. Y Zavatarelli, siempre empilchado como un dandy, hacía cancha, césped. Un adelantado para el periodismo de la época. En medio de semejante despelote y bajo la lluvia, como todo hombre con conciencia profesional del oficio, mojándose hasta los tuétanos, micrófono en mano, estaba cuando sumo a un metro de los acontecimientos, procurando que no saliera al aire los diálogos académicos entre los jugadores y algunos recuerdos familiares para el árbitro.

Las preocupaciones de Muñoz en el medio del despelote eran otras porque en aquella época, como en anteriores y ahora, adentro de una cancha, hay de todo. Incluso los jugadores a cargo del partido. Y el Gordo era un pulcro de las buenas costumbres. Quería lo imposible: que los argentinos mantuvieran un buen comportamiento y sobre todos los extranjeros dijeran que además de los bifes de cuadril, éramos bien educados.

-¿ Zavatarelli? -largó el "Gordo" al aire en un momento dado.

-Sí, José María –respondió al toque el bueno del Dante porque allí reinó siempre el orden y la disciplina cuartelera

-El hombre del piloto blanco –dijo Muñoz-. Ese señor alto que está al lado del referí, seguramente un particular de los tantos que siempre hay y que no tienen que estar, ¿qué tiene que hacer ese señor de la cancha? Hay que terminar con los particulares que ingresan al campo de juego. Averigüe quién es y me lo dice.

-Soy yo, Muñoz -respondió Dante Zavatarelli sin dejar pasar un segundo, con tono neutro, también para la historia.


viernes, agosto 18, 2006

COMO CACHETADA DE LOCO: UNA TRAS OTRA

Grabado antiguo que muestra a un charlatán extrayendo la Piedra de la Locura y exponiendo sobre la mesa su colección particular. Como se ve, esto no es de ahora. Pero no nos tranquiliza.

SI NO FUERA POR NUESTROS GOBERNANTES...


Todavía el gobernador Felipe Solá, para quedarse atornillado al sillón sea como sea, no terminaba de anunciar el padrino pelado de cederle terrenos fiscales a las pretensiones de Estudiantes de La Plata para que tenga una canchita propia, cosa que tendrá que hacer otro tanto con los triperos de Gimnasia y Esgrima, dejando el Estadio Unico para 50 mil personas, costo 60 millones de dólares, encarado en su momento por su compañerito de partido, el doctor Eduardo Duhalde, justamente para sacar los dos gallineros del centro de la capital bonaerense, que el ingeniero Mauricio Macri, también poseído por el mismo berretín, agregado a que es hijo de don Franco, el de los puentes con los militares, el contrabando de autopartes y ahora representante de los chinos, y más que siente bullir en su seno, de manera incontrolable, el espíritu emprendedor y bostero de ese visionario al cuete que fue Armando Jacinto Armando levantando La Candela y rellenando el Mar Dulce, qepd, ahora se la dado por sacar a relucir el peregrino proyecto de hacer OTRO ESTADIO UNICO, PERO EN LA CAPITAL FEDERAL, quién carajo se creen que son los platenses para tener uno y nosotros no.


El adefesio, en una capital nacional que los de la FIFA y muchos más nunca entendieron por qué hay tantas canchas de fútbol, donde el costo social de la seguridad e inteligencia que despliega la Policía Federal para cuidarle el bolichito a los Grondona & Co., cuando no hay para hospitales y escuelas, es descoumal, podría costar encima costarle unos 100 millones de dólares al erario público, apenas, quizá con los negocios de costumbre, 200 o 300 finales, y estar ubicado en Puerto Madero, cosa de terminado el partido mandarse un menú ejecutivo en vez que un choripán, o tirarle a la mierda el Coronel Médico Tomás A. Ducó a los quemeros de Parque Patricios, que es una belleza en invierno, donde por la neblina y la quema no se ve un catzo, hay que ponerle cascabeles a la pelota y escuchar el partido por radio, y levantarles otro, por supuesto, para compensarlos, de qué podemos hablar, digamos otros 50 palos verdes por lo menos.


La chifladura del presidenciable Macri Jr. primero habría que demostrarla y si la tiene, que la disfrute, es su problema y tiene plata de sobra para curarse. El drama es la cantidad de babiecas que se van a prender a semejante despropósito SOLAMENTE PARA JUGAR LOS RIVER-BOCA Y HACER MEGASHOWS cuando en varias instituciones educativas los alumnos van a clase provistos con cascos plásticos de obreros de la construcción porque ya ha varios las caídas de cielorasos y estucos les ha abollado el coco. La experiencia no es transmisible porque si no el mundo no seguiría de guerra en guerra y al zapallazo armandista de la Ciudad Deportiva, un yuyal que no ha vuelto a superarse, había que reemplazarlo con otro más pior. Lo que no se puede dejar de lado es que nuestros gobernantes, a través de los cuales los NN gobernamos porque son nuestros representantes, de modestos nunca hicieron público cuánto cuesta el mantenimiento de esas moles al cuete para poner en escena, según Lewis Munford, los dos grandes dramas metropolitanos, como son el heroísmo y la muerte. En el caso del hombre del PRO, para JUGAR CUATRO PARTIDOS POR AÑO Y ALGUNO MAS QUE PUEDE APARECER POR LAS COPAS, RECOPAS Y COPITAS.

Falta que el afrancesado Telerman, ni lerdo ni perezoso, que se le vienen también las elecciones, reflote la idea de la isla para aeroparque y que el inolvidable Osvaldo Cacciatore, de la Fuerza Aérea, no olvidemos, resucite su iluminada imaginación para levantar el crucifijo más grande del mundo también en el medio del agua, cerquita del aeropuerto, obviamente más grande que esa boludez que tienen los norteamericanos de Estatua de la Libertad en la boca del Hudson, porque nadie la tiene más grande que nosotros, y eliminamos de una vez el peligro del terrorismo internacional atacando las aeronaves e inmolando jovencitos comandos suicidas. En este caso, con los avances tecnológicos que nos caracterizan, los aviones se harían pelota solitos, repletos de pasajeros, al despegar o aterrizar, contra la cruz, y los enterramos a todos en el ESTADIO UNICO o en cualquier otro, porque sobran y al menos servirían para algo, ya la Chacarita está rebalsando.


¿Qué hicimos, Dios mío, para merecernos a todos estos juntos?

Dejate de joder y danos una manito, por favor.

Mandalos a Groenlandia una temporada con una beca de Corte & Confección.

Si un preclaro pensador nativo como don Luis Barrionuevo, dijo que se salía adelante dejando de afanar por dos años, con un charteo por un plazo igual o quizá un quinquenio de los delirantes más peligrosos para los demás, porque para sí mismos cada vez tienen más plata, por lo menos no lo terminamos a hacer bosta y afearlo a un país que supo ser hasta más o menos lindo y, lo que es, rico.

miércoles, agosto 16, 2006

EL FULBO ES UN CENTIMIENTO

La canchita que ahora será remozada con créditos oficiales y jugar los partidos de morondanga.

UNA PASION CLIENTILISTA

Por fin ayer, con el anuncio oficial del gobernador Felipe Solá, ante la resolución judicial correspondiente, las autoridades bonaerenses procedieron a donar tierras públicas que habían sido otorgadas al club Estudiantes de La Plata para que tuviera su canchita de tablones montados sobre hierros Doble T, en 1, entre 57 y 58, negándose a abandonarlas para hacer uso del Estadio Unico concertado en 1989 por un Comisión Unica integrada por la municipalidad platense, el entonces gobernador Eduardo Duhaulde y los clubes Gimnasia y Esgrima y Estudiantes de La Plata, a un costo a la argentina: caro, rumboso y al pedo. Estos últimos después se empacaron, descubrieron sentimientos, jamás ir a jugar donde iban los otros piojosos de los enemigos, tenían derechos sobre predios que no le pertenecían y Estudiantes inició de prepo obras de remodelación que entraron en los vaivenes judiciales.

Después de las mil y una vuelta consabidas, en el 2003, en un partido batata de la Primera D, de clubes cercanos a la capital bonaerense como San Carlos o algún otro, se inauguró extraoficialmente futbolísticamente la obra, cuyo costo fue del orden de los 60 millones de dólares. Poco después, en mayo de ese mismo año, con dos recitales de Los Nocheros se pudo probar que cabe gente a rolete, pero los salteños esos no patean la redonda. Luego, con la presencia ineludible para las cámaras del entonces presidente por un rato Eduardo Duahualde, el ya gobernador Felipé Solá que ahora quiere el per saltum de ese período para ir a una reelección legal y electoral, más el intendente de turno ........, ahora sí, en el doblete, como el nacimiento del país, se dio por inaugurada oficialmente la monumental obra con un encuentro amistoso entre dos rejuntados con las camisetas de argentina y uruguaya, tan pero tan amistoso que ni siquiera se pegaron una patada y arrancó una sentida ola de bostezos.

Originalmente apto y concebido para jugar fútbol y rugby, inútil como el agua de los fideos, en este sentido, pero como premio consuelo quizá resulte chiche bombón para hacer el Festival Anual de la Milonga Campera
o campeonatos provinciales Evita de karting.

Para enterarse con más detalles de la guarrada al cuete y que no tenemos los gobernantes que nos merecemos, sino los que se nos parecen, pueden consultar detalles del desquicio directamente en la siguiente dirección, con fotos y todos:

http://www.laplata.gov.ar/gobierno/obraspublicas/Estadi/estadio.htm


pero allí no le van a decir nada que el arquitecto que ganó con su anteproyecto, en maquetita monona y todo, es hijo de un célebre jugador platense de fulbo y que estuvo que estar exiliado varios años en España para que no lo agarra Camps y lo pasara a degüello. De eso mejor ni hablemos. Lo hizo, le pagaron, está al pedo y sigamos adelante.

Gimnasia y Esgrima va a exigir los mismos derechos y se va a quedar con los predios fiscales del Bosque platense. El chantaje de una supuesta pasión de multitudes, aparentemente mayoritaria cuando no alcanza al 7% de la población total del país, convierte en regia minoría a quienes se arrogan el derecho de la representación tribal y todos sus privilegios. Un gobierno que no tiene ni para escuelas ni hospitales despilfarra dinero y la propiedad pública para que los energúmenos griten, se lastimen y se maten profesionalmente por cuenta y cargo de los respectivos dirigentes. Como concesión, para abuenarse, en el colmo del irracionalismo, han propuesto que en los viejos gallineros el remozamiento se va a hacer para jugar los partidos chicos, no los grandes, contra equipos como Boca o River, porque les quita recaudación, y que en ese caso, como una concesión, van a ir a utilizar las instalaciones del Estado Unico para 50 mil personas.

Cuesta creerlo, pero es así.

Esto no es nuevo. Se le llama potlash y es oriundo de tribus aborígenes de la parte norte de América. El país, como si no lo hiciera todos los días, acaba de abdicar de dar un paso más en pos de la civilización y de un poco mejor de vida real para la mayoría, no la ilusión virtual de partiditos en una actividad que a esta altura ya está más que sospechada de aberraciones varias. Como dijera Dante Panzeri en 1974, "el fútbol es un negocio para pocos por el que mueren muchos." El año que viene hay elecciones, Felipe quiere seguir en el trono y los otarios pagan impuestos indirectos a las ambiciones personales, el clientislimo político y la democracia como curiosa demagogia de las estadísticas, al decir de Jorge Luis Borges.

Hace poco los dirigentes pincharratas llegaron hasta el parlamento nacional, donde enciman los recibieron, a payar sus letanías populistas y sentimientos nacionales profundos.
Otra vez ganó la sinrazón. Y por goleada. Con el refería a favor, los líneas, las barras bravas y los uniformados.

Cantemos a coro con Les Luthiers: "Perdimos, perdimos otra vez."

lunes, agosto 14, 2006

FUTBOL DE ALTURA

Escudo oficial del Pueblo Peatonal de La Cumbrecita, Córdoba, RA.

LA LEÑA LA PUSIERON AL FINAL


Ayer, que fue el Día del Niño, en La Cumbrecita, el hasta hace no mucho edén exclusivo de refugiados nazis criminales de guerra que prohibían el acceso hasta de la policía argentina, a 1500 mts. de altura, arriba de la Villa General Belgrano, Córdoba, donde se refugiaron los náufragos del Graff Spee y en 1978 recibieron a la delegación oficial de la entonces República Federal Alemana al Mundial, en doble fila, brazos derechos en alto, cantando las viejas canciones, se disputó un singular campeonato de papy fútbol.


Para criollos, claro. Nada de germanos de raza superior. Y más: para peones de campo.


Como la globalización ha llegado y los alrededores no exclusivos del enclave germano han crecido, la población nativa también y con ella, la necesidad de entretenerse. Así que desde tempranito, con agua de los arroyitos, peinados a las cachetadas, chinitas pintadas y hasta algún despistado con celular que nunca falta, se juntaron en la Pampa de Achalay, un poquito antes de La Cumbrecita, en una canchita no justamente con césped del natural ni del sintético, sino piedra pura, a disputar un torneo organizado por la Sociedad de Fomento del lugar (argentina, claro) y disputaron partidazos varios para quedarse con los trofeos que había para los triunfadores y que eran los siguientes:

  1. PRIMER PREMIO. Un (1) ternero
  2. SEGUNDO PREMIO. Dos (2) corderos
  3. TERCER PREMIO. Un (1) cordero
Había premio consuelo para que nadie se quedara sin nada. Consistía en prender el fuego y destapar la damajuanas de un totín en damajuana que desde la etiqueta anunciaba una rescada de las pesadas. De todas formas, a poncho y por deporte en serio, será mejor que no se enteren ni los de Viamonte al 1300 ni los de la Direción de Turismo de Córdoba que son capaces de cualquier cosa para esquilmar a la gente.

Ya lo dijo el Cuchi Leguizamón, los peores enemigos de la cultura popular son el turismo y la DGI.
La AFA también hace lo suyo.



jueves, agosto 03, 2006

¡CUIDADO CON EL PITO!

El primer magistrado le saca la roja a la prensa. ¿Ultimo hombre?


LOS FAMAS DE LOS CRONOPIOS


Ayer, durante una hora, el árbitro internacional quilmeño Horacio Elizondo, que acaba de dirigir cinco (5) partidos en Alemania 2006, entre los cuales están la apertura y la final, donde le mostró la roja nada menos que a Zineidin Zidane, el astro argelino-francés, estuvo con el presidente Néstor Kirchener y el secretario de Deportes de la Nación, el ex Huracán, River y la Selección, Claudio Morresi, que tiene un hermano desparecido que pertenecía a la barra del Globito.
El exitoso soplapito (porque no se les puede decir más hombres de negro, ya que entraron en la Era Fashion de las multi de la ropa deportiva) le regaló al Primer Magistrado, la nueva casaca para la pasarela con céped con que los provee las multinacionales de la indumentaria deportiva y las tarjetas amarillas y rojas que usa para sancionar jugadores que violan el reglamento. Le anunció que piensa seguir dirigiendo, escribir un libro antes de fin de año y ante algún ofrecimiento para el electoral 2007 se habría puesto como nalga a la jeringa, al decir de don Ata, pero como todavía no hay nada escrito y no se entra allí porque sí y estar charlando una hora puede ser que el año que viene tengamos un libro menos y un político más.

Las dos cosas serían medio pesadas, ¿no?

El hombre hincha de los mate cocidos de Argentinos de Quilmes se mostró satisfecho por el primer soplapitos que toma contacto con un presidente de la Nación. Gran diferencia con el menemismo, que dormía la siesta con Xuxa en el microcine del Polideportivo de Olivos. Y una llama de atención para practicantes de badminton, cartoneros, jugadores de bingo y demás con éxitos, no pasar cerca de la Rosada, porque el choluslismo los chupa y con tal de quedar en el 2007 hasta un jugador brillante de sapo puede quedar prendido.

martes, agosto 01, 2006

POR LA VUELTA, COCO

Porteño de rancia estirpe, voz de sátano y faso negro, pocas palabras y nada de metáforas.

ALFIO DE NUEVO EN LA SELECCION


A partir del próximo 15 de setiembre, después de una tironeada negociación con Boca, El Coco volverá a dirigir la selección agentina. La tercera es la vencida. Jugando a lo que sabemos coordinó a los ganadores de la Copa América en Chile 91. Hizo el papelón en el Mundial 94, con un equipo médico pararelo para el 10, el cóctel de efedrina y otras cosas que mejor no recordar. El bronce se lo puso Andrés Redondo, del semillero de Los Bichitos Colorados de la Paternal, el Real Madrid y la selección nacional cuando al retirarse le preguntaron cuál era el mejor DT que había tenia en su carrera. Contestó sin dudar el longíneo y excepcional N° 5: "El Coco Basile. Antes del partido siempre me decía bueno, pibe, vos salí y hacé lo que sabés hacer."

Una joya, no vayan a decir que no.

sábado, julio 15, 2006

ACADEMIA Y UNIVERSIDAD NO SE IGUAL


LA PELOTA ES UN NEGOCIO REDONDO

Si la Universidad de Buenos Aires está en la lona, el Racing Club de Avellaneda, la vieja y muy gloriosa Academia, ya viene rodando hace rato como bolita de purrete arrabalero, quebró, el presunto salvataje de las instituciones nacionales se convirtió en un asunto de Estado y lo que es peor, está gerenciada, que en argentino futbolero básico es lo mismo que privatizada pero no y no hay nadie que se vaya pobre, a pedir limosnas o integrar piquetes. Pero eso no es obstáculo para que sigan desfilando figuras públicas con o sin ráiting, peleas, fantasmas de cierre total y, ahora, que una institución apegada al club que ya no se sabe si es club o una SA encubierta, se quedó con un predio de la UBA con la autorización de la legislatura bonaerense por unanimidad. Dicho de una, por ley
.

El sambenito lo sacó a relucir el programa Informe Central, que conduce Rolando Braña por Canal 2, y de movida mereció los desmentidos de práctica. A la cabeza de la operación está la Racing Club Asociación Mutual, fundada casi con el nuevo siglo y en el medio del aquelarre. Entre sus fundadores está el abogado Luis Alberto Otero, un rostro muy conocido por su diaria aparición en los noticieros del Canal 13. Cinco días después, en una nota de cabeza de página de la edición dominical de Clarín, el diario más vendido del país y parte del multimedio donde el mencionado es locutor televisivo, se anticipaba el inicio de acciones legales en dos fueros, el civil, tras el objetivo de resarcimientos económicos, y el penal, por injurias, calumnias, difamación, etc., contra el Canal 2 y el periodista que carga con la responsabilidad de la conducción del espacio. Para los legos no deja de ser curioso que no se dice ni una palabra del actual vicerrector de la UBA, el veterinario Franco, porque fue él quien habló en el programa de usurpación, en cuyo caso el canal y el periodista caen en el reproche por la propalación. En el TXT se insistía que originalmente el predio que lleva el nombre de la legendaria Tita había sido cedido por Ferrovías, los privatizadores del tren a los que se les cae gente y otras yerbas por no mantener el parque recibido y cada día ofrecen peor servicio. Los caminos cruzados y contrasentidos se hacen muy difíciles de seguir.


La mutual comenzó a funcionar como una escuela primaria en la sede del club y a la vez empezó a gestionar para tener predio propio y a la escolaridad privada, agregarle cancha de entrenamientos para las divisiones inferiores y la formación de futuros jugadores para el club. Conseguido el terreno se le puso el nombre de Tita Mattiuzzi, la legendaria canchera del doble cilindro, que nunca se casó ni tuvo hijos porque la Academia fue toda su vida.
Ahora tanto la mutual como el nombre de la figura televisiva han salido a relucir porque en el medio de la bolsa de gatos que es la UBA cuando le quisieron poner las manos encima a un predio propiedad de la universidad, con instalaciones y todo, donde encima hay edificación y funciona el CBC de la zona, ha aparecido la palabra usurpación, la figura del gobernador Felipe Solá calificando que por el momento creía que los legisladores habían actuado por ignorancia y que no iba a decir más hasta contar con otros elementos. En la pantalla chica, entre tanto, el doctor Otero no quiso ser entrevistado por su colegas del Canal 2 y se habla como siempre de equívocos, malas interpretaciones, errores, malos entendidos, pero las características de la zona, los chicos, la educación y el fútbol hacen una mezcla muy explosiva. No en lo inmediato, porque educarse y patear una pelota no le hacen mal a nadie. El asunto es que aparte del negocio de la educación privada puede estar encubriendo a un Dormi, que es el nombre elegante que tienen los criaderos de pichones de cracks y que para muchos, colegas del doctor Otero inclusive, se lleva a las patadas con los Derechos del Niño. También surgida la palabra usurpación, que como todo el mundo sabe nomina a un delito, mientras aparentemente está todo incurso en los dichosos terrenos sentimentales futboleros, que se precian de apolíticos y de puramente deportivos hasta que aparecen los millones de dólares, los estancieros, los asesores del Banco Mundial, los publicistas y los políticos completando el plantel.

¿Empezamos de vuelta?

jueves, julio 13, 2006

¿PECHITO FRIO? PARA ESO NO HAY COMO LAS TRES TIRITAS ALEMANAS, CHE

La leyenda dice: "Quedate tranquilo, Román. Adidas ya pensó en vos." ¿No se siente como un cacareo de fondo y en multimedia?


ADIDAS PRESENTO NUEVO MODELO PARA MEDIOCAMPO ARGENTINO


Todavía sumamente impactados por la perfomance del equipo que supiera dirigir José Pekerman, con cambios tácticos y estratégicos en el momento preciso y que dejaron perplejos a todos, la multinacional de ropa deportiva que fue considerada por las malas lenguas como la dueña del Mundial 2006, presentó un nuevo modelo de camiseta para la selección argentina, la Chicken Design, por el palo del que son sus creadores. El diseño y difusión del nuevo producto corrió por cuenta de todos los ociosos que, además de estar al pedo, tienen ingenio, hard y soft, completando el arsenal con full Internet de 2,5 Gb. El blanco ahora es el pachorriento de Juan Román Riquelme, bautizado El Torero en otros tiempos, por un indeseable relator deportivo que exhumó Canal 9 y Daniel Hadad, como no podía ser de otra manera, y que usa seudónimo por la vergüenza de sus orígenes y ni un rubor por haber sido menemista hasta los tuétanos. Menos mal que el joven habilidoso se sigue dedicando al fútbol y no se pone el traje de luces y entra al ruedo, porque con los ataques de abulia que le suelen agarrar y entrar a arrastrar las patas y salivar como un guanaco a repetición, le llegan a soltar un Miura y a la primera cornada lo ensartaría como una brochete y lo llevaría a dar una vuelta olímpica por la arena. Dentro de todo, lo bueno de la idea en joda, que tiene un tufo a gallinero que resulta por momentos insoportable, es que puede ser de gran aplicación en el hemisferio norte con los fresquetes que se están viniendo, sobre todo para los que andan en bici, ciclomotor y motos, cosa de menguar el impacto del aire. A otro que le podría ser de utilidad es al defensor italiano que lo puteó a Zideine Zizane para que le acolche el próximo cabezazo que lo sentó de culo. Por último, si con lo abúlico que es Riquelme ni le da bola, los marketineros de Adidas no van a tener problemas. Aquí cerca tenemos unos vecinos que hace rato que la tendrían que estar usando.

Eso sí, al modelito final le van a tener que sacar las barras verticales blancas...

lunes, julio 10, 2006

GLORIA Y LOOR AL GRAN ZIZOU

El mate cocido quilmeño, a pesar que están en la D, manda a las duchas al genio.

TANOS CAGONES, DEDIQUENSE AL METEGOL Y LA MULTIMEDIA

A apenas diez minutos de toda la glorida, el gran Zidane perdió la chaveta y al mejor estilo tucumano lo planchó de espaldas a Matearrazzi. Caballeros como son, salió corriendo hasta el cónsul en Berlín a buscar un botón y el cuarto árbitro, el mismo gallego que les regaló un penal inventado gracias al cual llegó a la final, le informó al árbitro argentino Horacio Elizondo lo que habían visto hasta las rayas de cal, menos él, por seguir el juego.

Sin dudarlo, sin aparatosidades, el hombre de Quilmes, desgraciadamente hincha de los mates de Argentinos de Quilmes el pobre, en el fondo de la barranca, el agua hasta el cogote con cada sudestada, porque nadie es perfecto, ¿no es cierto?, se volvió manoteando el bolsillo trasero de su pantalón y le plantó en la jeta la tarjeta roja a Zizou, grande entre los grandes, grandote, pelado y pelotudo, que había entrado en una provocación de los maestros de la provocación, la pijotería, el amarretismo, el mechoneo y el jugar contra reloj.


Nada de qué quejarse.

Pero al fútbol, al gran fútbol que palió penas y pesares de miles de millones de hombres desaharrapados en las orillas del industrialismo, que no ha dejado alimentar quimetas inalcanzables, estaba de luto. El argelino francés Zinedine Zidane era la magia y la alegría, el talento y la improvisación. A tal punto que sin el auspicio de Adidas, se organizó ahí nomás un
Congreso Mundial de Pelotas y por unanimidad, mano en alto y ovación, se llegó al acuerdo que el gran Zizou jamás las había golpeado o maltratado. Todo lo contrario, las había tratado con tanto cariño que más de una había maldecido haber nacido tan pelota y que él no la pinchara.

Bué, lo tanos son tetra. Y que valga la polisemia. Son tetra del mejor y más corrosivo. Si hasta tuvieron que contar con el refuerzo de un argentino como Mauro Camonaressi para llevarse el trofeo. Pero como además de La última cena, el Moisés y el Vaticano los tanos tienen lo suyo, sobre el pucho la escupida, hicieron circular por la red un corto multimedia donde con el cursor se puede mover a destajo a Zizou sobre un Matearazzi que camina como un querubíen, angelito e'Dios, y con un click dejarlo forfai en el suelo.

Diez frentazos como la gente y aparece Elizondo, tarjeta roja en alto, y la última imagen es la espalda del 10 derrotado.
Qué piolas que son. Tienen tanta guita que hasta abrieron un sitio especial en un server. Para disfrutar de tanto ingenio resentido les brindamos la dirección. Estamos a favor del fair play, cabrones, y somos incapaces de recordarles que el mejor fúbol lo tuvieron con Pupo Orsi, Monti, y después con el grande entre los grandes, el más grande, Enrique Omar Sívori, El Cabezón, Antonio Angelillo y Humberto Dionisio Maschio, El Bocha, mamma mía, los Carasucias, le decían.

Aquí tiene la URL y sigan dando el ejemplo, haciéndole más goles al totocalcio que al fútbol, manga de crápulas:

http://tonaz.altervista.org/zidane.html

Ojalá vuelvan pronto de la B, corruptos. Y si les falla el link, porque ni programar saben, cópienlo en el navegador y dénle al ENTER. Squifozzi!


jueves, julio 06, 2006

AUF WIEDERHENSEN, DEUCHTSLAND!


AND DANKSAGUNG!

Arriba se reproduce el cartelito, sobre una tela blanca, que los cálidos teutones colgaron el 29 de junio, a la vista del hotel cinco estrellas donde estaba concentrado el equipo argentino. Se especuló con la bandera argentina hecha tiras en Italia 90 por indicaciones de Bilardo para incentivar el patriotismo de los jugadores, que se trataba de otra opereta psicológica por el estilo a cargo de Pekerman & Co., una cargadita demasido con tono argentino de alguna con sangre alemana.

Fue simpática. Y fue cierta. Además, nunca habían sufrido tanto para dejarnos afuera y quedarse ellos, que eran los dueños de casa. No por mucho, eso sí, porque vinieron los ranfañosos azurri y chau, Alemania. O, si quieren, dado nuestro dominio universal hasta del esperanto, AUF WIEDERHENSEN, DEUCHTSLAND!, andá cantarle a Gardel, andá.

Ellos se tuvieron que quedar por dueños de casa y por anfitriones, pero los bazucas también tuvieron que volver, así Roberto Carlos se terminaba de arreglar las medias y Ronaldihno trataba de agarrar una y a ver si le siguen dando avisos publicitarios que es su rubro más fuerte.

El fulbo es lindo. Estrecha amistades. Ahora, nobleza obliga, tenían un equipo de morondanga, nos dejaron afuera con susto a otro que no era ninguna joyita, lloraron el desconsuelo porque con nuestros vecinos del Mercosur creían que como dueños de casa tenían la copa en el buche, pero qué organización, realmente qué atención para con todos.

Por eso, DANKSAGUNG, che y hasta la próxima.

sábado, julio 01, 2006

COMO PICKLES EN TORTA E'NOVIA



EL FULBO, SIEMPRE UNIENDO PUEBLOS Y FAMILIAS


"A los irlandeses se los conoce en los pubs; a los argentinos, en las canchas de fútbol." Comandante de Aerolíneas Argentinas, por los '70, citado en Burguesía y gansterismo en el deporte, de Dante Panzeri, 1974.

El TXT que viene a continuación llegó esta mañana desde Barcelona, firmado por un productor y realizador, independiente y argento, mote un tanto despectivo que usan para los inmigrantes provenientes from the pampas y que está radicado allí hace siete años. Narra los periplos vividos en la víspera, cuando se le dio por ir con sus vecinos alemanes que le alquilan una finca en La Floresta, una de la colinas que rodea a la vieja capital catalana, para compartir juntos el acontecimiento que los unía. Salvo algunas enmiendas y aclaraciones imprescindibles, el resto se mantuvo tal cual, tibiecito, recién sacado del horno.

A modo de introducción, recibí tu mail en un ciber del centro [de Barcelona] esperando el partido que fui a ver con Gerald, mi insigne vecino alemán [y un compatriota amigo suyo]. Fuimos a un bareto que tenía ubicado y recomendado. Entramos y habían 150 argentos que se dieron vuelta y miraron con desprecio a esos tres que ingresaban creyendo que éramos tres foráneos de Hannover, porque sólo a dos alemanes y a un boludo apátrida se les puede ocurrir meterse a esta boca del lobo recubierta de graserío barriobajero argento.

Pero qué huevos estos alemanes hijos de puta: les cantaron de todo, los reputearon y los dos armarios y yo, que cuando me pedían que me moviera porque no veían nada, decían las pibitas del tablón:

-¿Viste? Habla como argentino este alemán de mierda.

Qué peligro las mujeres y el fútbol, qué peligro: peor que cualquiera, te lo digo en serio.

Bueno, esos dos bachichas hijos de puta, con un par bien puestos, ante cualquier silencio, entraban a gritar:

-¡Deusthland! ¡Ballack! ¡Lehmann!

Cuando empató Alemania, previa salida de Román [Riquelme] y posterior entrada del fantasma [Julio] Cruz, supe inmediatamente que en los penales nos íbamos a la mierda.

Al terminar la prórroga, me agarra Gerald y me dice:

-Pues ahora definirá la suerte.

A lo que le respondí:

-La suerte, no: Lehmann, my friend, Lehmann.

Y así fue. Llantos. Dignidad desbordada.

Hasta que uno se me acercó y abrazándome el cuello me dice:

-Felicidades, nazi de mierda.

Bueno, inmediatamente el negro quedó estampado contra la máquina de tabacos y mi mano derecha apretándole el gañote, mientras le hacía oír:

-Creés que soy el primo de Oliver Kahn, pedazo de sorete.

El negro, medio mamao, flipando me dice:

-No, loco, ¿de dónde sos? Perdoná.

El Gerald me tomó del brazo con el otro alemán porque estaba a punto de convertirlo en cajetillas de Camel, y las otras pibas que le decían:

-Es argentino, boludo, es argentino.

Perder por penales y encima te encontrás con la boludez despechada. Tierras complicadas las europeas para sueños sudacas. Así que nos fuimos a tomar unas birras con la barra del Führer y de vuelta para casa a releer los esperanzadores mails que me habías enviado. [ERA]


viernes, junio 30, 2006

CHE, ALMACENERO: ¡TELEFONO!


EL DEBE Y EL HABER DEL FUTBOL

Ayer, sin ninguna ingesta previa, el suizo Joseph Blatter, presidente de la FIFA, aseguró que Alemania 2006 era el mejor Mundial de todos por la cantidad de partidos pletóricos de emoción y calidad de juego. Naciendo donde ha nacido, se le puede perdonar la cara de culo con que lo mostró la tevé mundial en los partidos que fue a ver, el siempre ponderado poder ofensivo de sus compatriotas, que no le hacen goles ni al arco iris, estuvieron 120' tratando de embocarla y encima erraron tres penales al hilo, el referí gallego que haciendo honor a su prosapia le regaló el paso a cuerto de final inventando un penal australiano contra Itala que no lo dan ni en La Coruña, el récord de récords del zapallo ruso que le sacó tres amarillas al mismo jugador y lo echó dos veces, los desvencijados equipitos africanos, un Brasil que de tal sólo tiene la camiseta, los dueños de casa que pueden llegar a perder con Defensores de Cambaceres si éstos le ponen los once titulares, una Inglaterra a la que le dicen jangada porque son una inmensa cantidad de troncos a la deriva, sin contar el primitivismo de Ucrania y otros enyesados con diferentes camisetas. ¿Los negocios? Ah, bueno un mundialazo. Sobre todo para las cervecerías. El caudal del Rin aumentó en un 42% y los árboles, arbustos y flores de plazas y parques fueron secados en un 87% porque se miaron todo y con urea de todas las etnias. Desde ese punto de vista, sí, de acuerdo. Y que en materia de zapallazos don Blatter es más potrillo todavía que Havelange ni dudas. Un tiempito antes de largar en la Alemania unificada, fue de visita a China y se descolgó con los de los ojos como puñalada en tarro, amén de la pólvora y los fideos, fueron los inventores del fútbol. Por favor, una manito de los que nos leen y sabe de geografía: ¿queda muy lejos Suiza de Grecia? Claro que si Adidas les vende por lo menos un calcetín a cada uno de los 1.300 millones de chinos estos almaceneros del deporte van a ser capaces de asegurar que también inventaron el béisbol y el sapo.

ASI EN ALEMANIA COMO EN INGLATERRA


META PALO Y A LA BOLSA

Como son subdesarrollados, no como los argentinos que nos apuñalamos entre nosotros, el sábado pasado de casualidad se cruzaron en Stutgart los dueños de casa y los ingleses. Los primeros venían un tanto cargados a la birra y los segundos, al gin. Decidieron estirar un poco los músculos y cuando se les acabaron, siguieron con cascotes y palos. La policía germana aportó a la pacificación, abollando baleros que era un contento. Como son unos animales, brutos, no distinguían las cucuzas teutones de las de Su Majestad británica. Fue una Comunidad Económica de chichones. Ahora, según los sesudos especialistas que hay entre nosotros y los que curraron fuerte con los circuitos cerrados de tevé, ¿no era que habían terminado con la violencia futbolera? ¿Estos eran otros infiltrados, ajenos a la fiesta popular de la familia y los pueblos, delincuentes disfrazados de hinchas?

IMPLORAD CON MESURA


DIOS CASTIGA SIN PALO Y SIN REBENQUE


En el programa que por Canal 2 tiene Alejandro Fantino, Fuga a Medianoche, con el imponderable apoyo de una figura de la envergadura del internacional Heber Ludueña para despejar cualquier duda, salió el tema inefable e infaltable de las cábalas y un baluarte que estaba invitado, para colmo de todas las desgracias uno de los pocos sobrevivientes hinchas de Atlanta que van quedando, unos Bohemios que vivene en cualquier lado menos en Villa Crespo, contó que una gallinero de la divisional donde se encontraban, una tarde habían tenido el masoquismo de ir a alentar al once de sus amores unos 50 o 60, que los locales eran como 3 mil y cuando nunca en la puta vida le hacían un gol a nadie, justo esa tarde y en ese lugar lo embocan, la cosa se pone 1 a 0 para los muchachos de Humboldt y Corrientes.
Entran a correr los minutos y la atmósfera se entró a poner pesada sin que tuviera nada que ver el Servicio Metereológico de la Fuerza Aérea. Un somero análisis arrojaba como resultado, desde donde se lo mirara, que si se mantenía el resultado de ahí no salían vivos. Así de sencillito. De la otra cabecera, sin miramiento alguno, ya estaban emplazando las ramplas portátiles de lo tierra-tierra y en cualquier momento empezaba la cuenta regresiva. El invitado de Fantino dijo que era tanta su fe como su cagazo y que entró a rezar con desesperación para que la contra empatara y poder seguir respirando luego de los tres pitazos finales. Remató de la siguiente forma su angustia vital y existencial vivida en los bordes de la pasión de multitudes y la fiesta para llevar a la familia:

-Se ve que me pasé de rosca en los ruegos, Ale -explicó-. Perdimos 2 a 1 sobre la hora.

-Ese fue un Padre nuestro de más -acotó el Heber con toda su sapiencia a cuesta al servicio de los demás.


sábado, junio 24, 2006

¡PASO, PASO, PASO! ¡SE VIENE EL SILLAZO!


Momento preciso en que la sagacidad de nuestro cronista gráfico inmortaliza los primeros ensayos de Claudio y Gustavo para convertir a las sillas en vehículos anfibios, vender el ticket de vuelta en el avión y de paso afanarle las ortopédicas a los giles de los bachichas. El tercero, no identificado por razones de seguridad, no se ve porque va por abajo de la superficie, equipado como hombre rana, también conseguido por los propios medios. Déjense de joder: no hay con qué darnos.

ARGIES HASTA LA MUERTE, CARAJO

Hasta ahora casi se podría decir que la organización del Mundial 2006, a cargo de los estrictos alemanes dueños de casa, es perfecta. A tal punto que el presidente del comité, el inolvidable Franz Beckenbauer, N° 6 si los hubo, aunque un poco medio nazi el muchacho, que anda en helicóptero de estadio en estadio aprovechó el revoltijo y se casó discretamente con una péndex 21 años menor. Todo estaría saliendo como un violín ejecutado por otro teutón si no fuera por los argentinos. Somos el regurgito en medio del adagio. A la cabeza del mercado persa de la reventa de entradas han tomado como objetivo estratégico a los ponjas. Toda una aventura de vida ser barrabrava, conseguirse cruzar el Atlántico gratis para verse de ronga un torneo de semejante magnitud y llegar allá y quedarse con la ñata contra el vidrio para hacer unos euros de diferencia y escucharlo desde afuera o ver las figuritas en las pantallas gigantes porque una característica argie es nuestro proverbial monolingüismo. Si no aparece alguna alma piadosa europeo que parle el castellano, a las señas, como el Penado 14.

El negocio más redondo, de cagadores entre cagadores, es tener una entrada a precio normal, cazar al nipo correspondiente, siempre atrás de una cámara digital como antes estaban detrás de las de video y antes de las de fotos, proceder a desplumarlo porque tienen más guita que los ladrones y acto seguido buscar a un colega piola, pero never argentino, lo que de movida indica indica que lo es apenas al 50% cuando mucho, y comparle la misma entrada pero con un plus mucho menor y ver el partido y quedarse con un vuelto considerable en el bolsillo.

Hay que tomar en cuenta que si los dueños de casa fueran realmente vivos e inteligentes y hubieran cachado esta operatoria cuando quedaron hechos bolsa por los aliados en la Segunda Gran Guerra del siglo pasado, el milagro que se mandaron hubiera sido mucho más milagro. Les faltó el touche argentino para ser realmente una raza superior...

Y ya que estamos en el tema y la rígida estructura alemana, típica del país que le dio a la humanidad, entre otros, a Emanuel Kant, el enviado especial de la agencia oficial Télam detectó a tres jóvenes compatriotas a los que identifica como Gustavo y Claudio, a secas, no se sabe si para no mandarlos a cana a ellos o no mandarse en cana él. Zarpados y con lo justo, anclados a la vera del Rin sin ni siquiera saber decia , más en Bolivias que en Bavieras, se encontraron con que el miércoles 21 pasado, dado el compromiso de enfrentar nada menos que a los holandeses, ahora reforzados porque les tuvimos que ceder la Zorriaqueta para que tuvieran una princesa heredera como la gente, de paso, por las dudas, les aportara un suplente porque nunca se sabe y no hicieran papelones, apenas tenían para un pancho con esas salchichas gordas como dieta, todo enchastrado con una montaña de un menjunje más agrio que pegarle a la abuela enferma y las pizarras de la reventa marcaban 500 euros unas entradas en unos lugares en que hay que tener ojos de águila para tratar de ver de qué se trata lo que pasa arriba del césped.

Pero la humanidad está irremisiblemente dividida entre los argies y los otros. Los tres vagos habían ido a ver el partido y lo iban a ver. Ante tal decisión tomada por nativos on the pampas no hay líneas Marginot, cortinas electrónicas, ejércitos de la OTAN ni nada capaces de detenerlos. Las imperfecciones más graves de la organización alemana reside precisamente en su perfección pensada hasta el último detalle. Si no, ahí estaba el cupo de entradas destinada a discapacitados, pobrecitos, cuando, primero, no podían saber si había tantos, si todos los que lo eran iban a ir a la cancha y por último, precisamente por tratarse de discapacitados, criaturitas e'Dios, que diría el Mendieta, jamás pueden llegar a tiempo, máxime si hay argies en la cola dispuestos a picar al vacío, atrás de la última línea de la defensa y ponerse como siempre en la pole position., que para eso fue hecha porque nos está destinada. Después, que no lleguemos primero es otra cosa porque está la conjura mundial contra nosotros, la sinarquía, la envidia y esas cosas.

Así que arreglándose como sea, pero arreglándose, ahí nomás procedieron a alquilar tres sillas de ruedas, los nativos son tan paparulos que no les cabrá en la cabeza, en la putísima vida, pedirle un certificado médico a un tipo que ande en una silla de ruedas si es que no la necesita porque está medio forfai, banderita argentina como mantita en la falda para no andar exhibiendo las secuelas y dando lástima, y darle con las manos a las ruedas de bicicleta con el aro cromado, que tiene lo suyo, no vayan a creer, flor de ampollas y la noche la espalda a la miseria, dándose friegas mutuamente en el hostal media estrella, para colmo con unos catres como de comisaría.

Pero entraron. Y la pelota en el palo de Tevez les hizo dar tal brinco que casi caen con las ortopédicas y todo en la pista de atletismo. El instinto manda, macho, y con la celestiblanca en la cancha no se puede reprimir.

El clima tribunero es contagiante y cuando la plebe le entró a dar tupido, cachaciento y con tutti, al inmortal “el que no salta es un holandés”, el corazón le da un vuelco hasta al más pecho de paloma, ellos nunca habían sido minusválidos y con las banderitas que le servían de mantenitas, Lázaro, levanta y anda, entraron a rebotar contra el cemento de la grada como una pelota nueva y a los bolastrines de los alemanes que estaban alrededor primero los sacudió un nudo de angustia y casi hay que llamar al servicio de urgencia, pero en seguida reaccionaron y luego de persignarse, juntaron sus manos en un rezo y le agradecieron al Señor el privilegio de ser testigos del milagro del fútbol.

Del fulbo argentino, bachichas, porque esta tarde Claudio y Gustavo, más el NN que el enviado especial de Télam no quiso identificar ni por el nombre de pila, van a estar como un solo paralí..., perdón, como un solo argentino frente a los cuates por octavos de final, transportados sobre sus sillas de rueda alquiladas, y encima que para llegar a su lugar especialmente destinado en las tribunas los empujan unas hostes alemancitas, rubitas, amables y dulces como un caramelito.

Volveremos, volveremos,

Volveremos otra vez.

Volveremos a ser...

¿Volver? ¿Cuándo nos fuimos, me querés decir?

miércoles, mayo 11, 2005

ANIMALS!



Hay cada cuadrúpedo
on the pampas..

-¡Buuuyo!
El motivo para enhebrar esta primera antología fantástica de la violencia futbolera argentina fue certificar, de un modo algo peculiar, que tal como anotara el urbanista norteamericano Lewis Munford, en los estadios de la humanidad es donde siempre se escenificaron las proezas y la muerte, amén de cierto sentido invertido de la vida. Entre nosotros, prescindiendo en lo posible de esta segunda, de lo cruento y todavía más de lo que pueda ser sufrimiento físico, qué es lo que culturalmente se ha erigido y ver qué elementos lo componen.
-¡Qué cobrás, buuuyo!
El viejo Sócrates supo dejar anotado que justamente el origen de la violencia radica en los abusos del lenguaje y del poder, en los desbordes que con él se producen.
-¡Qué cobrás, buuuyo!
En un rapto quizá de excesivo candor los muy escasos espectadores que rodeaban la canchita, aquel sábado 26 de octubre de 1990, empezaron a temer que el de negro, por aquello de que antropológicamente las leyes del juego son las más sacras de todas y ahí que tendrían que ser todos todavía más absolutamente iguales ante ellas, sacara la tarjeta roja y la terminara con la catilinaria.
-¿Qué cobrás, buuuyo?-. Pero el ampliamente merecedor de la sanción, que lucía la casaca de la selección nacional argentina con el Nº 5 en la espalda -pulcro, medias levantadas, con toda la estampa atlética de un muñeco de torta que Dios sólo a él le ha dado-, creáse o no, es un inveterado lector de las Obras Completas de Sócrates, aunque haya siempre dejando flotando la duda si el de que tomó la cicuta o del ex 9 de la selección brasileña, apodado así por ser doctor en filosofía. Todo esto sin contar con la nimiedad que a pesar de su investidura lucía, galano, el sobrio sponsoreo de Supermercados Cotto en el medio de su esmirriado pecho nacional y popular.
-¡Buuuyo!
Aunque también ha despuntado el vicio de la lectura con alguna novela suelta de Jorge Luis Borges y no hubo noche de divorciado gracias a un operativo militar a cargo de un brigadier director de la revista literaria que creara el autor de Elogio de la sombra que no amaneciera en intensas veladas culturales con la más granado del pensamiento nacional a delinear las tendencias en un mundo mediatizado y globalizado, como es el caso del Soldado Chamamé o una maravilla a la hora de barajar naipes de cualquier índole de Gerardo Sofovich, los habitantes de Anillaco no dejaron candorosamente de esperar que se aplicara la ley, sobre todo la de juego, la gente que habla y comenta, mucho más ese mes que iba a largar desde el salón de conferencias de la Casa Rosada la campaña sobre la prevención de la violencia en los estadios deportivos que impulsó con tanta eficacia el Consejo Nacional del Deporte.
Un pomo:
-¿Que cobrás, buuuyo?
No era la primera vez que hacía esos alardes de respeto a lo normado y que si hay excepciones a la regla, que no se noten. En otra recordada aparición suya sobre el césped argentino, a pesar de las estrictas prohibiciones vigentes, el primer domingo de noviembre de 1991, en el Monumental, cosa de no ser menos, los contrarios se olvidaron del primer mandatario, le entraron a jugar como quién era y le empezaron a ganar. El gol fue convalidado por el juez profesional Ricardo Calabria, y Su Excelencia fue a reclamarle en forma airada porque entendió que su concresión no había sido legítima.
¡Haberlo dicho antes, mi comisario! Calabria pidió la pelota, la puso mansamente donde le fue indicado, anuló la conquista y los otros se quedaron mirándose entre ellos. Fernando Bravo, que era comentarista de la televisión de aire en un partido a beneficio de
alguna institución benéfica y el país, dijo en vivo y en directo para quien quisiera tomar nota y acordarse:
-Esta fue una ostensible intervención del Poder Ejecutivo en el Poder Judicial.
El momento no pudo ser más exacto. Las patrióticas tareas que se estaban llevando a cabo, para no ser ilegales, necesitaban ser legitimadas y se había ampliado a nueve (9) el número de miembros de la Corte Suprema con laderos fieles y remozado al plantel de magistrados con carlistas de todo los tiempos, esto es, lo mismo dio sí, Carlos de siempre, de último momento o a partir del nombramiento. ¿Cuál es la diferencia? Esto pasaría a ser denominado y aceptado como La Mayoría Automática y luego reemplazada, por otro peronista, en otra mayoría y tan o más automática.
La única ley vigente, así y todo, es la de la gravedad. No porque haya aumentado la fuerza atracción del eje del planeta al girar en órbita por el espacio, sino por lo grave que se estaba y se fue poniendo cada vez peor todo.
-¡Buuuyo!
Poco antes de este edificante episodio, el domingo 11 de abril de 1990, tuvieron que jugar en el Monumental los locales, River Plate, y Unión de Santa Fe. Los ventitantos mil espectadores se aburrieron, chiflaron, gritaron, insultaron, pero sobre todo no entendieron un comino por qué estando todo listo el partido se retrasó más de quince minutos en su comienzo.
Los burros tampoco entienden razones de Estado. Su Excelencia siempre fue millonario (hincha de River, gallina, se quiere decir, nada de insinuaciones con respecto a los vueltos ni matrimonios con Misses Universos con inclinaciones por los amantes gerontes y dictadores) y como no apareció nunca por por las canchas ni en figurita, para ver al equipo de sus preferencias se había hecho tender una línea directa, punto a punto, y lo disfrutaba por televisión, pantalla gigante, rodeado por una verdadera tribuna de alcagüetones.
El encuentro comenzaba cuando así se lo disponía desde un cómodo sillón del Polideportivo de Olivos.
Entendés, ahora, ¿buyo?

SERVICE COMPLETO


Se alquila casa amueblada


Entre las heridas incurables y los dislates que le ha producido la hipermercantilización del deporte al fútbol está el alquiler (no es un error de imprenta: alquiler, de alquilar, como es dar a otro alguna cosa para que use de ella con ciertas condiciones y a cambio de la cantidad convenida, según la lengua) de la primera división del Racing Club de Avellaneda, la gloriosa Academia, para ponerse la camiseta de Argentino de Mendoza y sacarle las castañas del fuego a este club en el campeonato regional porque sus dirigentes tenían plata y muchas aspiraciones, pero no jugadores.

En el contrato de locación estaba incluido el DT de ese entonces, el ex arquero de la institución y de la selección nacional, Rogelio Domínguez, y por cuenta y cargo de la Comisión Directiva, aunque ninguna cláusula lo especificara, por las dudas no los fueran a fajar y estropearle el único capital que vale la pena custodiar en negocio, fletaron a 200 bravos de La Guardia Imperial, también llamada La Nº 1, para el debut del Racing/Argentino, el 13 de abril de 1986.

Porque las cosas hay que hacerlas bien o no hacerlas.

VIDA HAY UNA SOLA

DIBUJOS

En un duro partido, jugado en Tucumán, por la 1ª B de la Liga Regional, Santa Rosa y Unión Aconquija iban 1 a 1 cuando un delantero local, cometiendo ful, se apoderó de la pelota dentro del área y la mandó a guardar sin más trámites.

El de negro, Manuel Pérez, un apóstol del pito, marcó la infracción previa y anuló la conquista. Los damnificados le llovieron y se le arremolinaron en un tumulto que hasta figura en las prácticas de entresemana, y donde no faltan dedal en el tugets, pataditas por abajo, en las canillas, pellizcones en los riñones, algún cachetazo en la nunca o directamente un gargajo en el hocico:

-¿Qué hacés, hijo de puta? -fue el interrogante más cariñoso.

A todo esto, para participar en el debate, ya había ingresado el cuerpo técnico, algún dirigente, los consabidos allegados (una de las perversiones más grandes que comparte plácidamente el fútbol) y pugnaba por hacerlo el piquete más decidido de la barra local, a la que estaba dispuesto a seguirla todo el resto para lo cual se iniciaron aprestos de retirar directamente el alambrado.

El señor Pérez se dirigió decidido, más que eso presuroso, hacia donde estaban las fuerzas del orden. Les pidió su intervención.

-Si no da el gol, nosotros no damos garantías -fue la respuesta del uniformado de mayor graduación, a cargo del Operativo Especial.

Como en la Argentina, muy particularmente en Tucumán, no existe el respeto a la norma si no el temor a la represión legal, inapelable, el de negro salió otra vez corriendo y marcó el centro de la cancha.
Los que si vinieron al humo, entonces, fueron los de Unión Aconquija, otra vez sacando a relucir la supuesta moral lábil de los antepasados del morcilla.

-Muchachos -dijo en voz baja mientras se agachaba a poner la pelota en el justo centro de la cancha para reanudar el juego-, si no hacemos esto ninguno de nosotros sale de acá vivo. Jueguen como sea los minutos que faltan y roguemos a Dios que nos ayude.

El partido terminó en los rigurosos '90 reglamentarios y el señor Pérez firmó la planilla con el resultado Santa Rosa 2 - Unión Aconquija 1. Días después, ante el Tribunal de Disciplina de la Liga, daba a conocer los hechos y desconocía los datos documentados y rubricados con su firma. En realidad, para él, el resultado había sido empate en 1. Lo otro, para salvar el cuero propio y ajeno.

Manuel Pérez se constituyó en una perla de un collar que es mucho más habitual de lo que la mayoría de los malpensados que abundan en la Argentina pueden llegar imaginar.

DULCES, FEMENINAS... Y AFRICANAS


¿El fútbol se ha venido tan abajo
o a las abejas directamente no les gusta?

La apis mellifera adansonii, más conocida en familia como abeja africana, es considerada genéticamente asesina y a su liberación en nuestro continente como el mayor desastre ecológico contemporáneo. Con la aparente sana intención de que las obreritas produzcan más cantidad y miel más dulce por el mismo polen, el descalabro se produjo en 1956 en la Facultad de Medicina de San Pablo. Algunos dicen que fue un accidente desgraciado y para otros que fue todo lo desgraciado que pueden tener aquellos que tratan de explicar a los fenómenos humanos siempre como fortuitos accidentes. El autor de la idea y del mal paso fue el científico local, de origen teutón, Warkick Kerr. La fuga fue de ventiséis reinas y sus respectivos séquitos, bastante reducidos. A partir de entonces, multiplicándose cariocinéticamente, expandiéndose entre cinco y diez enjambres por kilómetro cuadrado y avanzando a razón de no menos de 200 y un máximo de medio millar de kilómetros al año, entraron a expandirse rumbo a la América del Norte. A mediados de 1986, a pesar del desesperado intento oficial norteamericano de detenerlas en Costa Rica y que se quedaran allí convertidas en atractivo turístico, arribaron a Ciudad de México, junto con los barrabravas Made in Argentine y los hooligans from England, dispuestas ellas también a disfrutar la delicada dulzura de un Mundial de fútbol.
Meses después, por arriba de muchos chicanos que se mojaban el lomo en el río Bravo para tratar no ya de mejorar la vida, sino por lo menos intentar vivirla, la apis mellifera adansonii, aunque por vía aérea, también hizo su ingreso al Gran Paraíso del Capitalismo moderno. Lo precedieron a George W. para tener la primicia y no contar con competencia desleal a la hora de cometer cagadas contra los seres humanos de todo pelaje.
Ningún cowboy quiso enfrentarlas para ver quién sacaba primero. Cualquier asociación corre por cuenta de quien la haga. Pero durante todo el trayecto mostraron una especial predilección por dos tipos de aglomeraciones humanas, generalmente tomadas de manera equivocada como manifestaciones antípodas: los velorios y los partidos de fútbol. Si ya a los primeros no los caracteriza lo simpático o la alegría a raudales, estar llorando a un ser querido y recibir del cielo una masa negra generalmente de alrededor de 4 kilos de peso que aguijonea a todo lo que se mueve, particularmente a lo que huye, es mucho menos simpático y abundan las humoradas macabras de pobres finados que se quedaron mucho más solos y abandonados de lo que columbró el alma sensible y romántica de Gustavo Adolfo Bécquer.
Los especialistas, aunque siempre tarde y con el consabido centimil para difundir prestigios, arguyen que la gran cantidad de flores y cierta exudación que se produciría por la sangre en descomposición, las pone de lo más cachondas y sería lo que se hace que se larguen en picada sobre coronas, palmas, ramos o florcitas sueltas, deudos, amigos y curiosos. Es probable. Además, desde lo imaginario, cierra el círculo: ellas también son La Muerte, difícil que se sobreviva a sus ataques mortíferos, ni de acá con el cazabobos del fair play capitalista, a otras abejitas con esa florcita de nomenolvides. Al deceso lo producen por lo que se llama shock analifático. Es suficiente que una decida el ¡A la carga, chicas!, para que todo el resto, a diferencia de las diferentes variedades de la especie, la sigan disciplinadamente y no cejen hasta que se termine todo signo vital, a razón de unos seiscientos aguijonazos por minuto.
Hay que creer o reventar. En Bangui, capital de la República Centroafricana, los domingos 14 y 21 de abril de 1985, en el mismo lugar, a la misma hora, justo cuando se tenía que disputar el clásico local, sendos ataques imprevistos no dejaron ni el loro. Dada la puntualidad y lo indubitable del objetivo, el lunes 22 el principal matutino capitalino arribó a una conclusión tan escueta como lapidaria: «Lo que pasa es que consideran a la gente como intrusos», ha quedado escrito para los tiempos. Nunca nada tan bien y tan portunamente dicho.
Ahora, ¿por qué el fútbol, pobrecito, como si ya no tuviera poco con los dirigentes, periodistas especializados y energúmenos de todo calibre y en todas las latitudes? De su conducta directamente asesina se sabe que mejor no tener la malhadada idea de pasar cerca de donde el enjambre va en camino y menos que menos merodear donde han decidido aposentarse y reproducirse. En Africa los elefantes ni asoman la trompita donde hay panales de adansonii. ¿Qué tufillo desprende la pasión de multitudes del más popular de los deportes? ¿O la vista aérea del bodrio, a la pasada, las pone fuera de sí y deciden llevar a cabo la obra civilizadora de terminar con tanta payasada y para colmo tan cara a los sentimientos como a los bolsillos?
Hubo un ataque en una cancha del norte brasileño, en febrero de 1982, con un saldo fatal, que se atribuyó al entusiasmo con que las torcidas festejaron pirotécnicamente la salida de sus equipos, que las apis decidieron darles un escarmiento a los que les interrumpieron de ese modo bárbaro la merecida siesta que se estaban torrando.
En nuestro país el primer ataque al considerado deporte popular por excelencia data de marzo de 1988, cuando una mañana el equipo del Club Atlético Perico del Carmen, en Jujuy, estaba llevando a cabo la práctica habitual y de pronto el cielo se puso negro sin que hubiera tormenta. No duró mucho, pero para todo el plantel, lesionados o no
lesionados, cuerpo técnico, dirigentes, cholulos que son capaces de seguir a los jugadores hasta el baño, juraron que fue una eternidad lo que pasaron boca abajo, pegados al pasto y sin respirar con la masa zumbante de OVTI (Objetos Voladores Totalmente Identificados) a dos metros, ahí arriba, observándolos expectantes y en una esas, vaya uno a saber, disfrutando como locas las súbitos mutaciones que puede llegar a tener la arrogancia humana.

Himenópteros pretenciosos: no pagan entrada y exigen buen juego
Hasta el momento de entrar en computadora la presente primera edición electrónica, las últimas incursiones futboleras de las abejas africanas en nuestro país datan de un doblete en un mismo fin de semana. Fue el sábado 6 de noviembre de 1991, en dos apariciones simultáneas, separadas por varios kilómetros de distancia.
En Florencio Varela, Defensa y Justicia, un club bancado por una línea de colectivos que une esa localidad del conurbano sur con Plaza Constitución, y cuya camiseta tiene los mismos colores que los bondis, enfrentaba a Chaco For Ever. El club del extremo norte apenas si tenía fondos para transportar la primera división; ni soñar con divisiones
inferiores. Eso sí, también lo suyo en aportes antológicos. Ver. Los dirigentes locales rellenaron el espectáculo con un partido previo entre la tercera división propia y la primera de Central Entrerriano de Gualeguaychú, Entre Ríos, todo un dislate geográfico-económico-financiero muy difícil de explicar, más de tragar y al que pronto los animalitos le iban a poner su racionalidad.
El encuentro, lúdicamente hablando, entraba cómodo en la categoría bostezo prolongado. Marcador: 1 a 1. Y sin ningún peligro ni intenciones de ser alterado. No faltaba mucho para que el tedio, previo tres pitazos finales, tocara a su fin cuando en el arco visitante, en uno de los ángulos donde los que saben ponen los tiros libres como los dioses y que la jerga popular califica como El Rincón de las Arañas, de golpe y porrazo, sin aviso previo, más o menos tuvieron a bien aposentarse unos dos kilos con yapa de abejas africanas.
El primero en emprender una veloz, precavida y despavorida retirada fue el cuidapalos del equipo de la tierra de Pancho Ramírez y Justo José de Urquiza, demostrando que tenía más aptitudes para los 100 metros llanos que para evitar los goles contrarios. La estampida, la masa zumbante en el ángulo y el pánico contagiante se encargaron del resto. Los ventiún jugadores restantes se dieron con la cornamenta para entrar primero al túnel. A todo esto, para variar, el soplapitos y sus ayudantes fueron los últimos en advertir la anomalía. Eso no fue obstáculo para que demostraron un estado físico envidiable en materia de emprender retiradas apresuradas.
Lo curioso del caso fue que la barra local, lejos de arredarse, mostrando todavía un apego a la belleza del juego, permaneció impasible en su lugar y festejó con verdadera euforia la irrupción de las adansonii, los que les evitó soportar los últimos minutos del bodrio, y ellas no los atacaron. Es también una sagrada ley de juego: entre colegas no hay que tirarse a joder y mexicanearse.
Todo lo contrario. Otro sesgo curiosioso a tomar muy en cuenta fue que el enjambre, lejos de quedarse y arruinar el partido de primera, una vez producida la diáspora apresurada de jugadores y autoridades del lance, procedió educadamente a retirarse, tal como habían llegado.
Los recalcitrantes de siempre, que nunca faltan, dado lo que resultó el juego de las primeras divisiones, aseguraron que si se quedaban o volvían, podría haber terminado en un a todas luces lamentable, sí, pero desde lo estrictamente futbolero un justiciero genocidio.
Esa misma tarde, a mas de 100 kilómetros de allí, en Zárate se medían (¡puaj!, qué cursilería) el local Defensores Unidos y Barracas Central, por el campeonato de Primera D. A los árbitros no los quiere nadie; son la ley y hay que tener bastante aptitudes masoquistas para aguantarse toda la tirria de todos los bandos. A pesar de eso, cuando faltaba poco para terminar el primer tiempo, más de uno pensó que el de negro Roberto Astullido había sido sacudido por una especie de locura caballar, baile de San Vito versión futbolera, delirium tremens en una lucha contra hinchadas enfurecidas, porque de buenas a primeras, sin más, entró a repartir sopapos al aire, en todas direcciones, como si estuviera «psicológicamente mal de la cabeza», como ya había sentado de culo para siempre en el bronce una de las materias grises de La Razón de los Peralta Ramos, más de un año antes.
Previo a entrar a reírse, pasar al estupor y entrar en pánico más de uno pensó que quería cobrar a la vez tiro libre indirecto, un pique, ley de la ventaja o un irrefenable prurito en alguna parte pudenda de la parte trasera, pero los jugadores de ambos equipos ubicados más cerca empezaron a advertir que del rostro del juez comenzaba a manar sangre y entraron a llamar al equipo médico.
A todo esto, las cobardes atacantes, una vez consumado el acto vandálico, tuvieron a bien tomarse las de Villa Diego sin dar la cara, las antenas o el aguijón. Los galenos le aplicaron antiflamatorios al señor Astudillo para que pudiera seguir dirigiendo y, como es de práctica en estos casos, tomó intervención la autoridad policial competente destacada en el lugar.
Los uniformados se negaron terminantemente a dar información oficial sobre el excepcional suceso. Todo lo que hicieron fue limitarse a responder, con estricto laconismo, «estamos investigando».

martes, mayo 10, 2005

¡NO TIREN, CHE!



PROYECTILES

(I)


(Ley de la Selva)

En la selva chaqueño paraguaya hay unos monitos, tipo tití, famosos por dos cosas. Una es por lo tontos: los atrapan con una calabaza fijada al piso, donde adentro han puesto un caramelo y donde por el agujero sólo les cabe apenas la mano. Por gula, la meten con algo de fuerza y una vez cachada la presa, no la sueltan y pierden la libertad como si fueran unos imbéciles humanos cualquiera.

La segunda es la puntería. Donde ponen el ojo... Resulta que su defensa natural, ante el peligro, es evacuar a destajo un bollito maloliente y de considerable temperatura, al que lo arrojan con una precisión misilística sobre las partes sensibles del intruso. Por ejemplo, la cara, si se trata de algún bípedo implume.

Pero eso es cosa de monos. Se ha perdido en la noche de los papeles en caótico orden que hay en todo archivo personal el día del Boca-River, por los ‘70, en la Bombonera, cuando a la distinguida visita se le acabaron los proyectiles y ante la emergencia, decidieron bajarse los lienzos. En cambio, sí se cuenta con los datos precisos de un River-Huracán, por el Metropolitano, el domingo 22 de abril de 1973, donde ganaron los locales con un penal de Pinino Mas y que fue la jornada donde a Miguel Brindisi, el célebre Perico Pérez le atajó dos, para algarabía de la rutinaria depresión quemera.

Tanto destino aciago no podía quedar así. Los quemeros estaban en la bandeja superior, de espaldas a Figueroa Alcorta, en la dichosa tribuna Centenario y en una época en que todavía la barra de River paraba abajo, en la tribuna a ras de piso. Frente a semejante adversidad del resultado deportivo, un fana famoso -por entonces no tan pulido y destacado abogado como después, para nada completando el tétrico cuadro también notorio dirigente radical de Parque de los Patricios y después hasta presidente a la institución, aunque por un lapso más corto que un pedo en un canasto- notó algo que sobresalía en la indumentaria del que tenía al lado que le llamó la atención:

-¿Qué tenés ahí?

-Una bolsita de polietileno -le contestaron sin sacar los ojos de toda la mufa que estaba sucediendo allá abajo.

-¿Y para qué la tenés?

-Qué sé yo para qué puede servir. Mi señora me la puso para envolverme el sánguche de chori.

-Dámela acá.

Ahí comenzó la colecta.

-Muchachos, pis y caca -entró el delirante a recorrer la tribuna del fracaso-. Es para el Globo, muchachos. ¡Pis y caca!

Los testigos presenciales dan cuenta que algunos, a pesar de la decisión con que se abrían la bragueta y pelaban el instrumento, puestos a evacuar los orines tomaban conciencia de lo ridículo de la situación y en vez de mearse de risa, como asegura el dicho, se inhibían a punto de no poder soltar una gotita. Lo de poner los lienzos a media asta y tratar de embocar el óbolo en la bolsita abierta y ubicada justo abajo ingresó en los anales -no se sabe si los del grotesco, los del asco o cuáles, pero de lo que dan garantía es que fue para los anales.

La bolsita era de las grandes. Fue completada hasta el mango por el líquido ambarino, espumoso y tibio. En el medio flotaban, como submarinos ingrávidos y gentiles, otros desechos más consistentes y de diferentes coloraciones por lo variado de las dietas, calibres y tamaños. El entonces aspirante a letrado, auxiliar de la justicia y custodio de los valores en el partido de Leandro N. Alem, que hace más de un siglo se quiebra pero no se dobla, fue hasta la baranda, asistido por compinches se asomó lo necesario, y procedió a arrojarle el contenido sobre las cabezas de centenares de gallinas que con la Gorda Matosas y Sandrini a la cabeza festejaban al triunfo con la jeta de oreja a oreja.

Ahora, contra los que creen que un fana futbolero es un energúmeno carente de sentimientos y conciencia social, aquí tenemos a nuestro prohombre, que más allá de la metáfora literalmente cagó a los millonarios, en una jornada histórica porque nunca pudieron entender los afectados por el meteoro cómo, de pronto, desde el cielo, podía empezar a llover mierda fresca y fragante cuando la metereología del más popular de los deportes, particularmente en la cancha de Boca, hablaba solamente, cuando mucho, de fuertes precipitaciones y hasta chaparrones de orines varios en los envases más inimaginables.

En sus huestes más seguidoras Huracán tenía a un minusválido, Omar S., tan en la mala que entonces no tenía ni para muletas. Fue este hombre de derecho y radicha hasta la médula, preclaro futuro dirigente, el que encabezó otra la colecta, de muy distinto signo, y apeló, uno por uno, a la sensibilidad de los muchachos para que se pusieran o se pusieran. La compulsión es válida si el objetivo lo justifica.

El acto de entrega tuvo a bien suceder unos minutos antes de un clásico Huracán-San Lorenzo, en el estadio coronel médico Tomás A. Ducó, donde en una sencilla pero emotiva ceremonia este custodio de los valores nacionales procedió a poner un poco de justicia social y solidaridad humana en un mundo en que cada vez todo sobra menos.

Pero si estos valores no abundan, encima están los jueces que dan comienzo a los partidos y con la pelota en movimiento y el Globito en la cancha, este ciudadano procedía a transformarse: el centro del universo se desplaza y no existe más que eso.

Faltaba poco para terminar, Huracán iba arriba 3 a 2 cuando al árbitro se le ocurre darle un córner a la visita justo en el rincón cerca de donde se había parado Omar S. con sus flamantes muletas relucientes, pegado al alambrado, y para el área del Globo, en malón, se vino hasta el aguatero de San Lorenzo y afuera, esperando el rebote, estaba por las dudas el kinesiólogo. El encargado de patearlo quiso ser Héctor Scotta, un ropero de los medianos, con una patada de mula y que encima entrenaba cabeceando baúles.

La posibilidad de un empate era inminente. Un riesgo cierto. Eso no podía quedar así.
Sin pensarlo dos veces, nuestro prohombre bajó como un celaje de la tribuna, fue hasta esa esquina, le sacó una de las flamantes muletas donadas a Omar, dejándolo totalmente escorado, y la revoleó con tan buena puntería que le dio al delantero sanlorencista en el medio de la espalda justo cuando se aprestaba a tomar carrera y poner la bocha en el borbollón del medio del área chica.

A pesar de que el tumulto inmediatamente hubo alcanzado proporciones que sólo el escándalo futbolero puede lograr, ahí nomás le manoteó la segunda (¡chauuu, Omarcito!: de cuelo al suelo), y varios de la barra, con la cabeza un poco más fría y viendo que se estaba pudriendo todo, pudieron detenerlo cuando se trepaba al alambrado y desde allá arriba iba a darle el golpe de gracia al caído, caso único de homicidio por muletazo.

Para evitar mayores bochinches, el encuentro se dio allí por terminado. Las muletas habían servido, por fin, para algo trascendental. Los exagerados que nunca faltan dicen que menos mal que todo terminó ahí, porque si hubiera sido por él, a Scotta le tiraba hasta con el rengo.

¡Vamos, Globo viejo, nomás!



(II)

La gente tira a la cancha lo que puede, no lo que quiere. Los avances en la carrera de abogado, la política y los primeros compromisos de inserción en el stablishment pudieron trasplantarlo del tablón a otra parte demográficamente más apta para su nuevo status pero no de la pasión. En medio de un Huracán-Estudiantes de La Plata, cuando arreciaba la protesta local, desde el sector plateas voló en dirección al árbitro Víctor Iturralde un saco sport muy elegante.

José María Muñoz, El Gordo de América, tenía a su cargo el relato, y con aquella prédica que tanto bien le hizo al país y caló hondo en la masa, alcanzó a decir al aire:

-Pero, ¿qué nos está pasando? Con todos los años que llevo en el fútbol y es la primera vez que veo que alguien tira un saco. ¡Muchachos, quién puede hacer una cosa así, por Dios!

En uno de los tantos modestos hogares de Parque de los Patricios, La Quema del bajo Flores y Pompeya, donde el Globo tuvo su cuna y sigue haciendo algo de flor y nata, estaban mate de por medio el varón maduro de la casa siguiendo fieramente las alternativas por la portátil y la primogénita, de rigurosos ruleros, batón y chancletas, haciendo tiempo, aprendiendo su condición de mujer argentina, en otras palabras, esperando el turno de que le tocara a ella, a partir de la tardecita, cuando terminaran los partidos y luego de que el guerrero apaciguara el cansancio de la lid con una o dos cervezas bien heladas, salir a dar una vuelta, terminar comiendo una pizza con fainá y muy de tanto en tanto, si habían ganado, tenía plata y ganas, ir a un cine del centro, todo un verdadero acontecimiento, cuando el papá abrochó el comentario del Relator de América con otro más doméstico, certero y ácido:

-¿¡Quién puede ser!? ¡Seguro que fue el hijo de puta ése que tenés como novio, nena!

No hay como la sensibilidad de un padre rigoreado por el destino al que un sátrapa sin mérito alguno encima le fifa la hija. Hoy es el suegro oficial -vía Registro Civil e iglesia, como corresponde-, pero la caracterización del yerno, aunque esta condición se haya legalizado como Dios manda, permanece intacta. Ni pensar en lo que hubiera llegado a vociferar si se enteraba que lo del saco fue porque venía de la facultad y no tuvo ni tiempo de llegarse hasta la casa, a pocas cuadras, y vestirse de hincha. Tampoco tuvo más remedio que apelar a semejante extremo porque a la portátil se la había sacudido ya mucho antes a Iturralde, y se trataba de la tercera en su carrera de arrojador.

Eso sí, santo remedio: al saco se lo devolvieron porque la gente del club lo conocía, pero desde ese día dejó de llevar apoyo tecnológico para el audio:

-Ya me estaba saliendo un presupuesto gastar tanta guita en portátiles para andarlas tirando a cada rato -confesó a los muy íntimos.



(III)

En un Argentino de Quilmes-Excursionistas, el 16 de noviembre de 1990, con un calor de aquellos, un baluarte de ese sector sur del conurbano se tuvo que volver a y en pata: había gastado las dos hawaianas de plástico en un juez de línea, tirándosela una tras otra como cachetada de loco. Lo mejor de todo es que en una jornada sin parangón en materia revoleo de calzados, poco antes otro intemperante le había tirado al juez con una alpargata.
Una. Una solita. Y nunca se pudo saber por qué no le tiró la otra, si ya la había tirado antes o por todo un estilo en el look fashion de Los Mates (educad al soberano: el mote que viene del apócope de mate cocido, infusión que los pobretones ingerían y ofrecían a la visita en los entretiempos invernales) del bajo Quilmes, había ido a la cancha con una sola.

Otro caso de quedarse en pata por la vida sucedió en All Boys-Central Córdoba, el 22 de setiembre de 1990, cuando acuciado por la impotencia un joven le tiró al juez Osvaldo Spinoza con una de las Le Coq Sportif nuevitas que acababa de comprarse, las más caras, cerca de 100 dólares de entonces el par.

A pesar de la bronca y la calidad del proyectil, el árbitro andaba por la mitad de la cancha y la zapatilla fue a dar cerca del juez de línea de ese sector, como todos sus colegas doctorado y con todos los ojo postgrado en materia de ser blanco ojo final, la toma de conciencia del apasionado, no sólo en pata sino que había perdido semejante par de calzado deportivo. Para colmo, sonado los tres pitazos, como quien no quiere la cosa, el línea juntó las dos zapatillas y se las llevó para los vestuarios, a pesar de las civilizadas recomendaciones en contrario de todo ese sector, indignados por la tropelía que cometía con todo descaro quien tiene a su cargo administrar justicia, así no se puede vivir, dónde vamos ir a parar.

Al apasionado lo ganó tal desconsuelo que un amigo se ofreció para ir a los vestuarios e intermediar con el línea, quien seguramente se suponía blanco del ataque y con derecho sobre las zapatillas, cuando en realidad al que se la habían querido sacudir por la cabeza era al árbitro, pero en el fondo éste era un amigo y colega.
La situación no dejaba de ser bien particular. Y la primera ronda de conversaciones arrojó un resultado adverso. El línea no sólo quería hacerse justicia por mano propia, quedándose con la zapatillas, sino que parece que eran del número que justo calzaba, por lo que mataba dos pájaros de un tiro.

Pero al final primaron los sentimientos: el intermediario explicó el sincero arrepentimiento del agresor, a esa altura llorando a lágrima viva, en realidad no por no haberle pegado al juez y sí que si volvía así su casa el padre lo iba a reventar a patadas en culo, el valor de los objetos, quiérase o no, la vida ya se había empezado a poner más que dura, había sido nada más que una chinche momentánea...

Bueno, esto es, traducido, hasta el otro partido que jugara All Boys tenía garantías que no se le iba a ocurrir nada semejante. Pero el línea formaba parte de ese mundo y terminó devolviendo lo que no le pertenecía y que, para colmo de su menoscabo, jamás le habían tirado a su humanidad.



(IV)

«¡Calientito los panchos!»

¿Qué es exactamente lo que tiene de obsceno la mostaza? Para algunos es esa asquerosa e insalvable vecindad cromática con el producto final de ciertas descomposturas infantiles. Lo que sea. Porque también está el olor.
Pero el caso fue que aquella fermentada tarde del sábado 6 de marzo de 1993, en la localidad de Caseros, donde el local, Estudiantes de Buenos Aires, ex Los Dandys de Villa Devoto, recibieron con los brazos abiertos a sus vecinos de San Martín, Chacarita Juniors, con su horda respectiva, hubo de todo y para todos. Con decir que algunos afirman que hasta se jugó algo parecido a un partido de fútbol.

Las dos barras se dieron antes, durante y después. Allí pararon porque el castellano carece de mayores precisiones para instancias temporales drásticas. En los vestuarios, uno de los jugadores locales se había agarrado a piñas con el DT como aperitivo. Fue un partido que a todas luces se hizo merecedor del salomónico empate que supieron conseguir.

Y cuando estaba todo listo para comenzar el segundo tiempo y el línea Jorge Romero iba caminando lento hacia el sector que le correspondía, fue que vino el festival. El destino lo había premiado con que fuera alambrada de por medio y a lo sumo un metro, exagerando, de lo más selecto de la barra dueña de casa, todos habitantes de los sectores residenciales que hay por alrededor de esos campos donde como preámbulo de la organización nacional Justo José de Urquiza, con refuerzos extranjeros, derrotó y puso en apresurada fuga a Juan Manuel de Rosas. También está flotando el recuerdo que fue por ahí, por los cercanos Santos Lugares donde afirman que hizo una aparición la virgen de Lourdes, que una chica de la más rancia sociedad porteña, Camila O'Gorman, embarazada, fue fusilada por orden del Restaurador de las Leyes por haber sido encontrada culpable de no tomar precauciones con el cura Ladislao Gutiérrez, párroco del Carmen, como si fuera poco, el que también fue atado al poste porque entonces no había paredón.

El tiempo transcurrido no ha disipado la atmósfera de épica que respiran lugareños y visitantes. El de banderín solferino iba pasando cuando sin nada previo que lo hiciera presumir, como dicen siempre los cronistas deportivos en todos los casos cogidos por sorpresa, las minorías delincuenciales enquistadas en lo más sano del fútbol sacaron a relucir lo que prolijamente habían expropiado un rato antes con ese sano propósito: los pomos de mostaza Savora y Supra que los vendedores de panchos y Paty tienen para impresionar a la gilada, porque adentro hay una berreta, que se compra al por mayor en las dietéticas y que diluyen en agua hasta que de mostaza les queda más o menos el color.

Los malvivientes dispararon a quemarropa y boca de jarro, con fuego (¿fuego? ¡chorros!) cruzado, sin que el pobre Romero (nada que ver, che, paren) pudiera atinar a nada, recibiendo las cargas completas de pies a cabeza en el negro impecable de por lo menos una docena de esos improvisados pomos de un no menos impensado carnaval, y donde para colmo lo azabache del uniforme resaltaba más el ya mencionado colorcito, poniendo mucho más de manifiesto ese resultado lo que el vulgo denomina groseramente como tono caca de nene.

Es una minoría, es cierto. El resto, sin faltar nadie a la cita, lo festejó a carcajadas y el comienzo del segundo tiempo se vio sensiblemente retrasado, a la espera que el línea Romero fuera hasta los vestuarios y regresara totalmente cambiado, con todavía algunos restos matizándole la cabellera y una sputza que entraron a seguirlo las moscas.

Las fuerzas del orden, siempre en la prevención más que en la represión, tomaron las debidas medidas para que no lo volvieran a bañar, esta vez con ketchup o chimichurri de los chori, porque las existencias de mostaza, por suerte, se habían agotado.


(V)

Sapukay posmoderno

La Primera D no tiene nada para ocultar. Tampoco plata para hacerlo. Junto con la C, andan como Adán antes que se produjera la apertura de la primer boutique unisex. Allí el fútbol argentino se muestra en plenitud y a la intemperie, tal como los británicos supieron desembarcarlo en esta parte del mundo.

Entre otras cosas, como efecto secundario de este episodio que ocupa esta parte, va a quedar también en claro, en escala menor, de qué manera la policía forma parte del negocio de la violencia y que los supuestos Operativos Especiales tienen una inflación propia que produce una plusvalía no menos especial. En un clásico de primera, si pusieron 1800 o 2000 hombres es prácticamente imposible de demostrar que hay un 15 o un 20% menos, aunque el costo sea de 27 dólares por gorra, como llegó a cotizar en ese apogeo eufórico de la decadencia que fue la Segunda Década Infame del menemismo. Pero en estas divisiones, donde más abajo no hay nada y ni la ducha es ocultada, las perversiones, truchadas, simulaciones y el grotesco quedan expuestos, más que sin pudor, naturalmente.

El sábado 14 de setiembre de 1991, en las cómodas instalaciones de Yupanqui, en el algún lugar entre Patricios y la Quema, por el torneo de la D disputaban su encuentro Deportivo Paraguayo y Lamadrid, cuando a pesar de ir los que hacían de locales gananciosos 2 a 0 su pintoresca parcialidad encontró que el accionar del línea Salvador Berardi no estaba a la altura de las circunstancias y procedieron a dejar sentados tales pareceres.

Aunque hubiera sido mejor decir, proceder a arrojar esas opiniones todavía en borrador.

Cualesquiera sea la opinión que se tenga sobre nuestros hermanos guaraníes residentes en el país, y que suman una legión, a punto de tener un club propio de fútbol, el estereotipo los ha puesto como más apegados a la caña y al tetrabrik que a otras ingestas líquidas. Pero la realidad es tirana, impía, y lo que de ese sector voló buscando hacer blanco (¿no es equívoco y habrá que decir hacer negro, dada la vestimenta de luto que tenían entonces?) en la humanidad del línea fue algo totalmente inesperado.

Al errar en su innoble propósito y dar contra el césped, Berardi levantando el banderín y corriendo hacia el centro de la cancha como si le hubieran tirado con una granada MK2, lo que quedó despachurrado sobre el escaso césped fue un sachet de yogur bebible...

El juez del encuentro, señor José Roffé, corrió presto en auxilio de su colaborador y al comprobar in situ e in visu el salvaje atentado, nunca se sabrá si porque no era de la marca o el gusto preferido, pero entendió que eso colmaba todas las medidas y debía dar lugar a la intervención de las fuerzas del orden.

Encaró hacia las instalaciones (es un decir) de la institución, donde se encontró que lo único que quedaba o siempre hubo del Operativo Especial diseñado en la semana pertinente, acorde a la nueva legislación especial vigente, era el sargento 1º Angel Basán, quien al ser conminado a si se hacía o no responsable de la seguridad de los integrantes del espectáculo, creyó que le estaban hablando en japonés, él no era, seguramente se trataba de algo consecuencia de la hora. Encima que como un castigo lo habían dejado a él solo como señal, cosa que después no se dijera, como tienen costumbre los dirigentes y periodistas, que la policía no estaba presente, cargarse con un mochuelo así, ni loco. Los otros estarían en la comisaría durmiendo la siesta a pata ancha, tomando mate o escuchando radio y él no iba a ponerse al lomo el calvario de ese maniático del pito.

-Suspendo por falta de garantías, señores -dijo el señor Roffé.

Una vez cambiados, autoridades y planteles de ambos clubes se dirigieron a la seccional respectiva de la Policía Federal donde se labró un acta de las irregularidades percibidas, a saber, el contundente objeto arrojado, la calidad de su contenido y claro e indubitable objetivo doloso del acto.

Y todavía hay más.


(VI)

Al terminar el encuentro, como es de práctica, Los Muchachos saltaron el alambrado para hacerse de un souvenir para las fiestas. Esto consiste en dejar a los jugadores propios lo más al natural posible. De paso, para matizar, dada la temperatura reinante, le pegaron a Andrés Gaitán, Juan G. Volpe, Antonio Almirón y Hernán Vicentini, jugadores profesionales integrantes del equipo visitante y que se lo tenían merecido por ese motivo o por algún otro similar, porque tampoco se trata de ser jugador visitante y sacarla barata en circunstancias de ese tipo. En la guerra virtual que es el fútbol todo es justo y está bien mientras sea con algún contrario.

¿La policía? Ni qué dudarlo, cumpliendo con sus obligaciones a carta cabal. Por ejemplo, uno de los energúmenos que había ingresado ilegalmente al campo de juego había tenido la tupé de sacarle la camiseta al 10 local, verdadero crédito de la casa, Mario Gómez, y pretendía apropiársela, algo que a todas luces constituye un leso ataque a la propiedad privada y demás. Un oficial de los que estaba a cargo del operativo lo cazó de las mechas y a pesar de la resistencia opuesta por el sujeto de mal vivir, después de no pocos forcejeos, con apoyo logístico de alguna trompadita o un patadón, consiguió arrebatársela y una vez que procedió a secuestrar el cuerpo del delito, la hizo un bollo lo más chiquito posible, se la metió abajo de la camisa y rajó para el lado del túnel.

Un recuerdo para el pibe, ¿vio?

(VII)

Los guaraníticos seguidores del Deportivo Paraguayo resultan lo más desconcertante que hay en materia de romper estereotipos. Poco menos de un año después de pasado lo del sachet de yogur bebible como arma ecológica, el 1º de agosto de 1992, jugando contra Flandria, otra vez un línea les despertó las iras y el irrefenable deseo del tirarle con lo primero que tuvieran a mano. Así que cuando voló un florido y taiwanés termo de por lo menos litro y medio en busca del blanco, todos pensaron que iba rebosante de agua helada para el tradicional tereré, pero al errarle y hacerse trizas contra el césped, la inconfundible nubecita del agua hirviendo denunció que el posmodernismo les ha dado por matizar las reuniones sociales tomando mate in the Córdoba way of life o, si se quiere, mejor The Docta style.

Caramba, si hay algo que se pierde en la Aldea Global son hasta las más rancias tradiciones...


(VIII)

El negocio futbolero es como la cosecha de mujeres de la canción: nunca se acaba. Retirado del fútbol profesional por una dura y bastante larga incursión en la droga, el Checho Batista, que supiera llegar hasta la selección nacional, encontró en la variante Fútbol de Salón una impensada fuente de recursos y para allí lo llevó a su amigo, ex compañero de la representación nacional y con la entonces disfrutando del primer revolcón (público) en el asunto, Diego Armando Maradona.

El equipo era el de Social Parque y el sábado 11 de enero de 1991 jugaron la final del campeonato contra su similar de Sarmiento de Olivos, a cancha de básquet llena y con un dispositivo policial tan efectivo como guardabarro de lancha. Se armó la de San Quintín por un quítame de allí esas pajas, a un fotógrafo del semanario Noticias que había ido a cubrir gráficamente la choluleada de la presencia del Mejor del Mundo le dieron como en bolsa y hasta a un viejo, que quedó en el medio de casualidad o se metió por vocación de servicio, también le aplicaron duro, hasta que por fin la intervención de los uniformados puso las cosas en su sitio. Es decir: dejó de haber dos bandos, uno por equipo, y pasó a haber otros dos: la gente, toda, contra la policía.

Fue allí cuando de una de las tribunas, en medio de la rechifla, puteadas de todo calibre y el grito bastante generalizado de «¡A-se-si-nos! ¡A-se-si-nos!», voló hacia el centro de la cancha, buscando al mejor lugar en donde pegar y aterrizar, un... ¡secador de piso!


(IX)

La tecnología de punta llegó a la violencia del fútbol argentino el sábado 27 de noviembre de 1993, tras un meritorio y traspirado empate entre Almirante Brown e Instituto Atlético Central Córdoba. Los de La Docta habían llevado exactamente 26 parciales; los dueños de casa, un poco más, porque la cancha les queda cerca y ese día, a esa hora, no quedaba cosa peor por hacer.

Los protagonistas no se retiraron cansados: se fueron también aburridos, pero de ellos mismos. El minúsculo destacamento cordobés, en la gran tribuna para los visitantes, quiso ponerle cierta gritería al triunfal empate, pero era tal la apatía que la barra local, Los Mirasoles, ni siquiera se tomaron el trabajo de injuriarlos o denigrarlos.

Nada valía la pena.

Como siempre, los últimos en retirarse fueron las autoridades del campo. Estaba a punto de ingresar al túnel el línea Rubén Ceballos cuando la lona que cubría el alambrado olímpico que nunca fue olímpico y supuestamente los progege de agresiones mayores fue sigilosamente corrida y por el huequito alcanzaron a ver a un chiquilín de unos 12 años, más o menos, que a la altura de la cara tenía algo en la mano y.... ¡pffff!

La nube gaseosa, blancuzca, le dio justo en el ojo derecho.

-Era una especie de gas paralizante que casi lo tumba -le contó después a los periodistas, en los vestuarios, el árbitro Alejandro Sliwa-. Por suerte, pudo recuperarse enseguida.



(X)

«¡A los rico chori!»

Si algo le faltaba al mito de El Loco Fierro (vulgata: Marcelo Gustavo Amuchástegui) para instalarse en forma definitiva como bravo serio y de aquellos fue el clásico platense del domingo 8 de febrero de 1987, jugado en cancha de Estudiantes. Tenía entonces 30 años, le faltaba poco para el final de los finales, y la leyenda de temeridad y franqueza en la confrontación le llegarían a valer hasta un sentido reconocimiento postrero de sus enemigos de toda la vida.

Ocurrió que por desinteligencias con los dirigentes de entonces, encabezados por el comerciante de electrodomésticos Héctor Delmar, se les cortó momentáneamente el chorro de entradas a favor como represalia por alguna tropelía o algún vuelto en los negocios, y las huestes triperas se encontraron con que nada menos en un partido contra los odiados pincharratas no sólo carecían del vital elemento para sortear los controles, sino un operativo policial de aquellos sobre la calle 58, que es donde está el acceso de la popular visitante.

El mote de Fierro no había sido ningún acto de imaginación. Y el agregado del prefijo Loco, además de un lugar común, más bien era resultado de una total falta de imaginación. La orden de entrar sea como sea, el que puede, puede, y el que no, aguanta, fue dada antes de que comenzara el partido. Pero la milicada los aguantó y la garroteada y persecución fue dura, incluyendo perros que los garroneó sin asco.

En suma, se comieron una goma de antología. La cosa no iba a quedar así. Años de cancha indican que en el entretiempo se produce un relajamiento general. Durante el transcurso de los primeros 45', El Loco mandó y le mandaron a pibes como chasquis: los que estaban adentro le iban a hacer el apoyo logístico de todas maneras, como siempre, lo esperaban.

Faltaba poco para empezar el segundo tiempo, los jugadores ya estaban por volver cuando lo que volvió fue lo más fuerte de la barra del Lobo con el Loco Fierro en la única ubicación que pueden tener los jefes: al frente, con el torso desnudo, y desairando al primer mote, ahí con las manos absolutamente limpias.

Fue una batalla para recordar. El cordón policial retrocedió, prácticamente lo empujaron cancha adentro y quedó contra el alambrado de espaldas, la barra ingresó casi en su totalidad, pero el jefe y algunos de sus capitostes quedaron en medio de por lo menos una cincuentena de policías de todo calibre, edad y jerarquía, incluidos los de la Guardia de Infantería.

El Loco se batió como un león, y aún sus más acérrimos enemigos, de adentro y de afuera, dicen que puso a no menos de diez milicos culo contra el piso a piña limpia. Jamás se había visto una pelea tan desigual, una paliza tan despiadada al aire libre contra un ser humano y que un hombre tuviera tanta fiereza como capacidad de resistencia. El activista sindical de los telepostales, Rubén Ovidio Oscar Moyano, de 32 años, cayó seriamente herido por el impacto en la cabeza de una granada de gases que le produjo fractura de cráneo con pérdida de masa encefálica. La versión oficial pretendió demostrar que tal lesión sido producida a consecuencia del revoltoso haber querido devolver un artefacto recién lanzado y que al alzarlo le estalló a la altura del rostro. Sus amigos, en cambio, aseguraron que había sido un granadazo virtualmente a quemarropa.

En cuanto al diagnóstico de Fierro, no se dieron demasiado detalles porque al parecer la enumeración de los politraumatismos, contusiones, hematomas, rasguños y otras delicadezas convirtió a la historia clínica en un tomo de la Espasa Calpe: no tenía un solo lugar del cuerpo sin algún golpe.

Esto fue el epicentro de la batalla. El resto de la barra hizo lo que pudo y ante el notorio desequilibrio de fuerzas, cuando ya se volvió paliza sanguinaria, se agregaron espectadores comunes contra el enemigo común. Le tiraron a la policía con lo que pudieron. Como quedó testimoniado en una fotografía de la edición vespertina platense de La Razón, que mostraba al policía llevando secuestrado el cuerpo del delito, ante la desesperación de ver caer al jefe peleando hasta las últimas, uno se había ido hasta el puesto de choripán más cercano y les había revoleado con una ristra de no menos quince docenas de crudos, fresquitos y relumbrantes chacinados.

‑Hasta cenaron a costillas nuestras, los muy hijos de puta ‑fue la amarga reflexión típica de los perdidosos.

El Loco Fierro, después de una cantidad impensable tarzanadas de todo tipo, iba a caer poco después baleado por la espalda en Rosario, 19 impactos en defensa propia por supuestamente haber abierto fuego y no acatado la orden de ¡Alto!, en uno de los episodios más oscuros de la violencia del fútbol argentino, y recibir un entierro y homenaje sin antecedentes en el mundo.


(XI)

«¡Sale cóctel para dos!»

El caso de All Boys‑Atlanta es uno de los pocos que sin el antagonismo futbolero necesario se convirtió solo en un clásico de barras bravas. Se surten ritualmente a despecho de cualquier otra contingencia. Aunque todavía sin un muerto para desnivelar el marcador, tienen varios encontronazos cruentos para figurar en cualquier antología de violencia metropolitana.

El sábado 7 de marzo de 1992, dado cómo venía la mano, con la efectividad que los caracteriza, el Operativo Especial de la Policía Federal no escatimó en recursos. Que la mano venía pesada no era ningún secreto porque los jugadores quisieron cobrar los que les adeudaban y se hicieron presentes el jueves 5, a la nochecita, en la sede, y como también ya es un lugar común asimilado, vieron cumplidas con creces esas aspiraciones: cobraron y en efectivo. La barra brava les pegó tal tunda que les hizo el efecto de un cheque con fecha diferida.

Al día siguiente, El Chino, de 19 años, se deslizó sin mayores precauciones dentro de la cancha y en un lugar no muy a la vista depositó media docena de cócteles Molotov preparados con todo esmero.

Al otro día los rituales fueron los de práctica, se dieron cuanto pudieron, hubo treinta detenidos y todo el folclore. La nota inédita estuvo cuando en plena puja de cantitos previos, de aperitivo, con un amenazante in crescendo, luego de pasar por el improvisado depósito, con una botella en cada mano y ambas atrás, para que de frente no se vieran, El Chino se desprendió de su territorio en la cabecera local y avanzó hacia el del enemigo, la tribuna lateral larga, como quien va a un shopping o a comprar chicles al quiosco.

Entre las barras se conocen perfectamente. Los de Atlanta no podían creer semejante suicidio. Una vez que lo tuvieron dentro del rango de tiro le entraron a sacudir con todo una verdadera lluvia de piedras, pilas de radio, monedas y lo que encontraron.

El Chino, imperturbable, mientras le zumbaban cada vez más cerca, a riesgo que alguna le diera y lo tumbara como un pajarito, las manos siempre atrás, siguió avanzando.

Cuando estuvo tan cerca como para ser inútil tirarle con cosas, en el núcleo de la barra bohemia hubo un claro movimiento y el más decidido, un meritorio como de unos 25 años, doble pechuga, cara de pensador y músculos hasta en el pelo, entró a bajar primero para abrir punta en hacer lo que había que hacer.

El Chino lo esperó siempre con la misma tranquilidad. Cuando el ojímetro le señaló que lo tenía a la distancia indicada sacó a relucir el primer cóctel y se lo revoleó. Todavía en el aire, sin saber si iba o no a hacer blanco, como un picotón de víbora mandó la segunda botella.

Las dos, por esas cosas de la elipsis y la mala puntería, pasaron por arriba del que se venía al ataque, paralizándolo por la sorpresa durante muy pocos segundos, y fueron a dar contra la pared del fondo, donde estallaron en sendas fogonazos realmente escalofriantes.

El que se había salvado raspando de recibirse de bonzo, sin poder salir del asombro y todavía inmóvil, olvidado su primitivo objetivo de cagarlo a trompadas como figura en las respectivas Sagradas Escrituras, alcanzó a decir con toda su inconciente espontaneidad al aire libe:

‑¿Qué hacés, pibe? ¿Estás enfermo?

El Chino tuvo la mala educación de no quedarse a evacuarle el interrogante. Cumplido el cuidadosamente planeado y elaborado con anticipación, volvía a los santos repiques a casita, pegándose en las nalgas con los talones por la desesperación, pero de donde se había empezado a desprender un piquete para cubrirle la retirada y a su vez avanzar sobre territorio enemigo para aprovechar el factor sorpresa provocado, losOperativo Comando bohemios hicieron también sus aprestos, y el encontronazo que vino enseguida, a continuación, fue el de práctica, con intervención policial tardía, represión al cuete, protestas generalizadas, etc., etc., etc.



(XII)

«¡¡Graaaaanada!, tierra soñada por mí, tu caaantar...»

A Marcelo Bielsa, que fuera también DT en México y cuestionadísimo encargado de la selección nacional, en sus inicios rosarinos lo motejaron El Loco seguramente por su adicción a los chupetines bolita que devora con fruición mientras está en el banco. El estaba en ese puesto, después de una campaña rutilante, la noche que en el Parque Independencia, por la Copa Libertadores, San Lorenzo le obsequió media docena (pudieron haber sido más...) a sus dirigidos de Ñuls, club en el que había llegado a jugar como marcador de punta en primera, más debido al estado en que le dejaba las canillas a sus contrarios que a sus habilidades con la pelota.

Una noche negra, que le dicen, como si hubiera de otros colores: 26 de junio de 1992. En todo caso, sin temor a la originalidad, que el marcador no reflejó lo sucedido en el campo de juego, que...

6 a 0. ¿Se puede decir algo? Un marcador así para escarnio de la mitad de Rosario y para la cuidada y pulcra antología de los canallas, que más tarde que antes lo iban a incorporar al acervo del verdugueo nuestro de cada día.

No hay excusas. Es algo para no olvidar. Por eso, la gente y el periodismo que habla, habla y habla de los barrabravas no saben lo que se sufre: que en el fondo es un martirio, no un goce. Y con media docena adentro no se puede ir a las orillas del Paraná, a ladrarle a las barrancas. o relajar la tensión pescando surubíes. Los muchachos encararon para la coqueta residencia de El Loco, en el paquetón barrio de Fisherton, y así aclarar las cosas. Cómo miércoles ‑porque era miércoles‑ se hace para aclarar una noche negra como ésas no es materia de este trabajo.

Ellos fueron; entre pitos y flautas, contando los abriboca que nunca faltan, serían una veintena. Si tocaron el timbre como Dios manda o encontraron algún medio alternativo de despertarlo porque ya era bien entradita la madrugada del jueves 27, tampoco se sabe. Sí que El Loco salió. Nadie alcanzó a verlo si también duerme con un chupetín porque fue recortarse su figura y la barra acordarse que habían dejado la leche arriba del fuego, que tenían que llevar el nene al hospital, El Loco atrás de ellos, tratando de achicar distancia y que se le pusieran a tiro.

No de escopeta, como se dice, porque nadie habló de armas largas o de otras longitudes.

‑¡Viejo! ¡Abrigate mirá que está fresco y te vas a resfriar!

Las mujeres siempre tienen ese touche delicado frente a cualquier circunstancia.

‑¡Pará, che! ¡Pará! ‑gritaban algunos de los que iban adelante‑. ¿Qué vas a hacer? ¿Estás loco?

Sí, por supuesto: si no, ¿por qué le decían como le dicen?

Después de unas cuadras, cuando más o menos creyó que ya no iban a volver, pegó la vuelta. Ahora, que lo que llevaba en la mano era una granada de guerra MK2 es una versión que nunca se ha podido corroborar ni desmentir ni echar abajo. Los arriados tampoco pararon a comprobarlo, es cierto, para ver si todo no era una balandronada y los estaba corriendo con un juguete del pibe, ahora que hay réplicas a escala, de plástico de alto impacto, que son idénticas a las reales. Otro tanto pasa con que amagó o si directamente le sacó la espoleta y ahí los encaró en la negrura más negra que recuerda la noche de lejos más negra para la mitad de Rosario, para colmo con el 50% de su camiseta de ese color y el resto rojo sangre.

Habladurías. Por otro lado, si bien pudo haber hecho algún amague, en ningún momento la arrojó ni cosa que se le parezca. Y a él le decían El Loco de antes. Dicen que por el asunto de los chupetines, nada más, y después con el prestigio, le agregaron lo de los videos.


(XIII)

«Un francotirados ahí, sivuplé»

Tuvo a bien acaecer durante una tardecita muy melanco, tanguera, en el Doque. Garuaba finito, como es la costumbre de este meteoro, más o menos las 15:20 en todos los relojes, cuando de pronto, ¡pim!, algo hizo astillas un vidrio del vestuario local y Angel Palacios, un cincuentón a cargo de la preparación física del plantel, no tuvo ni tiempo de reaccionar, que algo como picotón de abeja africana le había hecho impacto a la altura del brazo izquierdo y al mirarse... ¡sangre!

-¡Me hirieron! -salió gritando-. ¡Me pegaron un balazo!

Faltaba poco para que terminara el partido de tercera entre Dock Sud y Comunicaciones. Diez minutos después tenían que salir a la cancha los de la primera a cumplir el compromiso por la divisional C cuando cuando tuvo a bien ocurrir este alboroto. Máxime con el día como estaba no se puede decir que era una jornada concurrida o que el fútbol es el más popular de todos los deportes.

Por lo que pudo saberse, que siempre es concretamente poco con respecto a la espuma que se levanta alrededor, primero que nada la herida del señor Palacios fue absolutamente leve: el proyectil, todo indica que calibre 22, interesó sólo las partes blandas del brazo, por lo que después de los primeros auxilios en el Hospital Fiorito de Avellaneda y algún cuidado por una posible infección, no pasó del susto.

Pero la sagaz intervención del personal policial presente en el lugar largó miradas escrudiñadoras hacia el 6º o 7º piso de los monobloques en torre 3A y 3B, justo enfrente de la cancha, como informó Crónica del día siguiente, siempre firme junto al pueblo. Esa precisión de águila, un rectángulo imaginario de unos cinco metros de altura por cuarenticinco de ancho, era en correspondencia con el lugar que ocupaba el preparador físico, cómo estaba acodado y por lo tanto cuál hubiera podido ser el ángulo de tiro más ajustado a la lógica para un francotirador tipo Lee Ostwald como dijo oficialmente el Tío Sam que hizo para tumbar a John Fitzgerald Kennedy.

Pero análisis de ese calibre serían coherentes si no estuviéramos en la Argentina. Porque si bien el herido pertenecía a las huestes locales, los que realmente pusieron el grito en el cielo fueron los de la visita, argumentando qué tipo de garantías podía haber en un lugar donde hay francotiradores.

¿Qué francotiradores? ¿Quién los había visto?

Los dirigentes de Dock Sud y el árbitro designado por la AFA, Oscar Barbero, luego de consultar con la autoridad uniformada, encontraron que existían las «garantías necesarias», y llegado el momento, entre la algarabía de los diez o doce que realmente con el ánimo a prueba de balas estaban presentes, salió al campo el local, al rato lo hizo Barbero y sus líneas. Todos, en el centro del campo, muy animadamente se mojaron un poco, el árbitro controló que se habían cumplido los 15' reglamentarios, y una vez dado el pitazo fatídico ordenó la retirada para hacer el acta correspondiente: ganó Dock Sud por walk over.

-No vamos a arriesgar la vida de los muchachos -argumentó el señor Carlos Jerez, vice de Comunicaciones-. Si el que tiró es un loco y vuelve a hacerlo, será tarde para arrepentirnos.

Caída la noche, a través de uno de los tantos programas deportivos radiales, el dirigente Graminia, del Doque, dijo que francotirador, vamos, había que ser ciego para no darse cuenta dónde estaba Palacios y dónde la ventanita del camarín visitante:

-La bala salió del vestuario de Comunicaciones -dijo el aire, como si se tratara de un bala perdida más-. Querían cualquier excusa para no jugar y ganar los puntos sin siquiera tener que salir a la cancha.

¿Si finalmante se aclaró? ¿Si es cierto aquello de que la Justicia tiene la última palabra? Públicamente no se dijo nada. Los interesados pueden preguntar en el piso 6º o 7º de la torre 3A o 3B. Ahí seguro que los van a atender. Mientras no tiren con algo...

Porque sospechar de una tramoya entre dirigentes de fútbol sería algo moralmente incalificable, mucho peor que tirarle de menos de cinco metros al pobre Palacios, que hasta escuchó claritas las detonaciones, y si hubiera sido de los monobloques no hubiera oído así le hubieran tirado con morteros.

En la violencia del fútbol argentino todas estas minucias carecen de importancia.



(XIV)

¡Huija!

Al coqueto estadio de Gimnasia y Esgrima, en la salida de San Salvador de Jujuy que va a la Quebrada de Humahuaca, le dicen poéticamente La Tacita de Plata. No lo parece ni bajo los efectos de dos damanjuanas de chicha de la buena, pero así le dicen. A mediados de 1987, en ocasión de medirse los locales con sus pares de Cipolletti de Río Negro, el juez Mario Gallina -también comisario de La Bonaerense, luego abogado, por fin a la cabeza de una de las tan efectivas comisiones para si no aminorar, por lo menos ordenar los quilombros nuestros de todos los fines de seman en cada cancha- no desató la admiración local por su arbitraje o puso al descubierto otra cosa.

Como siempre, sin niguna contingencia deportiva que lo hiciera prever, del grueso de la hinchada local partieron unas boleadoras tan bien revoleadas y dirigidas que le dieron en la zona ocular derecha y lo pusieron nocau.
Para que la anécdota haya sido incluida en esta antología el hombre de negro-policía-letrado-funcionario público no sufrió lesiones ni secuelas de magnitud. Esto fundamentalmente debido a que la telúrica y folclórica arma de caza y de guerra fue totalmente improvisada sobre la marcha. Y que en los extremos de la piola no pusieron dos piedras de los cerros, sino dos naranjas, porque el bolazo le dio tan de lleno en el coco, que cualquier otro peso específico más contundente le hubiera significado, cuando menos, pérdida de la visión o lesión cerebral grave, cuando no la vida.

‑Más que Gallina, mejor sería decir avestruz ‑fue el comentario del sector de donde partió el remolino volador, con los resultados a la vista.

Como además por aquel entonces los árbitros venían cobrando más que de costumbre, la asociación que los nuclea pidió por enémisa vez las garantías mínimas para tratar de administrar justicia dentro de un campo de juego, tal vez temerosos que la próxima fuera directamente una carga a chuza y facón.

UN RELINCHITO ANTES DE SEGUIR



Los argentinos, ¿somos derechos y equinos?


Ay, qué triste destino
el de los caballos argentinos.
Atahualpa Yupanqui

¿Acaso los caballos no pueden ser también derechos y humanos? Dejando de lado los estrechos parentescos, como se verá, entre la zoología y la nutrida fauna que concurre semanalmente a las populares, ¿es impensable hablar de un mínimo, de aunque sea un esbozo de derechos equinos?
Dos cuadrúpedos se encontraban cariacontecidos y opiados, en chirona, para colmo de males, en una seccional mendocina, esperando el turno para declarar ante Su Señoría. Ocurría que los infrascritos se encontraban presuntamente incursos, como diría un cronista joven de noticiero televisivo, en el grave delito de haberse engullido los gladiolos de una quinta vecina, en el departamento Las Heras, feroz conducta reprochable que el magistrado comprobaría fehacientemente una vez que se realizaran las pericias pertinentes ni bien los reos tuvieran a bien deponer, más que su reprobable actitud, los restos de la conductas denunciada en autos, cosa que hasta el momento no habían evacuado, será justicia.
Ahora bien; los que se crean que esto es chacota, pueden ir cerrando y buscando algo mejor que hacer, de manera tal que la frustración no sea mayor. Acá se va a hablar sólo de hechos históricamente acaecidos y registrados, corroborables. Ambos matungos dos se encontraban encanutados, para colmo incomunicados, lo que determinó que ni siquiera pudieran escuchar la radio y por lo menos tener un anticipo de la que se les venía.
Era el primer domingo de noviembre de 1992, las relaciones entre la liga local y los uniformados estaba insoportable, culpándose de la violencia existente en los estadios como el matrimonio mal avenido que han sido siempre, y el local Huracán, de Las Heras, jugaba contra Independiente Rivadavia su pequeño clásico lugareño.
Ganaron los visitantes. Y esto, desde que el mundo es mundo y por lo tanto el fútbol ídem, la suma da igual a preludio de rosca. Sobre todo cuando uno de los artífices de la resonante victoria, Amadeo Gasparini, que durante todo el encuentro había soportado con estoicismo las sentidas estrofas de la hinchada local, una vez que el juez tuvo a bien, con los tres pitazos finales, sentenciar el inexorable triunfo de los suyos, no tuvo mejor idea que ir a retribuir las gentilezas corriendo hacia ese sector, y una vez bien enfrente, proceder de la siguiente manera, a saber:
1) bajarse conjuntamente los pantaloncitos reglamentarios y el slip;
2) tomarse con ambas manos las protuberancias que la madre naturaleza le había provisto en el sector;
3) sacudir acompasadamente todo el bulto, ofreciéndolo generosamente al sensible público local como retribución a todos los improperios, denuestos, agravios, injurias y calumnias recibos durante los 90' anteriores.
Cuando hace eclosión un despiporre de tal magnitud no se puede entrar en detalles. Le tiraron hasta con prótesis dentarias. Por suerte, en estos casos, está el periodismo para que no queden dudas.
Dudas de las comunes, digamos, porque de las otras quedan a montones.
El tradicional matutino local Los Andes no pudo despegarse del clima imperante: «Hubo una intensa pedrea que dificultó la tarea periodística, razón por la cual los reporteros gráficos no pudieron registrar las notas correspondientes, siguiendo las indicaciones de la policía, que no les permitió la salida del vestuario local.»
Sir Connan Doyle y su amigo, el doctor John Watson, no hubieran sido capaces de descifrar este enigma. En qué momento los muchachos de la cámara y el teleobjetivo fueron a dar al vestuario o desde cuándo se cubren los partidos ubicados en sitio tan preferencial, sea en Mendoza o donde sea, entra en el terreno de lo insondable. Salvo si se recuerda la inveterada costumbre que tienen algunos de rajarse antes de terminar el partido y los muchachos de redacción le dan vuelo literario a la ausencia de la gráfica, fuente de toda razón y justicia, porque desde la racionalidad no hay otra para tratar explicar. Salvo que en una provincia donde un juez federal iba a suspender su bien merecida siesta sabatina, levantarse con prontitud, abrir el boliche para atender como suma solicitud, un 31 de diciembre, a Monzer Al Kazar, un ciudadano del mundo con un prontuario tan claro como el agua cuyana, para darle un pasaporte argentino en menos de lo que canta un gallo porque como todo el mundo sabe era un residente en la zona desde mucho antes del Cerro de la Gloria, desechando las habladurías en toro a que era un notorio y temible terrorista internacional, traficante de armas y algunos polvillos mágicos que no incluían el rapé, y que vengan y que expliquen que jugadores, encima árbitro y jueces de línea si se cambian atrás de los arcos.
Sucedió así como dicen que sucedió. Y punto.
Convengamos, por lo menos, que en este país, cuando alguien rompe un vidrio, todos los demás quedan al aire libre, en bolivias o por lo menos con el dedo en la nariz. Haciendo lo que tendrían que hacer, nadie. Gasparini fue, peló el instrumento de labranza, se armó el tole tole y la policía -¿denunciaron la violación de la libertad de prensa?- encerró a los reporteros gráficos en el vestuario local. Mmm, dudoso, pero démoslo como correcto para poder zafar y seguir. Como vivimos en un país donde impera el estado de derecho, al exhibicionista le hicieron cubrir la partes más pudendas y se lo llevaron a reparticiones policiales en calidad de detenido. Pero si bien tuvo asistencia legal en tiempo y forma, era domingo al atardecer, verano tórrido encima, y Sus Señorías no atienden hasta el otro día a la mañana, a las 7, que es cuando abren los juzgados y algunos magistrados recién empiezan en sus casas a levantarse como preludio de unos hoyitos de golf o una kilómetros de aerobismo, tampoco es cuestión de estar en mal estado físico con lo estresante que es semejante responsabilidad social, lectura pormenorizada del diario con todo el aprecio que les merece esta actividad, necrológicas, clasificados, algo de deportes, no mucho porque es medio groncho, y hay que ver lo rápido que se pasa el tiempo, cuando uno quiere acordar tiene el mediodía encima, colega.
Síntesis: el generoso Gasparini pasó la noche en chirona. Eso sí, no estuvo solo. Como lo dejara consignado en autos su letrado, doctor Tomás Azpilcueta, en un enérgico escrito, a su defendido se le violaron algunas garantías, habida cuenta que el calabozo que normalmente es para dos pensionistas, pero del tipo bípedo implume, como hubiera dicho Platón, estaba casi todo ocupado por los rocinantes, que a esa altura ya habían bosteado gladiolos, claves y toda la floricultura cuyana, amén de evacuar unos orines como desbordes de pileta, debido a la animal costumbre que tienen de no llamar al guardia de turno para ir al baño.
¿Y de los caballos qué? ¿Quién puede asegurar que durante la noche el otro sopre, el bípedo futbolista, bonachón a la hora de ventilar lo que Dios le había puesto en el entrepiernas, que les enjaretaron no los sometió como víctimas pasivas a la ignominia de cantidad de otras exhibiciones semejantes?
¿Cuándo un profesional del derecho, mejor ni hablemos de los cronistas deportivos, se acordó de una mínima reivindicación ante la inveterada costumbre de gritarle masivamente ¡caballo! o ¡potrillo, andá a comer alfalfa, andá! al jugador de fútbol que le faja un patadón a un colega o la revienta a la tribuna y jamás le gritan ¡Grande, Maradona! a un pingo compadre, que pasa con trotecito de lado, remando acompasamente con las dos manos, encorvado el cuello y parando la cola?
Nadie. Tampoco hubo constancia e interés alguno en saber si acogiéndose a lo que determina la Constitución nacional, ambos equinos se negaron a declarar, sin que eso significara presunción en su contra, esto es, que le habían morfado todos los gladiolos al de la quinta de al lado, sí, pero que eso no estaba expresamente prohibido en ningún lado, que les trajeran si no todos los códigos de procedimiento, ni un cartel, ni un alambrito, nada que marcara la restricción, qué hablar de la prohición explícita y desde el Imperio Romano todo lo que no está explícitamente prohibido, está permitido.
Del mismo modo, debido al estricto secreto del sumario, nunca pudo llegar a saberse qué arrojaron los consiguientes peritajes bosteros, sin que esto signifique, bajo ningún concepto, inmiscuirse ni por casualidad en materia futbolera, donde hay cada animal...
¿Fue justicia? ¿Eh?

PRESENTACION

Amílcar Romero

ANTOLOGIA FANTASTICA
DE LA VIOLENCIA FUTBOLERA ARGENTINA

(Para temblar de risa hasta el escalofrío)



Baires, diciembre de 1995-Villa Gesell, febrero del 2005



Pretemporada con torneos de verano

Esta reedición, la primera en formato electrónico luego de dos en papel y una década de tiempo,ha sido corregida, aumentada, ampliada y corrugada. Sigue estando muy lejos de ser una recopilación exhaustiva de todos los disparates, desaguisados, tarzanadas, épicas de entrecasa y fin de semana, chifladuras, disparates. Locuras, en fin, que ocurren en el fútbol, empezando por el fútbol mismo. Sin embargo, a pesar del autor, algunas perlitas condensan con creces las buenas intenciones que desde un primer momento alimentaron la idea original como fue no dejar correr estos hechos como meramente folclóricos, estrambóticos, generalmente ubicados como estratégicas apostillas de las llamadas notas de color del periodismo tradicional.

Ahora sigue ocurriendo exactamente como al principio: recopiladas y sacadas de ese conTXT, reformuladas en lo posible con su propio jugo, sin el armazón y el corsé de una presumida sensatez, de un razonables sentido común y la moralina pequeño burguesa, siempre tranquilizante, que siempre presenta como excepcional y hasta simpático lo que es urticante desde el vamos por lo que trae detrás, no tarda en trastocar sonrisas. Los primeros pruritos pueden provenir de la creciente sospecha, de una casi inmediata certidumbre, que estos hechos surgen y habitan normalmente en las canchas de fútbol, vestuarios y alrededores. Más: lucen como sus habitantes naturales y lógicos. Sus protagonistas, presentados habitualmente casi como extraterrestres, por lo común como monstruosos o por lo menos como deformaciones del argentinito correctito que debería ser, es más incómodamente emblemático de una mayoría mucho más creciente de lo que podríamos creer.

Hace rato que ha sido dicho que por lo menos la arena deportiva es una realidad aparte, una pararealidad. Pero esta antología no se ha hecho para teorizar, menos para comprobar una hipótesis obvia. Porque lo deportivo, particularmente el fútbol, desde hace mucho, más que una realidad con andarivel propio es su representación escénica y lúdica. Por cierto que lo habitual es que sea registrada con otros parámetros y cánones. Pero que a las gordas siempre les sobre un rollo o dos del corsé también es algo muy antiguo. Tal vez antiguo que correr atrás de una pelota y todos los demonios que esto desata y también echa a correr, desaforados, más allá de los límites de la línea de cal.

De eso se trata. Así que si por un lado se ha tratado de hacer todo lo posible para evitar la sangre, sobre todo la muerte, lo que sigue está contado con la dinámica que ese otro mundo, absolutamente vigente y representativo, tiene. Despojado de quejiditos, carraspeos y otras castraciones que nos tranquilicen y nos hagan creer que el apretujamiento diario en un colectivo y las tiranías infames que rigen el famélico mundo de lo laboral que sobrevive es realmente la normalidad que debemos cultivar y la racionalidad a la que debemos mantener entronizada, aparte de adorarla como corresponde a buenos feligreses que de vez en cuando pueden darse el lujo de pecar con algún pensamiento que aunque sea la permita una visión fugaz de lo que es tan tentadoramente prohibido como aparentemente sancionado cuando en realidad está subvencionado como parte indispensable de uno de los tantos suculentos negocios nuestros de cada día. [AR]